Tras su paso como jugador por el filial madridista en los años noventa, José Alberto Toril Rodríguez, disputó pocos minutos con el primer equipo blanco y decidió marcharse al Celta de Vigo, donde continuó una carrera que concluiría en 2004 en las filas del Numancia. Amante del fútbol ofensivo y la posesión del balón, el cordobés se dio a conocer por su llegada al Real Madrid Castilla a mitad de la pasada temporada, tras la cual el equipo consiguió 15 victorias y 4 empates en los 19 partidos que disputó. Después de ser apeados la pasada temporada del play-off de ascenso, ésta campaña el Castilla camina con paso firme hacia el ascenso. Tres puntos por encima del Lugo, su mayor perseguidor, el filial madridista es líder de un grupo en el que pelea con históricos como Tenerife, Oviedo o Albacete.