Argentina-Australia: el análisis

Argentina cayó por 16 puntos contra Australia en Perth (36 a 20). En VAVEL te contamos en profundidad la actuación de ambos equipos.

Argentina-Australia: el análisis
Creevy contra todos | Foto: UAR

Tras el partido entre Argentina y Australia en Perth, muchas cosas han quedado para poder segregar. Desde la actitud para reponerse de Los Pumas de tres tries en 11 minutos, hasta la defensa envidiable de los oceánicos.

Vamos por partes. Australia fue, por diez minutos, despiadada: Se encargó de anotarle tres tries a la Argentina. Los Pumas no lograban parar ningún ataque de su rival en primera instancia. Aún así, esta agresividad en ataque, pasó a algo más general. Los australianos comenzaron a cometer faltas, desde tacles altos, hasta obstrucción. Tal fue la agresividad, que se fueron del primer tiempo con 8 faltas cometidas (la última le valió la amarilla a Scott Sio). Esto ensució su juego, perdiendo claras chances de try, además de darle más juego a su rival.

Sin embargo, el equipo argentino no pudo aprovechar este mal pasar wallabie, ya que los mismos contaban con una poderosa defensa que no dejaba pasar a nadie. Muchas fueron las veces que los sudamericanos llegaron a estar a nada del try, pero una y otra vez los de amarillo les impedían llegar al goal line.

El problema de Argentina no era simplemente el poderío defensivo de su contrincante, sino que además perdía las chances de ganar puntos debido a problemas en su juego de manos. Además, contaba con graves problemas en la defensa, algo que no es común de ver en ellos.

Eventualmente, Australia logró manejar su juego brusco, y logró volver a un juego más pulcro. Argentina también mejoró su juego, tanto en la efectividad de los pases como a la solidez en defensa, a tal punto de encontrarse a ocho puntos, pero los locales ampliaron el margen de diferencia.

Como conclusión, Los Wallabies pudieron superar sus problemas en el desarrollo del partido, aunque deberá trabajar en el temperamento de sus jugadores, y no volver a permitirse tantas displicencias a causa de su juego brusco. Argentina, por su parte, debe seguir trabajando exhaustivamente en el juego de manos, y en tratar de no cometer errores cerca del try, donde más presión hay.