El gen Messina
Ser entrenador es difícil, ser buen entrenador es muy difícil y ser buen entrenador de un equipo con grandes exigencias es ya una tarea sólo apta para unos pocos elegidos.
Con el 'Gen Messina' me refiero a eso que te hace distinto del resto de entrenadores, a eso que te hace poder ser un gran entrenador en un gran equipo. Hay quién podría decir que este tipo de entrenadores siempre están arriba porque siempre entrenan a los mejores equipos. Pero ello sucede por dos motivos: primero han tenido que demostrar grandes cualidades para que les den la oportunidad, y segundo han tenido que hacer patente su rendimiento en dichos equipos.
Por poner algún ejemplo, también son claros exponentes del “Gen Messina” Zeljko Obradovic (que podría ser el que diera el nombre al gen, pero el italiano tiene más clase), Fabio Capello o José Mourinho. ¿Por qué menciono a estos y no a Del Bosque, Guardiola o incluso Pedro Ferrandiz? Porque hay una enorme diferencia, éstos últimos sólo han triunfado (de momento algunos) en sus casas, dónde conocen a la perfección el funcionamiento de la máquina, la gente, la filosofía y la idiosincrasia, en definitiva saben cómo trabajar ahí y por eso lo hacen o lo hicieron tan bien.
¿Cuál es el rasgo que identifica a los portadores del 'Gen Messina'? Esas cualidades que les hacen triunfar en su casa, en la tuya y en la mía. Es decir, que Ettore Messina triunfe en Italia, en Rusia y en España sólo puede ser fruto de que este señor es un genio. Que Zeljko triunfe en Yugoslavia, en España y en Grecia sólo puede significar que este señor es un portento de la naturaleza.
Y es que ganar es muy difícil, ganar muchas veces lo es aún más, y ganar muchas veces y en sitios muy diferentes entre sí es algo sólo apto para unos pocos elegidos. Endiosemos a estos tocados por los 'Dioses del Deporte', pero no olvidemos ni denostemos el trabajo de entrenadores menos laureados, porque su labor es extremadamente complicada, increíblemente desconocida y, obviamente, injustamente infravalorada.







