Temas do momento:
Connect with facebook

Ganar a un ruiseñor

El miércoles se producirá una batalla tan desigual como importante para ambos contendientes. El Valladolid recibe al Madrid en busca de unos tres puntos que ayudarían mucho al objetivo de la permanencia, si bien los madrileños los necesitan para seguir optando a la Liga.

Ganar a un ruiseñor
El partido es tan vital como desigual. (Foto: UEFA).

El Valladolid necesita imperiosamente tres puntos para seguir enganchado al carro de la salvación. El Madrid necesita tres puntos para seguir luchando por la Liga. El Valladolid se encuentra en Ley Concursal. El Madrid ha fichado este verano a Gareth Bale por unos 90 millones de euros. El partido de este miércoles en Zorrilla se antoja más desigual que un combate entre el campeón mundial de los pesos pesados y un púgil aficionado de la categoría peso pluma.

Pero en el fútbol puede pasar de todo, David puede tumbar a Goliat por muy grande que sea este gigantón, más aún si tiene experiencia en la materia. Basta con remontarse unos meses atrás para vislumbrar una gesta de este pequeño Pucela, que con un gol de Rossi hizo besar la lona al FC Barcelona, un rival de los que quitan el hipo. Sabedores de que sus posibilidades no son muchas y que, a priori, tienen las de perder, los vallisoletanos albergan en su seno una pregunta: "¿Podemos ganar al Madrid?"

Seguridad defensiva

Los merengues son mortíferos con espacios a la espalda de la zaga rival gracias a una plantilla diseñada para ganarlo todo. Cristiano Ronaldo, Benzema o Bale tienen la portería rival entre ceja y ceja y no paran hasta celebrar uno, dos o cuántos goles sean necesarios. Para intentar detener a este tornado ofensivo el Pucela debe estar sobrio en su retaguardia, a fin de mantener la solidez de Zorrilla, inexpugnable en los últimos diez partidos. Un empate también sería muy goloso para los castellanos, pues no todos los días se consigue igualar las fuerzas con el mismísimo Real Madrid.

Un empate sería muy goloso para los castellanos

Los siete partidos en los que los pucelanos se han hecho con el triunfo ha sido dejando su marco a cero, entre ellas el mencionado hito contra el Barcelona de Messi y Neymar. La empresa se antoja aún más difícil ante la máquina de Ancelotti, cuyas fauces se hincan hasta en el mismísimo Bayern de Múnich. Las esperanzas de los de Juan Ignacio residen en defender estoicamente las acometidas madrileñas a través de constantes ayudas a la zaga, vigilancia por los costados a las incorporaciones de los laterales y eliminar despistes que puedan ayudar más aún a que el Madrid se salga con la suya.

Acierto

La victoria frente a los culés estuvo cimentada en la sobriedad atrás y en la eficacia adelante, pues las escasas ocasiones de los locales dieron fruto en forma del gol de Rossi en los primeros minutos. Los nueve veces campeones de Europa son un ciclón, pero también pueden ser vulnerables en defensa, quién sabe si mediante un contraataque, una  acción a balón parado -como en el doblete de Manucho el curso pasado- o un rechace en el área. El caso es que la pelota llegue al fondo de las redes defendidas por un Casillas que vuelve al arco para hacer su debut en esta Liga.

El Valladolid debe salir al césped sabiendo que más tarde o más temprano tendrá sus oportunidades ofensivas, así que es más importante que nunca materializarlas para, a través de ellas, firmar una gesta que acerque al equipo a una Primera división de la que no quiere irse.

Cansancio

A estas alturas de campeonato es difícil aseverar qué equipo llega más cansado. Cierto es que el Madrid ha sido campeón de Copa y es finalista de Champions, pero con su profunda plantilla este cansancio podría equipararse al plantel castellano, muy mermado todo el año por lesiones de todo tipo y origen. La fatiga se ha notado este mismo domingo en los huesos de los de Concha Espina en su sufrido empate ante el Valencia, así como se percibe en Zorrilla en las actuaciones de sus jugadores.

Es el corazón y no las piernas quien guía a los futbolistas

Los finales de campaña exigen lo mejor de cada uno, y en muchas ocasiones es el corazón y no las piernas quien guía a los futbolistas a dar lo mejor de sí mismos en los noventa minutos. El Valladolid se juega la vida y los madrileños la Liga, pero si los del Pisuerga quieren seguir soñando tendrán que olvidar las agujetas y correr más que el oponente, luchar más que el rival y demostrarle a su afición que quieren y pueden ser de Primera.

Todas estas pautas son, como tantas otras en este deporte, simple teoría que varía de mil y una maneras a la hora de ser puestas en práctica. Cuando se enfrentan dos equipos con tantas diferencias y tal desigualdad como las existentes entre el Real Valladolid y el Real Madrid lo normal es que el poderoso apabulle al débil, aunque este no dejará de luchar para intentar batir en su feudo a los dos grandes del balompié patrio, tras superar al Barça.

El miércoles por la noche se verá si los de Ancelotti siguen con opciones de añadir un campeonato nacional liguero más a sus vitrinas o si los de Juan Ignacio abandonan el descenso con uno o tres puntos más en su casillero. A partir de las 21:00 se verá si la teoría se pone en práctica. Hasta entonces hay licencia para soñar. 

Fotos: VAVEL | Real Valladolid | EFE.