Una maleta de viaje

Visitamos la exposición “la maleta mexicana” que contiene algunas de las piezas más valiosas del fotoperiodismo durante la Guerra Civil Española.

La exposición de fotos que exhibe las instantáneas tomadas durante la Guerra Civil por los algunos de los más prestigiosos reporteros de la época se encuentra, hasta el 10 de junio expuesta en el Museo de bellas Artes de Bilbao. Las fotografías topadas por Robert Capa (1913-1954), Gerda Taro(1910-1937) y David Seymour “Chim”(1911-1956) fueron las que ilustraron los reportajes sobre la contienda de las revistas de medio mundo, y sirvieron para forjar la leyenda de los fotoperiodistas más reconocidos de su tiempo. La maleta con los negativos, inició un periplo paralelo al de los refugiados de la guerra, incluido un mal paso por París poco antes de ser esta ciudad tomada por los soldados alemanes en 1940, solo que éste duró hasta el año 2007, cuando llegaron a manos del International Center of Photography. La exposición se complementa con algunas de las revistas y documentales que mostraron al resto del mundo los detalles de la guerra.

Cronológicamente, las imágenes comienzan con la estancia de Fred Stein, Capa y Taro en París, punto de reunión de los tres fotógrafos en su condición de huidos de la persecución nazi. Poca duración tienen las distendidas charlas en una terraza parisina o las fotos en las que Taro duerme o trabaja en su máquina de escribir; aunque la dureza de las imágenes va creciendo progresivamente, desde las fotos de personalidades afines a la República como Dolores Ibárruri o el político nacionalista Jose Antonio Aguirre hasta los retratos de las ruinas de Madrid y los campos de refugiados que retrató Capa en marzo de 1939.

La zona del norte peninsular que quedó aislada fue donde desarrolló la mayor parte de su trabajo Chim, desde Bilbao, visitó la línea de frente retratando tanto a civiles como a militares, llegando fotografiar la villa de Guernica meses antes de ser bombardeada por la aviación alemana. Del costumbrismo rural pasó a ilustrar la vida de los mineros asturianos en Oviedo y Gijón, previo paso por Madrid, donde dio noticia de los esfuerzos por salvaguardar el patrimonio cultural en peligro en octubre de 1936. También fue el encargado de dar a conocer la brigada Thälmann grupo de brigadistas alemanes que combatieron en el bando republicano.

Entre los rollos que llevan la firma de Gerda Taro, se encuentran algunas de las imágenes más duras de la contienda. Entre ellas, imágenes de la devastación de Madrid tras los bombardeos o de los cadáveres en un depósito de Valencia, una ciudad que constituía un blanco fácil para los bombardeos nacionales debido a la gran densidad de refugiados procedentes de distintos puntos del país. Taro también trabajó en el frente, en batallas como la de Brunete, donde perdió la vida. El día a día de las tropas sirvió de inspiración para Taro, las marchas y los descansos tienen un peso importante en los reportajes.

Robert Capa fue, probablemente, el fotoreportero de mayor renombre durante la primera mitad del siglo XX. Su paso se hizo notar en la Guerra Civil, como no podría ser de otra manera. Además de sus trabajos conjuntos con Taro en Madrid, algunas de las fotografías más impactantes de la guerra son las de la Batalla de Teruel, entre diciembre de 1937 y enero de 1938. Capa visitó el frente catalán y Barcelona semanas antes de su caída, donde fotografió la algarabía formada por la exposición de un bombardero Henkel alemán derribado por la artillería republicana y exhibido en plena Rambla. La construcción y la vida en los campos de refugiados dispuestos por el gobierno francés son el punto final de los rollos perdidos de la “maleta mexicana”, así como representan el fin de una guerra que dividió un país durante tres años de conflicto y varias décadas posteriores.