El físico francés marca la diferencia

Francia derrota a Turquía (68-64) en un final emocionante. Los galos han cogido ventaja en el momento en el que Parker ha entrado en acción para dar velocidad al juego de su equipo,pero Turquía ha llegado con opciones al tramo final. Pese a ello, triunfo de la selección francesa, que no conoce la derrota en este Eurobasket.

El físico francés marca la diferencia
Parker ha sido, nuevamente, el mejor jugador galo (baloncesto.info)

La selección francesa es una de las que mejor se está encontrando en este Eurobasket de Lituania, y una buena muestra de ello es que no conoce la derrotaen lo que llevamos de campeonato. Seis partidos y seis victorias para los de Vincent Collet, que están imprimiendo un ritmo de juego difícil de mantener para sus rivales. Buena parte de culpa la tiene Parker, es cierto, pero para que Francia esté resultando tan incómoda para sus rivales la principal clave reside en la excepcional defensa que hacen y que, a su vez, les permite correr al contragolpe (donde Parker está en su salsa) y anotar canastas fáciles. Si a eso le añadimos el acierto en el tiro de algunos de sus exteriores, como Gelabale, Batum o Kahudi, tenemos un combinado francés realmente sólido y serio candidato a medalla. De momento, prácticamente ya esperan en cuartos de final.

Primera mitad muy igualada.

El plan de Orhun Ene, técnico turco, era claro: no había que dejar correr a Parker. Había que frenarle para que además de no poder anotar, no pudiera hacer entrar en juego a sus compañeros. En este tipo de juego, a media pista y a un marcador bajo, Turquía se encontraba mucho más a gusto. Sólo Batum y la segunda unidad en el segundo cuarto, podían hacer daño a Turkoglu y compañía. Pese a que Ilyasova no entraba en juego y que a Turquía en general le costaba atacar, el marcador no era desfavorable para los de Ene. Eso sí, la fuerzas se han notado llegando al descanso y el segundo parcial, merced a un buen Batum, se ha ido hacia Francia, llegando al descanso con el duelo igualado pero ligeramente favorable para los galos.

Tercer cuarto decisivo.

A la vuelta de los vestuarios, Parker ya ha podido poner su sello. Con velocidad y una buena defensa colectiva, Francia ha podido cambiar la dinámica de juego en la que le había metido Turquía y de la que no supo (o no pudo) salir España el otro día. Con Noah forzando faltas y los triples de Kahudi o Gelabale, los galos han podido abrir una pequeña diferencia en el marcador que finalmente ha resultado clave. En esos minutos, ha sido más el acierto de los de Collet que los errores turcos, aunque si bien estos no han estado nada acertados en el tiro exterior. Un sólido Noah ha continuado haciendo daño por dentro, bien secundado en el trabajo defensivo de Traore y Pietrus. Aquí está la importancia de la segunda unidad, el buen trabajo de Collet, que tiene implicados a todos sus pupilos y con ello consigue que la intensidad defensiva no baje en ningún momento. Si a eso, como decimos, le unimos el acierto en el aro rival, encontramos la diferencia de trece puntos con la que se ha llegado al último cuarto.

Problemas para atacar la zona.

A la desesperada pero con inteligencia, frenando la velocidad francesa, tapando a Parker y haciéndole atacar en media pista, y con tus mejores hombres ofensivos apareciendo cuando más se les necesita. Así se ha metido de lleno en el partido Turquía, con una defensa zonal que no ha sabido atacar Francia. Muy mal en el tiro exterior y precipitados a la hora de pasar el balón, los galos han ido perdiendo poco a poco su ventaja. Y eso que a Turkoglu y los suyos no les han entrado los triples. Pese a ello, han llegado a los últimos segundos con balón para igualar o incluso ponerse por delante, pero Tunçeri, intentando ser el héroe como en el pasado Mundial, ha fallado el tiro decisivo. Más tarde Preldzic ha metido en el choque a su selección con un triple inverosímil, pero el temple de Parker desde la línea ha certificado el triunfo de Francia, no sin sufrimiento, puesto que los turcos han tenido posesión para igualar el choque. La defensa francesa ha forzado cinco segundos sin sacar y ha acabado así con las opciones turcas. El problema en los triples, entre otras cosas, es lo que ha impedido a Turquía conseguir un triunfo que hubiera resultado vital para sus aspiraciones, sin restar mérito a la impresionante intensidad gala en defensa, a la postre decisiva. Ilyasova ha aparecido demasiado tarde, pese a acabar el encuentro con un doble-doble. Turkoglu ha estado demasiado intermitente, mientras que Parker, Batum y el buen trabajo colectivo de los interiores ha sido importantísimo para frenar a los hombres altos turcos que tanto daño le hicieron a los de Scariolo. Con este triunfo, Francia avanza con paso firme hacia los cruces de cuartos de final.

 

Turquía 64: (14+13+17+20): Arslan (2), Onan (8), Turkoglu (13), Ilyasova (10), Asik (10) -cinco inicial- Güler (-), Preldzic (11), Tunçeri (-), Savas (6), Kanter (4).

Francia 68: (12+19+26+11): Parker (20), Gelabale (3), Batum (13), Diaw (3), Noah (7) -cinco inicial- De Colo (-), Pietrus (4), Kahudi (8), Seraphin (2), Traore (8).