Filosofía y Matemáticas

El éxito del Barcelona Regal no radica en la suerte, sino en cómo se han hecho las cosas durante los últimos años.

Filosofía y Matemáticas
Juan Carlos Navarro

Xavi Pascual comenzó a dirigir al Barcelona Regal un 29 de febrero, concretamente el de 2008. Ese día tan particular ya indicaba que algo iba a pasar en el club. Sólo tres años y medio después, tres Ligas ACB, tres Supercopas, dos Copas del Rey y una Euroliga nos muestran que Pascual está tocado por la varita del talento. Pero con talento no se gana, hace falta esfuerzo y trabajo en equipo. Todo ello unido construye una actitud que, como en el caso del Barcelona, únicamente puede conducir a la victoria.

Resulta tentador comparar a los entrenadores del Barça de fútbol y baloncesto. Ambos relativamente jóvenes e inexpertos comenzaron a saborear triunfo tras triunfo apenas llegaron al control del primer equipo, y se manejan públicamente con formas elegantes y sin estridencias. Guardiola, por pertenecer al mundo del fútbol y por haber dejado atrás una brillante carrera como jugador es mucho más mediático, pero ni él ni Pascual suelen decir una palabra más alta que otra ni rellenar páginas porque sí.

La comparación entre ambas secciones blaugranas va mucho más allá de sus entrenadores, y encuentra un nexo mucho más profundo: la Filosofía. Ambos clubes saben a lo que juegan, confían en hombres de la cantera y fichan cada temporada lo mejor posible que hay en el mercado para apuntalar sus plantillas. En balompié esto se traduce en dejar el balón a Xavi, Iniesta y Messi para que se apoderen del juego hasta aburrir y acabar hundiendo al contrario. Villa, Keita, Alves o Alexis llegaron para unirse a la fiesta y lo que consiguieron fue perpetuarla.

En baloncesto la omnipresencia de Navarro, el sacrificio del capitán Grimau, ahora en Bilbao, y el cada vez mayor protagonismo de Sada, con Fran Vázquez, Ndong y Lorbek en la pintura, dan lugar a una combinación de efectividad y forma física que muy pocos clubes europeos poseen. Fichajes de nombre no muy atractivo pero de probada calidad están redondeando el conjunto. Marcelinho, Eidson, Wallace y la recuperación de un Rabaseda más maduro certifican que un gran equipo no se forja con nombres, y que los cheques se firman con la cabeza.

Tras la destitución de Dusko Ivanovic, que cometió el error de infravalorar al canterano de oro Marc Gasol (error que Pascual tal vez cometiera con Jordi Trías), la forma de trabajar del equipo cambió. Sin para nada abandonar la disciplina ni la defensa, se han utilizado ambas no solamente para asfixiar al contrario, sino para comenzar a construir un ataque en muchas ocasiones fulgurante y demoledor que permite sumar puntos rápidamente. Las Matemáticas no suelen fallar, y nos dicen que si un equipo suma más que el otro, gana. Es posible que en el Barcelona Regal, además de tener un doctorado en Filosofía, tengan otro en Ciencias Exactas.

A partir de este fin de semana, el Barcelona Regal afronta la Liga Endesa con dos títulos en el bolsillo, obtenidos además con suficiencia, pero sin arrogancia. Es el máximo favorito para todo una vez más. Su oponente histórico, el Real Madrid, ha realizado una gran apuesta financiera y de estilo, mezclando el brío español con la contundencia balcánica. Es pronto para vaticinar quién ganará en territorio nacional o europeo, pero, al menos de momento, la Filosofía y las Matemáticas parecen estar del lado del Barcelona Regal.