Zan Tabak se estrena con victoria en su debut liguero

El técnico croata no podía haberse estrenado de mejor forma. El Caja Laboral se ha llevado un merecido triunfo contra el Unicaja de Málaga, uno de sus rivales más directos. Un gran primer periodo de los vitorianos ha sido la clave para que el Baskonia terminara llevándose el encuentro y recuperase sensaciones.

Zan Tabak se estrena con victoria en su debut liguero
Maciej Lampe. | ACB Photo, Josu Izarra
Caja Laboral
90
79
Unicaja
Caja Laboral: Heurtel (11), Oleson (14), Nocioni (8), Bjelica (10), Lampe (17) -cinco inicial-, San Emeterio (12), Pleiss (7), Cabezas (5) y Causeur (6).
Unicaja: Calloway (6), Simon (16), Urtasun (2), Vázquez (11), Zoric (6)-cinco inicial-, Gist (10), Perovic (7), Williams (17), Dragic (2), Lima, Jiménez.
ÁRBITRO: Pérez Pizarro, Perea, Manuel.
INCIDENCIAS: Partido perteneciente a la novena jornada de la Liga Endesa en el Buesa Arena

El choque entre el Caja Laboral y el Unicaja era mucho más que la novena jornada de la Liga Endesa, al menos en lo que al conjunto vitoriano se refería. El Baskonia reaparecía ante su afición después de una de las semanas más duras en mucho tiempo. Dolorosas derrotas, verse con un pie fuera de la Euroliga, y la destitución de Ivanovic habían ennegrecido a un equipo que llevaba tiempo sin encontrarse a sí mismo. Era inevitable que esta mala racha no se reflejara en la cara de los jugadores, y sobre todo en una afición que todavía recordaba al técnico montenegrino. Testigo de ello era una enorme pancarta situada detrás de la canasta que agradecía a Dusko Ivanovic los diez años al frente del Caja Laboral.

Pero el guión ahora era distinto. Zan Tabak estaba al mando de un conjunto al que iba a intentar levantar los ánimos como fuera. O al menos eso dijo ante los medios de comunicación en su presentación como entrenador. Si bien es cierto es que el Unicaja – mejor reboteador de la liga y cuarta mejor defensa- no era el equipo ideal para recuperar sensaciones. Sin embargo, la racha del conjunto malagueño de seis años sin ganar en el Buesa Arena, era un gran aliciente que animaba al Caja Laboral a conseguir una importante victoria ante uno de sus rivales más directos.

Y así sucedía, Tabak se estrenaba de la mejor forma posible. La incansanble afición del pabellón de Vitoria  -que volvía a brillar - y los jugadores - que volvían a estar a su mejor nivel- eran los causantes de la victoria frente al Unicaja. Un partido de rachas, de idas y de venidas, en las que, tras un excelso primer periodo del Baskonia, el Unicaja ha jugado renqueante y a merced de un equipo al que, por más que lo intentaba, no lograba remontar. Cada parcial de los de Repesa volvía a ser embestido por los vitorianos, y así acababan sucumbiendo ante un equipo que parecía quedarse con ganas de dar más.

Baskonia domina primero

El encuentro comenzaba con dos equipos metidos en el partido. La primera canasta llegaba de las manos de Fran Vázquez, quien inauguraba el marcador para poner por delante al Unicaja. Pero en el Baskonia rápidamente Lampe cogía las riendas del equipo, y con cinco puntos consecutivos -que eran celebrados con rabia por el ala pívot- metía la intensidad en el partido. Pese a que los malagueños movían el balón con velocidad, la defensa baskonista presionaba cada vez más. Y las opciones de tiro del Unicaja empezaban a no ser las más idóneas.

Los de Tabak estaban acertados desde el tiro exterior, con lo que conseguían abrir la primera brecha en el electrónico (13-7). Entonces, los de Repesa empezaban a sucumbir al buen juego del conjunto vitoriano, sobre todo en ataque. En los últimos minutos del primer periodo, el juego adquiría un ritmo frenético, y el acierto de los minutos iniciales había menguado notablemente. Brad Oleson dirigía a la perfección los compases de un conjunto que se crecía por minutos (20-9). La diferencia, que empezaba a ser preocupante para el Unicaja, llevaba a Repesa a pedir tiempo muerto.  

Unicaja recupera desde la defensa

En el segundo periodo, el Unicaja aumentaba con creces la intensidad defensiva. Ahora sí parecía la cuarta mejor defensa de la liga. Mientras el conjunto malagueño despertaba paulatinamente, la afición de Vitoria no cesaba y seguía animando con tesón cada acción de su equipo. Pero el ánimo de la grada poco conseguía contagiar a los jugadores ya que la presión defensiva provocaba varias pérdidas en el Caja Laboral, y el Unicaja se aprovechaba de ellas acercándose al marcador mediante un parcial de 5-0 (30-23).

A los de Repesa no les bastaba solo con dominar en defensa, sino que también lo hacían en el rebote. Ahora era al Baskonia a quien le costaba arrancar y así el Unicaja conseguía reducir la diferencia del primer periodo a cuatro puntos (30-26). San Emeterio era el encargado de cortar la racha de los malagueños desde tiro libre, y así mantenía el excelso porcentaje de los de Tabak desde la línea de personal (11/11).

Pero cuando el Caja Laboral parecía que volvía a despertar y ampliaba, nuevamente, la distancia en el marcador, aparecía la mejor versión de Marcus Williams para hacer un roto en la defensa baskonista. Los 7 puntos consecutivos del base norteamericano (13 puntos de valoración en su cuenta personal), no solo aceleraban el último minuto de la primera parte, sino que revivía de la mejor forma a un Unicaja que había vuelto a perderse (40-37).

Nada más empezar la segunda mitad, el Caja Laboral, con dos triples consecutivos, conseguía ponerse a nueve puntos en apenas dos minutos. Lampe seguía tirando de su equipo y ya con 13 puntos era el mayor anotador del partido hasta el momento.

El Unicaja comenzaba a no encontrar la forma de llegar al aro con comodidad, pero entonces aparecía Zoric, quien encadenaba una serie de buenas acciones que llevaban al Unicaja a firmar un parcial de 6-0. Por su parte, Fran Vázquez empezaba también a asumir responsabilidades y a ser la gran amenaza del juego interior malagueño. 

El Caja Laboral aguanta

En los últimos minutos del tercer cuarto llegaba el espectáculo. Un intercambio de triples por parte de ambos equipos levantaban a todo el pabellón. Era Heurtel quien protagonizaba la racha del Baskonia desde la línea de 6,75 con dos tiros anotados consecutivos. Marcus Williams seguía dando vida a Unicaja, acompañado ahora de Gist –quien había encadenado una racha increíble desde el perímetro- dejando así todo por decidir para el último periodo (66-62).

Empezaban los últimos diez minutos, y, por un lado, el Caja Laboral quería romper la racha de derrotas consecutivas en la que se había metido, y por otro el Unicaja intentaba romper los seis años sin ganar en el Buesa Arena. Sin duda, la emoción estaba servida.

El ritmo era ahora frenético. El Baskonia apretaba tanto en defensa como en ataque, y un triple de Cabezas ampliaba la diferencia a favor del Caja Laboral a 9 puntos (73-64). Se sucedía, entonces, un intercambio de canastas en un momento en el que ninguno de los dos equipos conseguía despegar. El Unicaja subía la intensidad defensiva y al Caja Laboral se le hacía más difícil llegar al aro.

Pero dos triples de San Emeterio ponían tierra de por medio al juego del Unicaja que no conseguía acercarse en el marcador.  El Caja Laboral se había crecido, la diferencia seguía aumentando y al Unicaja poco le quedaba por hacer. Así, finalizaba el partido con un Baskonia que recuperaba sensaciones y un conjunto malagueño que nadó para morir en la orilla.