La intensidad baskonista bien vale un derbi

El Caja Laboral vence al Bilbao Basket en un intenso partido que sirvió para que los de Vitoria recuperen plazas en la clasificación a costa de sus vecinos. Andrés Nocioni, de nuevo ante uno de sus rivales favoritos, volvió a tirar de los suyos que a punto estuvieron de tirar por la borda en el último cuarto las todo el trabajo defensivo desplegado durante el partido. Hamilton no fue suficiente para que el Bilbao Basket, que suma dos derrotas consecutivas, lograra recuperar la senda del triunfo en la capital vasca.

La intensidad baskonista bien vale un derbi
Foto: Borja Agudo | El Correo
CLA
81 80
BB
CLA: Heurtel (2), Causeur (10), Nocioni (17), M. Bjelica (7), Lampe (8)-cinco inicial-, Cabezas (2), Oleson (3), San Emeterio (18), Pleiss (2), N. Bjelica (12)
BB: Zisis (9), Vasileiadis (16), Mumbrú (14), Hervelle (10), Hamilton (20)-cinco inicial-, Grimau, Rakovic (4), Moerman (7).
MARCADOR: 22-18; 22-23 (44-41) -descanso- 21-16 (65-57); 16-23 (81-80)
ÁRBITRO: Martín Bertrán, Peruga, Pérez Niz. Eliminado por faltas: Tibor Pleiss (m. 34).
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la duodécima jornada de Liga Endesa disputada en el Buesa Arena de Vitoria ante 14.381 espectadores.

El Buesa Arena es una de esas grandes canchas en España donde se viven verdaderos encuentros del más puro baloncesto. Hoy, la cita era ineludible. Los de Zan Tabak recibían al enemigo, al vecino. Se avecinaba un derby muy caliente después de los recientes acontecimientos y sin duda, visto lo visto, podemos decir que el partido, por emoción, ha estado a la altura. Finalmente, la escuadra local ha conseguido hacerse con una victoria mucho más agónica de lo que cabía pensar durante el transcurso del encuentro. El Bilbao Basket, muy desacertado de cara al aro con algunos fallos flagrantes en la pintura, en parte motivados por la gran intensidad defensiva de los Oleson, Lampe, Nocioni y San Emeterio, no consiguió hacerse con la victoria pese a la gran actuación de Hamilton, insuficiente para acabar con los capitalinos. Una dudosa falta de Grimau a Nocioni tras un rebote y un posterior ataque mal jugado dieron al traste con las opciones de los de negro, que tuvieron que remar contra el marcador durante prácticamente los cuarenta minutos.

El salto inicial daba pie a los primeros repartos de canastas. Los locales se sobreponían pronto a la poca ventaja que otorgaba el capitán Mumbrú a los bilbaínos, gran triunfador de primer cuarto con diez puntos. El alero argentino golpeaba sin piedad desde los 6,75 para hacer inútiles los esfuerzos de los de Katsikaris en cobrar ventajas, pues su 0 de 7 triples en los diez primeros minutos lastraba frente a los 4 de 6 del Caja Laboral, entendible con un Kostas Vasileiadis al noventa por cien que pese a ello se alzó con 16 puntos. Con Raúl López siendo baja de nuevo, Nikos Zisis tenía que multiplicar sus esfuerzos arrimando el hombro junto a Grimau, pero la defensa local, muy metida en el encuentro y con eficacia en el rebote hacía valer su acierto en desde la línea de bonificación para que Fotis Katsikaris tuviera que para el partido con 31-21 a poco de comenzar el segundo cuarto. San Emeterio volvía a hacer de las suyas, con Brad Oleson y Tibor Pleiss haciendo que las transiciones del balón en los ataques visitantes se volvieran lentas y pesadas. Nemanja Bjelica (12) se gustaba en los ataques para mantener las ventajas. Aún así, Zan Tabak, no daba pié a márgenes de maniobra del Bilbao Basket y reunía a los suyos para hacer posible que nada se moviera de cara al descanso, cosa que sin embargo no consiguió evitar, llegando sus pupilos con solo tres de ventaja en el marcador al término de la primera parte, pues Katsikaris daba entrada a Moerman y este cumplía con creces, dando aire a los suyos gracias a algún que otro triple además de su colaboración con Hamilton.

 El gran pecado del Baskonia quizá fue un exceso de lógica y poca cabeza fría en el último cuarto

Tras el paso por vestuarios, más de lo mismo. La gran intensidad defensiva del Baskonia era aprovechada para recuperar el balón y machacar el aro bilbaíno y estos solo conseguían meter mano en momentos de pérdidas de concentración del quinteto vitoriano. En el tercer cuarto Kostas y Hervelle hacían valer su entrega para mantener a raya el electrónico, pero de nuevo Nocioni y un excelso San Emeterio (18 puntos) volvían a poner viejas rentas respecto a su rival. Sin embargo, el gran pecado del Baskonia, quizá fue un exceso de lógica y poca cabeza fría. Los vitorianos eligieron hacer pasar el cronómetro sin tan siquiera tener en cuenta una posible reacción bilbaína. Mas de San Emeterio y Nocioni para conseguir nueve puntos de ventaja cerca de la bocina final, que junto a una bandeja imperdonable de Hervelle fallada prácticamente solo bajo el aro y una posterior jugada de Cabezas a cinco minutos del final ponían un 70-61 casi definitivo. Nada más lejos de la realidad.

Final inesperado

Hamilton, poco a poco sin hacer ruido iba rebajando las ventajas a merced de una espectacular bronca de Katsikaris, que pareció dar sus resultados. Vasileiadis empataba a 77 a cuarentaidos segundos del final, y en el Buesa arena se mascaba la tragedia. Sin embargo, una postrera falta en el rebote de Grimau a Nocioni hacía que el argentino volviera a dar la victoria momentánea a los suyos, materializada tras un mal ataque del Bilbao Basket. La bola se iba directamente fuera, al igual que las opciones de ganar el partido.

(Foto: Borja Agudo | El Correo)