Previa Blancos de Rueda Valladolid - Asefa Estudiantes

El Polideportivo Pisuerga acogerá hoy a las 20:30 (sin TV) el último encuentro como local esta temporada para el equipo morado, ya descendido a la LEB, frente a un Estudiantes que está obligado a ganar si no quiere seguir el mismo destino que los vallisoletanos

Previa Blancos de Rueda Valladolid - Asefa Estudiantes
Carlos Jiménez defendido por Nacho Martín en el partido de la primera vuelta - foto: encancha.com

Lo que es el deporte. Quién le iba a decir hace unos meses al Club Baloncesto Valladolid que le tocaría jugar los dos partidos en casa frente a los que se avecinaban como rivales directos por eludir el descenso – Obradoiro y Estudiantes – sin tener ya opciones propias de salvación, pero decidiendo el destino de ambos. El caprichoso destino ha gestado la ironía de que el conjunto morado fuera el juez de esta dramática lucha por evitar la segunda plaza del viaje a la segunda competición del baloncesto nacional.

Opción remota de ser penúltimo para el Blancos de Rueda

El partido por tanto tiene unas connotaciones totalmente trascendentales para Estudiantes, pero no para el Blancos de Rueda. El conjunto pucelano aún tiene opciones de ser penúltimo – lo cual podría ser muy relevante en caso de que hubiera una renuncia durante el verano de los equipos que suben desde la LEB –, pero la posibilidad se antoja complicadísima, dado que no solo basta con ganar a los madrileños por más de 7 para lograr el basketaverage, sino que también tendrían que vencer el domingo en la cancha de Valencia y esperar a que los estudiantiles perdieran su último partido.

Por tanto, el único objetivo real de los morados es contentar a la afición con otra victoria, como hicieron contra el equipo de Santiago el pasado domingo y despedirse de ella con un buen sabor de boca. Roberto González comentaba en la rueda de prensa previa que “es un partido especial, ya que, exceptuando el partido de la selección en julio, no habrá baloncesto de alto nivel en Valladolid hasta dentro de 5 meses”.

Cuando le preguntaron por la posibilidad de que el club siguiera en ACB el año que viene, en el caso de que los equipos que subieran desde la LEB no pudieran reunir los requisitos económicos, Roberto dijo que “si un año era factible era este, dado como está la economía”. Sin embargo, no quiso ahondar en el tema, ya que “somos de LEB y nos tenemos que acostumbrar a eso, estamos donde estamos y todo lo que venga a partir de ahí y sea mejor, pues es importante, pero no hay que hacerse ilusiones”.

El técnico vallisoletano cuenta con la plantilla al completo, salvo las ya conocidas bajas de Jhornan Zamora y Stephane Dumas. Aunque Diego García sigue teniendo problemas en el gemelo izquierdo, jugará. Por cierto, que el escolta ítalo-argentino cumplirá su partido número 100 en la Liga ACB – todos con la camiseta morada del CB Valladolid – y además está a 4 tantos de conseguir su punto número 1.000 en la máxima competición nacional.

Roberto González destacó el compromiso de sus jugadores: “Con otro grupo hubiera sido difícil conseguir la motivación, pero no con este”. No le falta razón al técnico pucelano, dado que, a pesar de que llevan muchas jornadas al borde del abismo y una semana matemáticamente descendidos, amén de los problemas para cobrar sus nóminas, sus pupilos han seguido plantando cara y dándolo todo en cada partido. Lástima que todo ese esfuerzo sirva ya para poco.

El Estudiantes se juega el ser o no ser

En el polo opuesto, los colegiales se la juegan con mayúsculas. Hasta el punto de que una derrota les deja matemáticamente fuera de la ACB. Solo les vale ganar, no hay más cuentas encima de la mesa. Así lo reconocía el entrenador vallisoletano: “Es un partido cargado de connotaciones, donde el rival seguramente se jugará muchísimo”. El técnico aún desconocía que tanto Obradoiro como Murcia superarían ayer sus respectivos compromisos, porque de lo contrario probablemente hubiera afirmado algo parecido a que el histórico Estudiantes juega uno de los partidos más importantes de su historia como club, ya que siempre ha estado en ACB.

Para mayor angustia de los estudiantiles, su situación solo se aliviaría un poco en caso de vencer al CB Valladolid. Ese es el primer paso, obligatorio, pero ni mucho menos definitivo. De nuevo el caprichoso calendario ha querido que el último partido se celebrara en el Palacio de los Deportes madrileño justamente frente al otro equipo que se pelea por no bajar, el UCAM Murcia. Y, continuando con la hipótesis de la victoria estudiantil en Pisuerga, el equipo de Trifón Poch debería ganar por más de 13 puntos a los murcianos y además rezar para que no se dieran los resultados que generasen un triple empate entre Fuenlabrada, UCAM Murcia y el propio Estudiantes.

Por lo tanto, es una empresa casi épica la que tiene por delante el club madrileño. Sus aficionados están totalmente volcados con el equipo y le arroparán hoy en masa en el pabellón situado a orillas del Pisuerga, con una representación de 800 personas, muchos de ellos de la clásica Demencia, la hinchada quizá más famosa y ruidosa de todo el baloncesto español, que por cierto siempre ha tenido ciertas fricciones con el público vallisoletano y especialmente con la peña Pucelaikos, tanto en las visitas estudiantiles a Valladolid como en las pucelanas a tierras madrileñas.

Plantilla muy distinta a la de la primera vuelta

El cuadro azulón – que hoy probablemente vestirá de blanco – ha sufrido multitud de cambios en su plantilla a lo largo de la temporada, al igual que el Blancos de Rueda, por lo que el enfrentamiento de hoy no se parecerá mucho al de la primera vuelta. De los nuevos, Willy Dean ha sido todo un fiasco, mientras que Tariq Kirskay sí está aportando unos valiosos 10 puntos de media por encuentro. Por otra parte, de los que ya estaban, Germán Gabriel es de largo, una temporada más, su mejor jugador y además el pivot está cuajando un final de temporada excepcional.

Por dentro, también cuentan con Daniel Clark y el sempiterno Jiménez, totalmente recuperado de su lesión. Sin embargo y en la línea descrita ayer por el entrenador pucelano, dado que no tienen pivots especialmente grandes su mayor peligro reside en que los hombres altos pueden jugar por fuera y los exteriores, como Kirskay y el veterano Rodrigo de la Fuente, también lo pueden hacer por dentro, intercambiando sus posiciones.

Además, el Estudiantes ha incorporado hace una semana a Louis Bullock, quien, pese a que decepcionó en el primer partido frente a Manresa – bien es verdad que solo disputó 7 minutos –, es uno de los mejores jugadores que ha habido en la Liga ACB en la última década. Su experiencia puede ser un grado en un partido que se jugará tan al filo de la navaja.

No obstante, Roberto González no cree que los colegiales solo dependan de Bullock: “Es un jugador más, pero no hay que olvidar a otros como Lofton, que ya nos ganó un partido hace dos temporadas con una canasta en el último segundo”. Precisamente el acierto anotador del escolta estadounidense es uno de los factores claves para Asefa Estudiantes, además de la dirección y valiosa aportación en puntos de su segundo pilar fundamental tras Germán Gabriel, Jayson Granger, quien ha bajado bastante sus prestaciones en relación a la primera vuelta.

En definitiva, un partido trascendental para una entidad clásica del baloncesto español, una vez que su rival y otro de los históricos, el Club Baloncesto Valladolid, ya abandonó hace una semana el tranvía de los encuentros a cara o cruz. Por tanto, podría darse la sarcástica, mordaz y triste posibilidad de que hoy descendieran dos de los clubes más relevantes en la trayectoria del deporte de la canasta en España.