El CB Valladolid demandará a la ACB y se querellará contra Portela por ampliar el plazo al Menorca

La entidad vallisoletana considera ilegal la ampliación del plazo que el presidente de la ACB ha concedido a Menorca Básquet para presentar la documentación económica que le daría derecho a jugar el año que viene en la máxima competición del baloncesto nacional, por lo que emprenderá acciones judiciales con la intención de que se le reconozca como equipo ACB, a pesar de haber descendido deportivamente a la LEB

El CB Valladolid demandará a la ACB y se querellará contra Portela por ampliar el plazo al Menorca
David Yustos y José Luis Mayordomo comparecen ante los medios el 8 de octubre por el asunto de los tránsfer - foto: cbvalladolid.es

"El Valladolid es legalmente de ACB". Así de rotundo se expresaba el director general del Club Baloncesto Valladolid David Yustos cuando el pasado 15 de junió finalizó el plazo del que disponían los clubes que han ascendido desde la LEB para presentar la documentación requerida. Como ya se sabía desde hacía días, el Menorca Básquet, segundo equipo que se ha ganado en la cancha subir a la Liga Endesa tras imponerse en el play-off al Melilla, no hizo sus deberes. Sin embargo, el presidente de honor de la ACB Eduardo Portela ha ampliado unilateralmente el plazo a la entidad balear, concretamente hasta el próximo 27 de junio. Si no se hubiera adoptado dicha medida, la plaza del Menorca habría sido ofrecida al CB Valladolid, último clasificado de la temporada, ya que el penúltimo, Estudiantes, ya se ha convertido oficialmente en equipo ACB al no haber cumplido tampoco el otro equipo que había ascendido, CB Canarias, con las obligaciones económicas que impone la Liga. 

Se trata de una concesión excepcional y sin precedentes que ha sentado muy mal en tierras pucelanas. Hasta el punto de que en el club morado se sienten totalmente desagraviados y piensan tomar acciones judiciales a partir de mañana lunes. "Salvo que alguien de más arriba nos diga lo contrario, no vamos a permitir que alguien juegue con nuestros intereses de esta manera", declaraba Yustos con indignación. En concreto, se va a presentar una demanda, solicitando la suspensión cautelar de la competición. Es decir, pedirá que se paralice la Liga hasta que no se resuelva la situación. Con ello se pretende evitar un perjuicio mayor para la entidad morada, que no quiere ni oír hablar de la posibilidad de que se le reconozcan sus derechos 19 años después, como ocurrió con el Obradoiro en un caso distinto, pero en el que nadie dudaba que el equipo gallego tenía la razón desde el principio de su largo periplo por los juzgados. Por otra parte, según recoge el diario de Valladolid El Norte de Castilla, la entidad pucelana se querellará contra Eduardo Portela, lo cual significa que pedirá responsabilidades penales para el presidente, por ejercer competencias que ya no posee. 

En el fondo de esta situación subyace un complicado asunto jurídico, que tiene su origen en la reunión de clubes que tuvo lugar el 27 de julio de 2011, en la cual se acordó quitar atribuciones al presidente de la ACB y dárselas a la Asamblea o a la Comisión Delegada. Por tanto, Portela, pese a que continua siendo presidente, ocupa desde entonces un cargo más honorífico que ejecutivo. Sin embargo, el dirigente de casi ochenta años ha decidido recuperar sus competencias sin que nadie le haya facultado para ello. Pese a ello, la ACB respalda al mandatario, pues se ha negado a dejar sin efecto la ampliación del plazo en respuesta al escrito que el CB Valladolid la remitió la semana pasada al conocer el "Portelazo". 

Desde la Casa Morada, las suspicacias que está levantando todo este embrollo son máximas. Se sospecha que todo se trata de una estrategia trazada por Portela, con el beneplácito de la ACB, para perjudicar al Club Baloncesto Valladolid. Las razones de esta presunta venganza estribarían en el famoso episodio acaecido al inicio de la campaña 2011/2012, cuando un juez decidió suspender la primera jornada de la Liga a petición de la entidad pucelana. Tras el telón de aquella polémica actuación, se encontraba la negativa por parte de la FIBA de enviar los tránsfer de Bagaric y Touré para que los dos jugadores pudieran disputar ese primer partido.

Entonces el club vallisoletano consideró que dicho rechazo injustificado le dejaba en inferioridad de condiciones respecto a sus rivales, por lo que la competición quedaba adulterada. La misma sensación se tiene a día de hoy en el seno morado, ya que se podría dar la surrealista situación de que, si Menorca cumpliera con los trámites para jugar en ACB, al CB Valladolid solo le quedarían cuatro días para presentar la documentación de inscripción en la  Liga LEB. Como ha señalado Yustos, eso supondría un evidente agravio comparativo. Pero lo peor de todo para la entidad de Pucela es que, mientras la situación se prolongue, existirá una incertidumbre absoluta a orillas del Pisuerga sobre la categoría en la que actuará el equipo, lo cual impide lanzar la campaña de abonados, confeccionar la plantilla y realizar cualquier tipo de planificación deportiva o relativa al organigrama del club. 

En la otra cara de la moneda, el Menorca Básquet se encuentra en una delicada situación económica, que hace pensar que es muy difícil que pueda reunir los requisitos económicos necesarios. Si bien tiene a favor el hecho de que ya abonó en su día el canon de "novato" en ACB - a diferencia de lo que sucedía en el caso del CB Canarias -, ha de conseguir 1.9 millones de euros, correspondientes al fondo de regulación de ascensos y descensos. Cuando el club menorquín bajó a la LEB, decidió quedarse con esa cantidad, la cual en un principio se planteó devolver al Govern Balear que anteriormente había abonado el dinero en el anterior ascenso, pero finalmente se lo quedó para confeccionar una plantilla potente en LEB. Ello hace que la sintonía de la entidad con el ejecutivo de la comunidad autonóma no sea la ideal. Según recoge la web ultimahora.es, el club menorquín se encuentra negociando con siete empresas internacionales, con la intención de que alguna ponga el dinero y patrocine al equipo la próxima campaña. Desde la entidad insular, reconocen que es complicado, pero no imposible. 

Todo este maremágnum de noticias afecta mucho a la ACB, que demuestra una vez más su falta de previsión a la hora de confeccionar el calendario - desde el principio se sabía que el play-off de ascenso a la Liga Endesa acabaría pocos días antes de finalizar el plazo para presentar la documentación -, su nula capacidad operativa cuando surgen problemas y los déficits de autoridad que siguen teniendo los clubes que la componen, a pesar de haber quitado las competencias a Portela. Y todo ello sumado al hecho de que no se sabe a estas alturas qué equipos van a disputar la competición el año que viene. La imagen de la Asociación pasa por su peor momento, a pesar de que una gran final entre Barça y Madrid ha demostrado la buena salud deportiva del baloncesto español y lo mucho que interesa este deporte a los ciudadanos.