El Blancos de Rueda Valladolid queda último en la Copa de Castilla y León

El conjunto pucelano fue derrotado en semifinales por el Palencia de la Adecco LEB Oro (87-95) y también perdió el partido por el tercer y cuarto puesto ante el Grupo Eulen de Ávila, que juega en la Adecco LEB Plata (88-90)

El Blancos de Rueda Valladolid queda último en la Copa de Castilla y León
Nacho Martín trata de zafarse de un defensor del Grupo Eulen de Ávila en el partido por el tercer y cuarto puesto - foto: cbvalladolid.es

Horroroso fin de semana para el baloncesto pucelano. Por si fuera poco castigo que el Club Baloncesto Valladolid de la flamante Liga Endesa pierda ante dos equipos que disputan competiciones inferiores, más doloroso es hacerlo en casa.

La Copa de Castilla y León se ha celebrado en el Polideportivo Pisuerga de Valladolid desde el viernes 14 hasta el domingo 16 de septiembre, tanto en la modalidad femenina como en la masculina.

En esta última los cuatro equipos que luchaban por el título regional eran el Blancos de Rueda Valladolid, el Autocid Burgos, el Palencia Básquet y el Grupo Eulen de Ávila. Solo uno de los conjuntos pertenece a la máxima competición nacional, el vallisoletano. Los burgaleses y los palentinos disputan la LEB Oro, mientras que los abulenses juegan en la “2ºB” del baloncesto español, la LEB Plata. Sin embargo, el último clasificado fue el club pucelano.

Derrota sin paliativos en semifinales contra el Palencia

El sábado se jugaron las semifinales, y los locales sufrieron un sonrojante varapalo ante el Palencia, pese a lo que señala el marcador final (87-95). La realidad del partido es que los vallisoletanos perdían por 11 a la conclusión del primer cuarto, por 23 cuando se fueron al vestuario y por 21 al terminar el tercer parcial. Al final, alentados por la bronca que les debió de echar Roberto González, los jugadores de la escuadra pucelana tiraron de raza y consiguieron acercarse a la remontada, maquillando el resultado.

No se salvó prácticamente nadie. Mohammed y O´Leary demostraron buenas maneras y Nacho Martín se echó la anotación del equipo a las espaldas, llegando a los 20 puntos. De los demás, casi nada rescatable. Todo lo contrario al conjunto palentino, bien conjuntado y orquestado, mucho más rodado que el vallisoletano, y con la plantilla al completo.

En este sentido, hay que admitir que el conjunto morado al que patrocina la Denominación de Origen Rueda está, como los vinos jóvenes, a falta de maduración. Carece del necesario proceso de adaptación que todo equipo de baloncesto requiere para que sus integrantes cojan el ritmo de competición y se consigan acoplar entre sí.

Se ha fichado mucho más tarde que otros equipos, a causa de las innumerables dificultades económicas y legales que han golpeado el tejado de Pisuerga durante el verano. Ese retraso en el proceso y el hecho de que aún no se hayan obtenido todas las piezas del puzzle, ni siquiera las más importantes, da un obligatorio período de tregua al equipo y obliga a que el nivel de comprensión de sus seguidores sea necesariamente mayor de lo normal. El lánguido Eduardo Pascual ya lo advertía, por si acaso, en la presentación de Tripkovic. “Burgos y Palencia actualmente son superiores a nosotros”. 

El Blancos de Rueda tampoco gana a un equipo de la Adecco Plata

Pero una cosa es reconocer esa realidad y otra admitir que un equipo que va a jugar en la Liga más poderosa de Europa sea bochornosamente derrotado en su propio campo ante un conjunto que está encuadrado en una competición inferior en dos niveles. No estamos hablando de un equipo de la LEB Oro, como el Palencia o el Autocid Burgos, sino de un LEB Plata como el Grupo Eulen de Ávila el que ha ganado al conjunto de Roberto González en el partido por el tercer y cuarto puesto. Hay que frotarse los ojos para acabar de creérselo, pero es la triste y cruda realidad del Club Baloncesto Valladolid.

Los abulenses fueron por delante casi todo el partido y, pese a que el equipo morado remó, hizo la goma y se aproximó muchísimo en el marcador, todo se quedó en un mero intento infructuoso. Al final, nueva derrota, por dos puntos (88-90). Nacho Martín, con 23 puntos, Mohammed y O´Leary, ambos con 15, fueron los máximos anotadores de la escuadra pucelana. Es difícil explicar a un aficionado al baloncesto que sabe en qué consiste este deporte como un equipo de ACB puede ser vencido por uno de la LEB Plata. A diferencia del fútbol, donde las sorpresas, por muy mayúsculas que sean, resultan siempre factibles, en el juego de la canasta es altamente improbable que se produzcan este tipo de cosas.

Salvo si el que está enfrente es el actual Blancos de Rueda Valladolid, habría que añadir. Ahora mismo el club vallisoletano no tiene solamente el problema de encontrarse en construcción. Es algo más. Se trata de una cuestión física y mental. Muchos jugadores no se hallan aún en condiciones de afrontar un partido profesional de baloncesto. Es de esperar que con el paso de las semanas y la llegada de los tres últimos refuerzos lo estén, pero ahora mismo no se puede negar esa evidencia.

Solo con este razonamiento uno puede entender que el Club Baloncesto Valladolid haya quedado último en la Copa de Castilla y León disputada este fin de semana a orillas del Pisuerga. La final entre el Autocid Burgos y el Palencia acabó con victoria de los palentinos (77-82), mientras que en categoría femenina el Tintos de Toro zamorano dio la sorpresa al imponerse al Perfumerías Avenida de Salamanca (83-71). 

Por cierto, que la acogida del público vallisoletano a esta competición ha sido bastante fría. En el partido entre el Blancos de Rueda Valladolid y el Palencia había alrededor de 500 personas en las gradas de Pisuerga y en el encuentro por el tercer y cuarto puesto que los vallisoletanos disputaron contra el Grupo Eulen el número de localidades ocupadas rondaba las 150. 

Roberto González, preocupado

El técnico del Blancos de Rueda Valladolid tienes motivos más que de sobra para estar alarmado ante la situación que vive su equipo, sin base ni pívot titular, con algunos jugadores en un estado de forma muy bajo y otros que no se han acoplado al equipo. Finalmente, puede haber algunos que simplemente no tengan el nivel para jugar en ACB, pero eso es pronto para valorarlo. 

El entrenador morado declaró tras el partido del sábado contra el Palencia que había que sudar la camiseta y defender para ganar los partidos, un claro mensaje hacia la falta de actitud del equipo. Sin embargo, tras el choque frente al conjunto abulense ha destacado que ese aspecto ha mejorado, pero siguen teniendo muchos problemas en cuanto a la defensa. 

No obstante, lo que más le preocupa a Roberto es la tardanza en la llegada de los jugadores llamados a ser claves en la plantilla. Ahora mismo Nacho Martín es el jugador referencia y, aunque nadie discute la calidad del ala-pívot pucelano, tienen que venir otros que asuman ese rol. Por ello, el técnico señalaba su inquietud a este respecto. "Estoy preocupado porque puede que cuando venga alguien nuevo hayamos perdido más de lo que se debe y ya no nos valga ni Michael Jordan". Todo un recadito a la directiva, que necesariamente ha de anunciar esta semana los nombres de los tres últimos fichajes.