Barlow hace justicia para el UCAM Murcia y baja de la nube al Blancos de Rueda Valladolid

El UCAM Murcia ha logrado una merecida victoria por 87-81 ante el Blancos de Rueda Valladolid, que no encontró buenas sensaciones prácticamente en todo el encuentro, pese a lo cual estuvo a punto de remontar el partido en un nuevo arranque de garra y gracias a la excelente actuación de Hunter y sobre todo de Nacho Martín, que tuvieron poco apoyo de sus compañeros

Barlow hace justicia para el UCAM Murcia y baja de la nube al Blancos de Rueda Valladolid
David Barlow fue decisivo en la victoria del UCAM Murcia ante el Blancos de Rueda Valladolid (87-81) - foto: VAVEL
UCAM Murcia
87 81
B. de Rueda Valladolid
UCAM Murcia: Ragland (14), Berni (6), Gatens (9), Barlow (7), Lewis (17) - quinteto titular - Antelo (5), Jasen (), Franch (6), Tillie (10), Miso (13).
B. de Rueda Valladolid: Renfroe (13), Grimau (1), Tripkovic (10), Nacho Martín (20), Hunter (21) – quinteto titular –, Cizauskas (2), Mohammed (2), Navarro (5), Edu Ruiz (2), O´Leary (5)
MARCADOR: (20-18; 23-18; 20-23; 24-22)
ÁRBITRO: Antonio Conde, Miguel Ángel Pérez y David Planells. Sin eliminados
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la novena jornada de la Liga Endesa de baloncesto que se disputó en el Palacio de los Deportes ante 5.468 espectadores

El Blancos de Rueda Valladolid no pudo lograr su sexta victoria de la temporada en la cancha del UCAM Murcia, que volvió a ser hostil para los vallisoletanos otra temporada más. Los de Pucela no jugaron un buen partido y se vieron maniatados por el perímetro pimentonero, que castigó una y otra vez al Valladolid

El UCAM Murcia salió enchufadísimo y consiguió un 11-2 de salida gracias a los triples de Ragland y a las canastas en la pintura de Marcus Lewis. Sin embargo, el buen hacer de Hunter, frenando a Lewis y anotando, y de Nacho Martín, con puntos y rebotes, pusieron el electrónico en 13-13. De ahí al final del primer período se mantuvo el equilibrio (20-18). 

Óscar Quintana había dado entrada a Kim Tillie que comenzó a hacer daño por dentro al CB Valladolid, cuya segunda unidad esta vez empeoró con mucho las prestaciones de la primera. O´Leary cometió varios errores y la tercera falta rápidamente, Cizauskas se precipitó en varios ataques y Mohammed demostró que la calidad no siempre va acompañada de una buena lectura del baloncesto. El segundo cuarto se movía por derroteros favorables al Murcia, de la mano sobre todo del lanzamiento exterior. El Valladolid cayó en el error de contagiarse del juego rápido del Murcia, sin ser esas las señas de identidad de este equipo pucelano.

Roberto González dio entrada de nuevo a los titulares. Sin embargo, Renfroe no tenía su día y no se parecía al del partido contra el Lagun Aro. Además, Ragland lo castigaba una y otra vez. Lewis se hacía fuerte en la pintura y le devolvía a Hunter la superioridad en el duelo particular entre ambos, sobre todo gracias a sus rebotes ofensivos. Los árbitros consideraron una falta de Nacho Martín como antideportiva, decisión bastante discutible. El Murcia se puso 43-34 a falta de poco más de un minuto para la conclusión de la primera mitad. El Blancos de Rueda minimizó daños y se fue al vestuario con un 43-36, que era un mal menor dado lo mal que estaba jugando en ataque el conjunto morado hoy vestido de blanco.

Esteril exhibición de Hunter y Nacho Martín

El cuadro de Roberto González realizó un arranque de segundo tiempo excelente. Con Hunter y Nacho Martín amargando la existencia de los interiores murcianos, rápidamente se restableció la igualdad (43-42). Sin embargo, el UCAM Murcia tiró de sus jugadores de perímetro, a los cuales no supieron defender los jugadores visitantes en ningún momento. Cuando no eran Ragland, Franch o Berni, era Andrés Miso el que golpeaba desde fuera. El conjunto pimentonero logró una ventaja de 7 puntos (59-52) y obligó a Roberto a parar el partido.

De ahí hasta el final del tercer cuarto el Pucela redujo los daños gracias a la exhibición que estaban dando Nacho Martín y Hunter, con conexiones continuas en la zona o de dentro hacia fuera, del primero para el segundo. 63-59 y se iniciaba el último período con la sensación de que el Murcia podía haber matado el partido y no lo había hecho.

Roberto González salió con un quinteto sorprendente en el último parcial. Cizauskas, Navarro, O´Leary, Nacho Martín y Edu Ruiz. Poco duró en pista ese singular plantel. El técnico vallisoletano dio entrada a los titulares – a excepción de David Navarro por Grimau – tras un 2 + 1 de Lewis y ya no haría más cambios de ahí al final del partido. Curiosamente la peor crisis para los castellanos llegó en esos momentos, con una falta de ideas en ataque alarmante y con una defensa exterior pésima.

Gatens era en esos minutos quien tomaba el relevo anotador para los locales y machacaba una y otra vez al Valladolid. También Lewis le dio muchos problemas a Hunter (al final, el jugador del UCAM Murcia se fue a los 25 de valoración), aunque ahí el duelo estaba mucho más equilibrado. 73-63 a falta de 5 minutos y parecía que esta vez la remontada no era posible, porque las sensaciones del Valladolid no eran buenas.

El Blancos de Rueda roza la remontada, pero Barlow hace justicia

Sin embargo, con más corazón y fe que buen juego, el Blancos de Rueda demostró que está hecho de otra pasta y, liderado por un Nacho Martín espectacular ayudado por un Hunter contundente y por un Tripkovic que despertó de su letargo casi al final, estuvo a punto de dar la vuelta al marcador (se puso a 1 a falta de un minuto, 82-81) y lograr una heroicidad que realmente hoy no se merecía. Barlow hizo justicia para el Murcia con un triple y Renfroe se precipitó incomprensiblemente en la siguiente jugada. Las ilusiones vallisoletanas se fueron al traste y el equipo no pudo lograr su sexta victoria, si bien sigue en una situación envidiable.

Quizá hoy cabe apuntar alguna pequeña crítica al siempre admirado Roberto González, que tal vez se equivocó no sacando a Grimau y apostando por David Navarro en el último cuarto. El alero catalán estaba desacertadísimo en ataque, pero su defensa hubiera sido muy valiosa para intentar detener a la línea exterior murciana. Sin embargo, es muy de aplaudir la propuesta defensiva que hizo al final del partido, cuando casi se logra la remontada, haciendo cambios de pequeño a grande que desconcertaron al Murcia, sobre todo a Ragland, que no sabía qué hacer con Hunter delante.

Lo peor del partido fue sin duda el arbitraje, que desquició a ambos conjuntos, con señalizaciones incomprensibles, a veces muy rigurosas, mientras que en otras fases del encuentro optaron por el criterio contrario, permitiendo el contacto.

El triunfo supone todo un baño balsámico para los pimentoneros, que olvidan así la dolorosa derrota ante el Herbalife Gran Canaria sufrida en su cancha la semana pasada.