El Barcelona completa su recuperación secando al CAI Zaragoza

Partido sin historia en el Príncipe Felipe donde el vigente campeón se impuso al equipo local por 50 a 65. Mickeal, Jawai y Tomic fueron los estiletes del conjunto blaugrana que aprovechó su superioridad física y su acierto desde la línea de tres durante la primera mitad para sacar del partido a un CAI Zaragoza que solo estuvo una mitad en el partido.

El Barcelona completa su recuperación secando al CAI Zaragoza
CAI Zaragoza
50
65
Barcelona Regal
(Imagen: Basket Zaragoza)

La suerte de muerte lenta con la que el FC Barcelona doblega a sus rivales hizo su primera aparición esta temporada en el Príncipe Felipe. El CAI ha sido la primera víctima del juego lento y falto de errores que tantos éxitos ha dado a los de Xavi Pascual. La seguridad en el rebote defensivo (30 por 23 de los maños) para eliminar las transiciones rápidas y la habilidad para repartirse los puntos entre todos los jugadores fue un martillo pilón para los zaragozanos, que tras ir por detrás en el marcador con distancias entre los 4 y 8 puntos vieron como durante el tercer cuarto caía sobre ellos una losa de 16 puntos que ya no se pudieron quitar de encima.

Con esta victoria el Barcelona Regal enlaza un total de cuatro partidos positivos y sale del agujero de malos resultados que tantas incertidumbres había creado. Sin embargo, ninguna de sus anteriores victorias ha sido tan plácida como esta.

El CAI intentó contrarrestar el juego lento de los de Xavi Pascual, pero acabó cayendo en la trampa de los marcadores bajos pagando en gran medida su desacierto desde la línea de tres, donde solo consiguió anotar 3 de los 17 intentos. Demasiados errores como para pretender ganar un Barcelona muy centrado y consciente de su juego. Con esta segunda derrota el CAI deja su balance igualado (2-2) y tendrá que retomar la senda de la victoria en su próxima visita a Gran Canaria.

Y es que el CAI Zaragoza tuvo problemas hasta antes de que el balón estuviera en el aire, cuando se confirmaba la baja definitiva de Pablo Aguilar por sus problemas de tobillo. Si el interior nazarí el CAI debía encomendarse a Norel y a que Rudez jugara de cuatro, dando entrada en el quinteto titular a Jon Stefansson. Por el bando barcelonista, Ingles, Pete Mickeal, Lorbek y Tomic configuraban un quinteto con muchos más centímetros que el maño y que iba a estar dirigido por Marcelinho Huertas.

El partido comenzaría de forma completamente distinta a su final. Intercambios de canasta rápidos y transiciones rápidas protagonizarían los primeros cinco minutos, el tiempo en el que el CAI Zaragoza jugó de tú a tú al campeón, que a partir de ahí pulsaría el botón de la defensa en zona y la acumulación de centímetros debajo de aro para imponer su ritmo. Las ventajas producidas por Tomic y Lorbek eran aprovechadas por Pete Mickeal (mejor de su equipo con 10 puntos y 9 rebotes) que cerraba el primer cuarto con 7 puntos, dejando el marcador del Príncipe 15-21.

La contundencia de Mickeal se dobló al entrar en consonancia con Joe Ingles, aliándose para llevar las primeras ventajas de más de 10 puntos durante el segundo cuarto. El CAI intentaría llevar a menos estas diferencias de la mano de Jones y Llompart. Pero el Barça ya había escrito su guión y el segundo cuarto disminuiría la anotación de forma notoria hasta dejar el resultado al descanso en un escaso 25-43.

Al paso por vestuarios el Barça había acabado con uno de sus fantasmas en este inicio de temporada. Los de Pascual firmaban un impresionante 5/10 en triples a diferencia del 23% que les había bajado del Olimpo durante sus primeras derrotas. Más allá de este acierto inicial (que luego se dispersaría ante el abuso del triple durante la segunda parte bajando el porcentaje a un 31%) la entrada en pista de Nathan Jawai fue fundamental para el cambio de rumbo del partido. El pívot australiano puso kilos y autoridad en la zona, cerrando el partido con 9 puntos y 10 rebotes.

El final del partido

Los primeros instantes del tercer cuarto fueron suficientes para saber que el partido se había terminado allí. Tomic tomaba la alternativa aprovechando las posesiones lentas de su equipo y el Barça se marchaba por 16 puntos. Tan solo Rudez (máximo anotador del partido con 14 puntos) y sus tiros desde los 5 metros mantenían la exigua anotación caísta.

Pero la tela de araña barcelonista ya estaba tejida, y el partido no salió de esos derroteros durante los dos cuartos siguientes, sumiendo en el más profundo sueño a los 7.800 aficionados congregados en el Príncipe Felipe.

El juego lento, aburrido y efectivo del Barça ha vuelto, y el CAI ha sido el primero en caer. Ahora será el equipo maño el que tendrá que salir de esta tendencia derrotista para conocer si su futuro está más cerca del balance positivo o de la mediocridad. Próxima cita: Gran Canaria.