El CAI Zaragoza se reencuentra con la victoria a costa de un Blusens Monbus con poco fuelle

El conjunto maño ganó en casa al equipo revelación de la liga y recupera las sensaciones que necesitaba tras un buen inicio. Pablo Aguilar y Michael Roll guiaron al equipo hacia la tercera victoria de la temporada, la segunda en casa.

El CAI Zaragoza se reencuentra con la victoria a costa de un Blusens Monbus con poco fuelle
CAI Zaragoza
76
58
Blusens Monbus
CAI Zaragoza: Jones (6) Roll (16), Van Rossom (4), Rudez (7), Stefansson (9), Llompart (5), Norel (14), Fontet (0), Toppert (2), Aguilar (13)
Blusens Monbus: Rodríguez (10), Pumprla (9), Dewar (3), Kendall (21), Junyent (2), Corbacho (3), Hopkins (0), Buford (6), Mejri (2), Luz (2)
ÁRBITRO: Perea, Calatrava y Martínez Fernández
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la 6ª jornada de la Liga Endesa. Asistieron 6.050 espectadores. Explusaron a Dewar por 5 faltas personales.

Los 6.000 espectadores que acudían al Príncipe Felipe esperaban un cambio en la dinámica del equipo, y costó verlo. Levon Kendall, máximo baluarte del Blusens Mombus, lideraba desde el principio a su equipo, anotando 4 de las 5 canastas que intentaba. Pablo Aguilar, que volvía a jugar después de 2 jornadas apartado por lesión, intentaba defenderlo y pararlo, pero se convertía en una dura faena. Empezaba, de esta manera, muy fuerte el equipo gallego, pero CAI tiraba de valor y le daba la vuelta al marcador, con un parcial de 5 a 0, para ponerse por delante. Jon Stefansson, Pedro Llompart, sirviendo geniales asistencias a sus compañeros, y Aguilar, que conseguía la primera canasta de los rojillos, completaban un tanteo de 11 a 0, y se llegaba al 15-8 antes del primer tiempo muerto del encuentro.

A 4 minutos para finalizar el primer cuarto, CAI mejoraba su nivel defensivo, consiguiendo anotar después de recuperaciones colectivas. Henk Norel, que había salido de inicio, mostraba su potencial en el poste bajo y Blusens, que hacía cambios en sus filas, no conseguía la fluidez ofensiva con la que empezaba el partido. De esta manera, se llegaba al 22 a 10, y con Norel ya con 10 de valoración.

El segundo cuarto empezaba con segundas opciones después de acciones ofensivas para ambos equipos; en el caso del CAI, el catalán Albert Fontet la desperdiciaba, sacando el balón fuera en lugar de jugarlo interior. El equipo gallego sí la aprovechaba, anotando una canasta desde debajo del aro mediante el pívot Salah Mejri.

Los maños cometían 2 faltas en menos de 1 minuto y Blusens aprovechaba la confusión de los locales para anotar 5 puntos seguidos.  Conocedor del estado de gracia en el que estaba Norel, José Luis Abós hacía entrar al holandés para ganar en juego interior.

El mejor juego de CAI

CAI aprovechaba que Blusens entraba en bonus a falta de 7 minutos para el descanso y castigaba en los tiros libres. Jones, con 2 de 2, devolvía la diferencia de 10 puntos en el marcador, con 25 a 15. El conjunto rojillo empezaba a despejar dudas sobre su irregular periplo en liga, y mostraba su mejor faceta ofensiva, quizás la mejor desde el inicio de la competición: Sam Van Rossom asistía a Damian Rudez cerca del aro. Aguilar anotaba un triple delante de Kendall (acción aplaudida por el entrenador gallego Moncho Fernández) y el alero Michael Roll se sumaba al festival anotador, con una canasta de 3 y 2 acciones seguidas que sorprendían a los gallegos, perdidos entre los vítores del Príncipe Felipe.

A pocos segundos para el descanso, CAI ejecutaba con precisión la jugada que Abós había dibujado en el tiempo muerto, mediante un 1 contra 1 de Aguilar desde la línea de triple. Era el momento de Blusens, pero en este caso, el conjunto de Moncho Fernández no anotaba el tiro lejano previsto para anotar, así que al descanso, CAI ganaba 46 a 27 al que se considera “equipo revelación” de lo que llevamos de temporada.

El tercer cuarto era un calco del inicio de encuentro: Kendall anotando en solitario por Blusens, y acompañado, en alguna ocasión, por su compañero William Buford. En el campo de CAI, en cambio, era Norel quién guiaba a los maños desde el poste bajo. Kendall seguía siendo el único con criterio para atacar, además de que provocaba las faltas de los jugadores grandes de CAI. Después de un intercambio de triples entre Aguilar y Kendall, los gallegos conseguían reducir la diferencia a 15 puntos. Pero Roll, con buenas opciones de triple todo el partido, anotaba una vez más desde 6,75.  Norel, aun con 3 faltas en su haber, seguía en pista, y conseguía una acción de canasta y tiro libre mediante uno de sus hermosos ganchos.

A 4 minutos para el final de la tercera parte, CAI bajaba el nivel defensivo, a lo que Blusens contestaba con una escalada en el marcador. Además, los gallegos sabían que era el momento clave para apretar los dientes en defensa y obtuvieron un buen resultado: los maños perdían balones en ataque y encarrilaban 2 acciones seguidas sin ni tan siquiera poder tirar a canasta.

A pesar del empeño por anotar, los rojillos se veían inmersos en una espiral de fallos en ataque, por lo que su entrenador pedía tiempo muerto para aclarar los conceptos. Jones, que anotaba de tres, desatascaba y ponía, con el 6º triple de CAI, el 60 a 43 en el marcador.

En la última posesión de los aragoneses, también Jones era protagonista, aunque esta vez cometiendo falta en ataque. Por su parte, Benjamin Dewar anotaba para los gallegos de tres puntos ante la zona que planteaba CAI, sólo usada en esta ocasión. Así, se llegaba al 60-46.

El último cuarto empezaba con nervios para ambos equipos: Norel seguía en ascensión y conseguía la primera canasta, pero Roll cometía falta en defensa. El tunecino Mejri cometía pasos por segunda vez en el encuentro, lo que despertaba el enfado de Moncho Fernández, no por la acción de su jugador, sino por la decisión arbitral.

Al triple de Andrés Rodríguez, el entrenador maño contestaba con un cambio en sus filas, haciendo entrar a Aguilar. El granadino, clave para CAI durante todo el partido, debería ser la pieza para poner orden en sus compañeros, pero ni por esas. Parecía que el balón quemaba y ni los locales, que perdían 2 veces seguidas la posesión sacando de banda, ni los gallegos, a quienes se les escapaba la pelota de las manos, conseguían encarrilar el partido. Entre tanto caos, Kendall (máximo anotador del partido, con 21 puntos) resurgía para Blusens y anotaba delante de Aguilar, poniendo el 64 a 51. Empezaba un momento delicado, y CAI se obsesionaba con anotar desde 6,75. Después de ver que no era la solución, los jugadores más rápidos de CAI, como Roll y Stefansson jugaban sendos unos contra unos, lo que volvía a dar vida al juego maño.

Pero los gallegos no se daban por vencidos: Pavel Pumprla y Rafa Luz anotaban sus canastas y los tiros libres de las faltas que recibían. Con el 72 a 58 y a punto de finalizar el partido, se veía uno de los pocos contraataques de los maños, acción seguida por una última opción de tiro de tres de Jones, que fallaba. De esta manera, CAI se imponía a Blusens por un contundente 76 a 58 e iguala victorias y derrotas a 3.