Unicaja asalta Bilbao desde la línea de tiros libres (80-83)

El Unicaja de Málaga apura sus opciones de entrar en playoffs venciendo en el infierno de Miribilla a un Gescrap Bizkaia que se complica el cuarto puesto. Los de Fotis katsikaris tendrán que jugárselo todo en el Buesa Arena ante un Caja Laboral con ganas de revancha. El partido se decidió en los instantes finales gracias al acierto malagueño desde los tiros libres.

Unicaja asalta Bilbao desde la línea de tiros libres (80-83)
Gescrap B.
80
83
Unicaja
Gescrap B.: Jackson (13), Vasileiadis (23), Mumbrú (6), Hervelle (4), Fischer (5) -quinteto inicial- Banic (12), Mavroeidis (4), Fisher (-), Raúl López (8), Grimau (-) y Blums (5).
Unicaja: Berni Rodríguez (1), Abrines (3), Darden (10), Freeland (19), Zoric (18) -quinteto inicial- Lima (-), De Vries (16), Valters (-), Sinanovic (9) y Díaz (7).
ÁRBITRO: Árbitros. Amorós, Perea y Cardús. Eliminado por faltas, Janis Blums (m.40).
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la trigésimo tercera jornada de la Liga Endesa disputado en el Bilbao Arena ante 8.039 espectadores.

Unicaja y Gescrap Bizkaia se enfrentaron en la tarde de ayer en un partido eléctrico que terminaron por llevarse los malagueños pero que estuvo emocionante hasta los últimos instantes.Las aspiraciones de cada equipo eran bien diferentes, mientras que el Gescrap Bizkaia buscaba consolidar el cuarto puesto, Unicaja tenía como objetivo la entrada en el playoff y asegurarse así conservar la licencia a en Euroliga. Los malagueños esperaban un ambiente hostil en Bilbao tras las polémicas declaraciones del presidente de la entidad malagueña que hirieron a la afición bilbaína. 

Y así fue, Miribilla recibió al equipo visitante con una sonora pitada que no achico a los malagueños, que fueron los que abrieron el marcador. Hervelle empataba el encuentro a dos y acto seguido Darden abría la primera brecha del encuentro, 2 - 7 tras un triple y un alley oop del jugador americano. Alex Abrines y Luca Zoric, este último en plan estelar, seguían abriendo hueco hasta el 9 15 que provoco la bronca del pabellón. Reaccionaron los hombres de negro, pero pudieron rebajar la renta visitante a dos puntos tras la canasta de Raúl de dos y su posterior triple sobre la bocina que situaba el marcador en un 23 25.

La emoción del primer cuarto dio paso a un segundo acto del encuentro en el que hubo de todo. Marko Banic ponía la guinda a la remontada con una canasta nada más empezar que igualaba el marcador de ambos equipos.  Unicaja supo ponerse por delante sin dejar que los bilbaínos lo impidiesen. Mientras Unicaja agotaba posesiones, a Fotis Katsikaris se le agotaba la paciencia y abroncaba a los suyos desde el área técnica. Fue entonces cuando el trío arbitral tomó protagonismo del encuentro. El Unicaja un punto por delante del Gescrap Bizkaia ahogaba los ataques bilbaínos que a su vez se veían frustrados por las polémicas decisiones de los árbitros. Esta situación crispó a la hinchada bilbaína que acabó por mostrar una pañolada blanca como símbolo de su descontento. El cuarto finalizó con una falta técnica pitada a Álex Mumbrú que acabo con el hombre de negro en el banquillo con 4 faltas tan sólo en el segundo cuarto, una marca a todas luces desproporcionada con el partido que había realizado el catalán. Kostas Vasileiadis anotaba un dos más uno que ponía el 33 – 36 sobre el marcador que no reflejaba del todo la realidad del segundo cuarto.

Con ánimo de revancha del segundo cuarto saltó en tromba el Gescrap Bizkaia a la cancha,, y no empezó nada mal. Aaron Jackson anotaba una canasta que situaba a los hombres de negro a tan solo un punto del equipo Malagueño. Pero, una vez más, el equipo visitante tomó distancia en el marcador 37-41 con dos minutos jugados y con un balance de cuatro faltas para el equipo local. El buen hacer malagueño ponía al equipo con una ventaja de 9 puntos (39-48) que parecía  muy lejana, pero entonces apareció Kostas Vasileiadis para reducir la ventaja y encarar los instantes finales del cuarto con una diferencia de 7 puntos, que Blums se encargó de ratificar con una canasta sobre la bocina.

A solo tres puntos de diferencia comenzaba el último asalto al partido el Gescrap Bizkaia. El equipo de Fotis Katsikaris había marchado a remolque durante todo el partido y este último cuarto no iba a ser diferente. El Bilbao Basket, mermado por la falta de Mumbrú y la falta de ideas propias, dejó que Unicaja estableciese una ventaja de 13 puntos sobre el rival. No iba  a ser una empresa fácil, pero los hombres de negro sabían lo que tenían que hacer para vencer el partido.  La relajación del Unicaja unida al estado de euforia  de la grada del Bilbao arena permitió al Gescrap Bizkaia igualar la contienda (77-77)

Final de infarto

El empate consiguió despertar a los jugadores del equipo Malagueño que plantaron cara al combinado local. El Unicaja terminó por llevarse el partido, pero el resultado pudo ser muy distinto. Unicaja falló uno de sus tiros libres pero el Gescrap Bizkaia no supo materializar su ataque. Jackson falló el segundo de los dos tiros libres de los que dispuso  (80-82) pero ningún jugador local pudo recuperar el balón. El Bilbao Basket tuvo que realizar una falta que llevaba de nuevo al equipo malagueño a la línea de tiros libres. Unicaja erró el segundo pero el rebote sorprendió a los hombres de negro que no supieron que hacer con la bola.