El Gescrap Bizkaia se lleva un trepidante derbi ante el Lagun Aro GBC

Los bilbaínos vencieron por un ajustado 76-77 a sus vecinos donostiarras y se afianzan en la cuarta posición de la tabla. Por su parte, el Lagun Aro continúa sin certificar matemáticamente su billete para el play off y tendrá que luchar para lograrlo en las dos jornadas que quedan de aquí al final de la liga regular

El Gescrap Bizkaia se lleva un trepidante derbi ante el Lagun Aro GBC
Lagun Aro GBC
76
77
Gescrap Bizkaia
Lagun Aro GBC: Neto (8), Baron (11), Papamakarios (2), Panko (28), Betts (5) -quinteto inicial- Salgado (3), Vidal (9), Lorant (3) y Doblas (7).
Gescrap Bizkaia: Jackson (13), Vasileiadis (20), Mumbrú (18), Hervelle (1), D´Or Fischer (4) -quinteto inicial- López (2), Josh Fischer, Blums (2), Grimau (3), Banic (14) y Mavroeidis.
MARCADOR: (12-22), (30-34) DESCANSO (51-56), (76-77) FINAL
ÁRBITRO: Mitjana, Bultó y Peruga. Eliminaron por cinco faltas personales a Neto y López.
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la trigesimosegunda jornada de la LIga Endesa disputado en el Donostia Arena 2016 ante unos 10.000 espectadores de los cuales cerca de un millar llegaron desde Bilbao. Minutos antes del inicio del partido se homenajeó a los jugadores del Ampo Ordizia que la semana pasada se alzaron con el título de Copa del Rey de rugby.

El 0-13 de parcial que le endosó el Gescrap Bizkaia al Lagun Aro GBC en los primeros compases hacía presagiar que una marea negra iba a anegar San Sebastián. Los locales no mostraban una actitud acorde a las características del choque ya que no hacían más que fallar pases fáciles y perder numerosos balones. Sito Alonso, desesperado, no tuvo más remedio que parar el partido para intentar corregir los errores que estaban cometiendo sus pupilos. El técnico madrileño se desgañitaba pidiendo velocidad a sus jugadores pero los vistantes tenían muy claro lo que había que hacer. Frenando todas las salidas rápidas al contraataque y presionando a los bases impedían que el rival estuviera cómodo y la férrea defensa que estaban realizando les obligaba a agotar las posesiones de forma forzada. Cuatro minutos de juego tuvieron que pasar para que llegara la primera canasta guipuzkoana que para no variar fue de Andy Panko. El de Harrisburg se echó el equipo a la espalda y sus puntos les mantuvieron a una distancia accesible en el marcador. Sin embargo, la superioridad en la pintura era vizcaína y monopolizaban los rebotes en ambos lados de la pista. Un claro ejemplo de la supremacía de los hombres de negro se dio en la última acción del primer cuarto. D´Or Fischer no pudo redondear el gran trabajo llevado a cabo por sus compañeros tras no acertar a machacar un espectacular alley oop a pase de Grimau.

El segundo periodo arrancó con un 12-22 en el electrónico que no reflejaba el paseo militar del Gescrap. El hecho de no haber podido obtener una mayor ventaja dejaba el choque abierto dado que quedaba mucho tiempo y el Lagun Aro había demostrado durante toda la temporada que es capaz de remontar. No era la mejor mañana de los bilbaínos en lo que a la faceta anotadora se refiere pero hay veces en las que los partidos se ganan desde la defensa y tirando de oficio. Y de eso hay de sobra en el bloque dirigido por Fotis Katsikaris. No obstante, un tanteador de 12-3 acercó a los anfitriones a tan sólo tres puntos de diferencia y llevó el delirio a las gradas. Era como si se hubiera empezado otra vez desde cero. La anotación estaba siendo muy baja si la comparabámos con los números que presentaban aunque la cita estaba respondiendo a las expectativas

Después del descanso los donostiarras tuvieron varias opciones de ponerse por delante por primera vez si bien no lo consiguieron y la diferencia oscilaba entre los tres y los siete puntos hasta que se llegó a la fase decisiva. A falta de seis minutos para el final dos triples consecutivos de Panko y Baron daban la vuelta a la contienda. Las espadas seguían en todo lo alto y los nervios afloraban entre los integrantes de los dos banquillos pues había mucho en juego. Los locales dieron por fin con la tecla adecuada y el quinteto compuesto por Neto, Baron, Vidal, Panko y Doblas estaba dando el resultado deseado. Estuvieron cerca de sentenciar el encuentro pudiendo llegar a ponerse ocho arriba, pero no estuvieron finos y a la postre lo acabaron pagando. A los visitantes les entraron las prisas y temían que se les iba a escapar una victoria que tenían en la mano. A pesar de ello, no tiraron la toalla y se pusieron uno abajo merced a un estratosférico triple de Kostas Vasileiadis que además dispuso de un tiro libre adicional. El griego no lo anotó pero ese fue su último fallo. A partir de ese instante, el partido entró en una vorágine de lanzamientos desde la línea de personal. Cuando parecía que el triunfo se iba a quedar en Illumbe los donostiarras perdieron la posesión en un saque de fondo y cedieron la iniciativa a sus vecinos de Bilbao. Éstos no desaprovecharon el regalo y se terminó haciendo justicia a lo que se había visto sobre el parquet. Aun así, la última jugada no estuvo exenta de polémica. Sergi Vidal trató de cruzar la pista en los apenas cinco segundos que quedaban para finalizar. Al penetrar pudo ser objeto de falta pero los colegiados no estimaron oportuno decretarla para enfado del público. Los jugadores de ambos conjuntos se enzarzaron en una pequeña trifulca que no pasó a mayores.