La experiencia de Boston Celtics decanta la balanza ante los Atlanta Hawks en un mal partido (76-79)

La mejor selección de tiro en el último cuarto y el buen encuentro de Ray Allen con 19 puntos, junto a las 13 asistencias de Rajon Rondo, brindaron a los Celtics un triunfo muy necesario en la cancha de Atlanta. Los Hawks tardaron en encontrarle la vuelta al partido, aunque los malos porcentajes de lanzamiento y una buena reacción final les dieron posibilidades. La calidad y la experiencia céltica bascularon en su favor el resultado

La experiencia de Boston Celtics decanta la balanza ante los Atlanta Hawks en un mal partido (76-79)
Ray Allen mostró su buena mano con 19 puntos

Quinto contra séptimo en la conferencia Este, apenas dos partidos y medio de ventaja poseía Atlanta al recibir a los Celtics en el Phillips Arena. Venían de una racha mejor, pero no les sirvió para doblegar a los de Massachusets en un cruce lleno de errores en el tiro y pérdidas de balón. Ahora la diferencia se ha estrechado entre ambos y Boston comienza a esprintar.

Fallos en la primera mitad

El primer cuarto mostró un nivel pésimo de acierto en tiro. Bostón apenas anotó una cuarta parte de sus tiros y Atlanta no llegaba a un tercio. Solo los tiros lejanos de Josh Smith, algo que nunca fue su especialidad, lograron despertar mínimamente al respetable. No es que las defensas se impusiesen, sino que la ofensiva carecía de ideas claras en ambos casos.

En el segundo parcial, sí se aceleraron poco a poco las acciones. Rajon Rondo tomó el mando en Boston y empezó a circular la pelota; Garnett encontraba posiciones claras de tiro. Por su parte, los Hawks lo intentaban a empellones, en una mezcla de aciertos y fallos típicos de la inconsistencia que muestran temporada tras temporada. Teague no acaba de transformarse en un base de anotación constante y no contaban con demasiado poder en el interior por la baja de Horford. Resultado, igualdad al descanso.

Los Celtics deciden cuando quema el balón

La charla del entretiempo tampoco cambió en demasía las tornas del encuentro, pues se repitió el tanteador del segundo cuarto. El acierto a canasta volvió a brillar por su ausencia en ambos equipos, paliado por el despertar final de Ray Allen, decisivo en la suerte de la victoria para los Celtics y las asistencias de Rajon Rondo. Una ligera aportación de los viejos rockeros del banquillo ‘hawk’, Stackhouse y Mcgrady, mantuvo la emoción hasta los últimos diez minutos. Mucho tenía que ver que se registrara un 51-50 en ese momento.

Un 6-0 con Pierce en modo activo encendió la alarma en Atlanta: las prestaciones defensivas habían bajado ligeramente y el ataque proseguía inoperante. Esa pequeña ventaja continuó hasta mediado el cuarto, aunque Joe Johnson ya daba muestras de que era su momento. Dos triples de Ray Allen y otro de Pietrus parecieron dar por terminada la función, pero el último rush de los Hawks les puso cuatro abajo a falta de sesenta segundos. Otro triple de Johnson redujo a uno la diferencia a falta de doce segundos. Allen anotó los dos libres, pero Teague falló para llevar el partido a la prórroga.

En suma, los Celtics se aproximan a Boston en la lucha por la sexta plaza del Este, aunque ambos mostraron que el funcionamiento de sus respectivos sistemas de ataque no pasa por su mejor momento. En descargo de los Hawks figuraba la baja de Horford, pero Pachulia la compensó bien.