Iniesta dimite tras solicitarse la disolución del Lucentum

Iniesta dimite tras solicitarse la disolución del Lucentum

El ya exvicepresidente de la entidad dimite tras instar el administrador concursal al juez que cese la actividad de la sociedad.

El futuro del Lucentum pende de un hilo. Los empresarios alicantinos Juan Antonio Iniesta y Luis Castillo llegaron como salvadores el pasado verano. Desde su aterrizaje en la entidad lucentina hasta el día de hoy, el club se ha visto obligado a acogerse a la Ley Concursal. Empezó una temporada de ensueño a nivel deportivo pero ya está fuera de los puestos de Copa del Rey y, lo que es peor, el administrador concursal ha instado a la disolución de la entidad. Tras ello, y pese a que la última palabra la tiene el juez, Juan Antonio Iniesta ha tomado la decisión de dimitir.

¿Quién es Juan Antonio Iniesta?

Este empresario alicantino está dentro del mundo de la construcción. En concreto, es el presidente ejecutivo del Grupo Santa Ana, que engloba distintas empresas: una inmobiliaria (Santa Ana Inmobiliaria), una promotora (Coprovi) y una cadena de hoteles  (Ana Hotels & Resorts). Coprovi entró, como se encuentra a día de hoy el Lucentum, en concurso de acreedores (antigua suspensión de pagos), tal como anunció el Diario Información el pasado 7 de mayo de 2011.

Como se desvela en la misma noticia, Juan Antonio Iniesta fue, entre los años 2006 y 2010, presidente del Alicante Club de Fútbol. Por aquel entonces, el Alicante era un club puntero en Segunda División B. Bajo su mandato, el conjunto celeste subió a Segunda División A, pero su paso por la categoría de plata resultó más que amargo: los impagos se erigieron en protagonistas. De nada sirvieron las recogidas de firmas para forzar su dimisión. Los socios conseguían que convocara una Asamblea de socios para celebrar elecciones anticipadas. El empresario, no obstante, convocaba las asambleas en días laborables y por la mañana: casi nadie podía acudir, prácticamente sólo directivos, por lo que sus presupuestos y su gestión siempre se veían aprobados de una u otra manera. Hizo acogerse al club a un concurso de acreedores voluntario, reduciendo la deuda en un 50% a pagar en un plazo de dos años.

De esta forma consiguió aguantar hasta 2010, año en el que, por ley, debía celebrar elecciones. La ley le obligaba a poner una urna durante todo un día y, ahí, poco pudo hacer para evitar el desastre: únicamente obtuvo 37 votos, poco más del 10% de las papeletas. El resto de votos fueron para su rival, Asensi, que duró 5 meses en la presidencia hasta su dimisión. ¿Motivo? En el concurso de acreedores se reflejaba una deuda de algo más de 3 millones de euros (originalmente seis, hasta la reducción al 50% antes mencionada), pero el nuevo dirigente no contaba con que las cuentas del club estuviesen bloqueadas por Hacienda y Seguridad Social por una deuda de unos 2 millones de euros y otras cantidades fuera del concurso: unos 11 millones en total. Tras esto, el club se quedó sin rumbo y bajó a Tercera División por impagos y, en la actual temporada, ya lleva dos presidentes y la falta de liquidez es la protagonista. El plazo para pagar a los acreedores ha vencido y, en un momento u otro, el Alicante se verá abocado a desaparecer.

A su vez, Iniesta se encuentra inmerso en un proceso judicial ante varios socios del Alicante. El empresario, cuando era presidente, sacó a la venta acciones de la entidad en dos ocasiones que carecen de valor alguno, pues la conversión de club de fútbol a sociedad anónima no se llevó a cabo. Los socios demandantes exigen recuperar su dinero, cosa que, por el momento, no ha ocurrido.

Su llegada al Lucentum

Con todo este historial, Juan Antonio Iniesta aterriza al Lucentum el pasado verano de 2011. La sorpresa de todo esto es que viene de la mano de Luis Castillo. Este empresario ya había sido presidente de la entidad y la historia resulta, cuanto menos, chocante.

Luis Castillo tomó las riendas del club lucentino en la temporada 2001-2002 con el objetivo de llevar al equipo a la ACB, cosa que consigue esa misma temporada. Tras varias temporadas en la máxima categoría, el Lucentum desciende a la LEB Oro y se halla con una deuda inasumible. Entonces, Luis Castillo presentó su dimisión y el Ayuntamiento de Alicante intervino para evitar la desaparición de la sociedad, comprando un importante paquete accionarial, el suficiente para convertirse en máximo accionista. Otras instituciones también se hicieron con una parte del accionariado. El consistorio municipal decidió poner a Miguel Cano como presidente. Era el año 2007.

Cano consigue ir reduciendo paulatinamente la deuda y subir al Lucentum a la ACB. Cuatro años después de su llegada, éste y el gobierno muncipal no coinciden en muchos puntos de vista a la hora de gestionar la entidad. Si bien es cierto que la deuda se había visto considerablemente reducida, ésta seguía siendo demasiado elevada y, finalmente, Cano y toda su directiva presentan su dimisión. Mientras tanto, el Ayuntamiento había negociado ya con Iniesta y Castillo su incorporación a la directiva del Lucentum, cosa que acaba ocurriendo. Así, Juan Antonio Iniesta se convertía en uno de los máximos accionistas y se erigía en vicepresidente. Mientras, Luis Castillo tomaba la presidencia y tomaba también parte del paquete accionarial junto a otros empresarios. Esto es la teoría, en la práctica, las acciones todavía siguen perteneciendo al consistorio, según ha revelado hoy el diario AS.

Su gestión

Una de las primeras medidas que tomaron Iniesta y Castillo fue la de suspender pagos. Esperaban, a su vez, obtener ingresos de diversos organismos públicos y a través de un patrocinador que pusiera nombre al equipo (como Meridiano y Etosa años atrás), pero esas previsiones no se cumplieron. Así, los ingresos eran considerablemente inferiores a los esperados y el informe del administrador concursal era muy temido por el Consejo de Administración y la propia afición. Efectivamente, este informe no es favorable a la continuidad y en él se insta a la disolución de la entidad.

Con esta noticia sobre la mesa, Juan Antonio Iniesta ha renunciado a sus cargos en el Lucentum, tal como anuncia hoy su web oficial. Ahora, el juez tiene la última palabra. El Lucentum está en la UCI y uno de los cirujanos ha abandonado el barco. El paciente agoniza. La decisión del juez se antoja decisiva y muy esperada en la ciudad.