El Madrid se impone (73-64) al Caja Laboral empatando la semifinal 1-1

El Madrid fue mejorando a lo largo del partido y se impuso en una segunda mitad que dominó claramente. La victoria se fomentó en el mayor acierto en los triples y la gran superioridad en los rebotes (38 por 28 del rival). Sergio Llull y Velickovic fueron sus mejores hombres. El baskonia salió muy concentrado, pero el enorme esfuerzo defensivo les pasó factura en los minutos finales. La serie se marcha al Buesa Arena con un emocionante 1-1.

El Madrid se impone (73-64) al Caja Laboral empatando la semifinal 1-1
Velickovic y Llull fueron protagonistas

El Madrid se la jugaba sobremanera en el segundo partido. Después de la dolorosa derrota del duelo inicial, una segunda hubiera sido sentencia de muerte. De nuevo encuentro tenso, defensivamente intenso y con alternancias en el marcador, pero que se fue decantando del lado merengue gracias a su mayor aguante físico y el primoroso final de Llull.

 

El baskonia sale caliente

 

Comienzo similar al del primer duelo de la serie, en el que ambas defensas primaban sobre los ataques. El quinteto del Caja Laboral había cambiado en hasta tres hombres, demostrando que Ivanovic se toma cada duelo como una batalla personal. Por parte del Madrid salían de inicio Singler y Begic, en detrimento de Pocius y Tomic, ambos demasiado perdidos y apáticos en el anterior partido.

 

Tras unos primeros compases de posesiones largas y fuego cruzado, el equipo vasco comenzó a dominar en el ritmo y el marcador. Un parcial de 2-9 cerca del ecuador del primer parcial provocó el tiempo muerto de Laso. Los vitorianos estaban trabajando muy bien el rebote defensivo y su maquinaria de ataque estaba más engrasada que nunca, con la aportación estelar de Brad Olesson, muy activo desde el perímetro (2/2 en triples).

 

Como está siendo habitual en los duelos ente ambas franquicias, se llegó al bonus de manera prematura (hasta ocho faltas), y los tiros libres cobraron protagonismo. Gracias a ellos el Caja Laboral llegó a ponerse ocho puntos arriba.

 

Los árbitros no vieron falta en el último y polémico tiro de Carroll, con lo que el parcial se cerró con 13-20 y malos augurios para un más que necesitado Madrid.

 

Reajustes merengues

 

De manera sufrida y muy trabajada, los madridistas se fueron acercando en el marcador. El balance defensivo del Caja Laboral seguía siendo abrumador, pero bajó un tanto su acierto en los rebotes, dando segundas oportunidades que hombres como el Chimpa Suárez supieron aprovechar.

 

Tras la entrada de las primeras rotaciones se produjeron algunos desajustes en las nuevas marcas. Sergio Rodríguez le comió la tostada a Eurtel, ganándole por velocidad e incrementando el ritmo de las transiciones. Eso, sumado a la buena defensa de Singler sobre Teletovic en el puesto de falso cuatro, permitió un parcial blanco de 8-2.

 

Con su juego interior cargado de faltas (2 de Lampe, 3 de Milko Bjelica), y el Madrid respirándole en el cogote, Ivanovic no dudó en pedir tiempo y reestructurar la estrategia. Los vascos cambiaron de la defensa en zona a las marcas al hombre, pero siguieron blandos cerrando el rebote de su pintura (los blancos cosecharon hasta 9 rebotes ofensivos).

 

De manera totalmente sufrida los merengues conseguían darle la vuelta al electrónico y ponerse tímidamente por delante. Con la canasta de Bjelica sobre la bocina se llegaba al descanso. Resultado absolutamente parejo (31-31), de baja anotación y malos porcentajes generales de tiro. Especialmente llamativa era la muñeca de madera que ambos equipos estaban demostrando desde los tiros libres (64 % del Madrid y 50 % del Caja Laboral), con números indignos de este nivel competitivo.

 

El Madrid impone su ritmo

 

Los primeros minutos de la reanudación siguieron marcados por posesiones estáticas y largas, mucha defensa y vuelta al trabajo de intendencia 24 horas del baskonia. El plúmbeo ritmo se vio interrumpido por el festival de triples con el que ambos conjuntos se retaron. El francotirador Olesson seguía con su fiesta desde el perímetro, pero esta vez tanto Llull como Chimpa Suárez supieron responderle.

 

La mejoría en los porcentajes de tiro despertó a los aficionados del Palacio, lo que provocó mayor efervescencia en los jugadores blancos, que comenzaron a utilizar una de sus mejores armas: el llegar y tirar. Los merengues cuatro puntos por encima y nuevo tiempo muerto de Ivanovic, que salta cual resorte cada vez que huele el más mínimo atisbo de estirón rival. Un rotundo parcial de 10-0 ponía el 46-40 en el electrónico, pero no tardaron San Emeterio y Teletovic en volver a reducir las diferencias.

 

Aprovechando el bajón defensivo del baskonia (es imposible aguantar un ritmo tan frenético de marcaje durante todo el partido), Llull cogió la moto e hizo un buen par de profundizaciones rompiendo la zona rival por el centro, estrategia que también siguió Jaycee Carroll, bastante más activo y acertado que en el primer enfrentamiento.

 

Con todo ello el cuarto terminaba con 54-47 (+7 para el Madrid) lo que se convertía en la máxima diferencia blanca en toda la serie.

 

Tranquilo final

 

Con una importante diferencia del Madrid comenzaba el definitivo parcial. Ambos entrenadores reanudaron su particular guerra táctica con rotaciones novedosas. Laso puso en pista a los dos Sergios, jugando Llull como falso escolta y el Chacho como playmaker puro. A cambio, Ivanovic también renunció a un cinco de referencia y jugó con Menanca Bjelica (de nuevo superlativo en los tiros) y Teletovic como cuatros.

 

En su ansia por remontar, el Caja Laboral se excedió en el contacto y volvió a cargarse de faltas. Un Llull definitivamente crecido y vitoreado por las gradas, se volvió una pesadilla en los cortes de balón, demostrando que tiene una de las manos más largas de la liga.

 

Con la diferencia en torno a la barrera psicológica de los diez puntos se jugaron los últimos minutos del encuentro. Ivanovic seguía intenso en cada tiempo muerto, insistiendo en que el equipo tenía que ser serio y duro. Pese a la profesionalidad de toda la plantilla vasca el partido ya estaba sentenciado.

 

Los blancos mejoraron en la transición de balón y encontraron el liderazgo de Llull, elemento clave a lo largo de toda la temporada, que se marcó unos dos últimos cuartos primorosos. Gracias al mayor acierto en los triples y el saber buscar buenas posiciones de tiro, el Madrid ganó con un relativamente cómodo 73-64 empatando las semifinales 1-1. Todo abierto de cara a los dos próximos duelos en el Buesa Arena, una olla a presión en la que los madridistas deben ganar un partido para seguir vivos.

 

Protagonistas

 

En el Madrid subrayar el enorme partido de Sergio Llull (16 puntos, 4 rebotes, 4 asistencias, 2 robos para 25 de valoración). El Aeroplano de Mahón está siendo el mejor jugador del equipo durante la temporada, corroborado por su MVP en la Copa del Rey. Hoy fue subiendo las revoluciones y terminó con los motores en ebullición, saltándole los tornillos a los bases rivales, que no pudieron seguir su frenético ritmo.

 

Gran encuentro también el del guerrero serbio Novica Velickovic (16 puntos, 5 rebotes para 15 de valoración). El ala-pívot está muy caliente en esta serie, concentrado y crucial en una posición en la que los blancos han estado algo cojos durante meses de competición. Nole hizo una gran defensa y aprovechó su volumen para mantener a raya a killers del tamaño de Teletovic.

 

Por el Caja Laboral destacar de nuevo a Nemanca Bjelica (16 puntos, 7 rebotes para 16 de valoración). El joven portento de los Balcanes destila calidad por los cuatro costados, y pese a su corta edad no pierde la cara a los partidos importantes.

 

Estuvo bien secundado por Teletovic (16 puntos) y Brad Olesson (14 puntos con 4/6 en triples), que empezó en modo francotirador de lujo pero se fue diluyendo cual azucarillo, y en la segunda mitad brilló por su ausencia.

                                                                                                                                                     

73 REAL MADRID (13+18+23+19): Sergio Llull (16), Kyle Singler (7), Carlos Suárez (10), Velickovic (16), Mirza Begic (2) -Quinteto inicial- Sergio Rodríguez (3), Felipe Reyes (4), Martynas Pocius (-), Jaycee Carroll (9), Ante Tomic (6). Entrenador: Pablo Laso.

 

64 CAJA LABORAL (20+11+16+17): Pablo Prigioni (-), Nemanja Bjelica (16), San Emeterio (10), Milko Bjelica (1), Maciej Lampe (3) -Quinteto inicial- Brad Olesson (14), Pau Rivas (4), Mirza Teletovic (16), Eurtel (-). Entrenador: Dusko Ivanovic.

 

ÁRBITROS: Daniel Hierrezuelo (5), José Ramón García Ortíz (36), Juan José Martínez Díez (18). Sin eliminados por faltas.

 

PABELLÓN: Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid. 8.000 espectadores para algo menos de ¾ de entrada.

 

INCIDENCIAS: primera victoria del Madrid que empata la semifinal 1-1. Nikola Mirotic y Andrés Nocioni causaron baja por sendas lesiones, aunque se espera que puedan volver a disputar la serie.