Real Madrid 76-Caja Laboral 69: los blancos a la final, game over baskonia

El Madrid gana el quinto partido, remotando la serie y metiéndose en la esperada final contra el Regal Barcelona. Los de Laso fueron de menos a más y se impusieron gracias a su mejor estado físico y profundidad de banquillo. Felipe Reyes y Velickovic grandes protagonistas del triunfo. El Caja Laboral plantó cara durante tres cuartos, y fue por delante en varios momentos, pero desacierto en el tiro exterior, faltas personales y cansancio físico les pasaron factura al final.

Real Madrid 76-Caja Laboral 69: los blancos a la final, game over baskonia
Llull no contiene su alegría

Duelo definitivo en una eliminatoria vibrante y terriblemente igualada en la que ambos conjuntos sorprendieron ganando a domicilio y donde no han faltado prórrogas, polémicas arbitrales, piques entre jugadores y declaraciones cruzadas entre directivas.

 

Quinto reto en un escenario espectacular, el abarrotado Palacio de los Deportes, que supo atender al llamamiento generalizado hecho desde la sección de baloncesto, y vio como sus gradas se poblaban con más de 13.000 almas que contemplaron como el Madrid se metía en la final tras 5 años de ausencia.

 

Baskonia sale a por todas

 

Primer cuarto tenso e igualado en el que ambos conjuntos jugaron algo atenazados por la presión del quinto partido. De nuevo baja anotación inicial con alternancias en el marcador y posesiones largas donde dominaba lo estático.

 

El Caja Laboral se fue imponiendo gracias a la gran actuación de Mirza Teletovic. El francotirador bosnio armó su fusil y concatenó hasta 11 puntos desde varias posiciones, entre ellas algún triple de llegar y tirar demostrando la confianza en su muñeca.

 

Desde el banquillo vasco salió otra de las pesadillas blancas durante toda la serie: Brad Olesson. El escueto pero efectivo escolta también encontró aro con facilidad, mientras que la defensa en zona 3-2 de los merengues hacía aguas. Para frenar la sangría, Pablo Laso puso en pista a dos de sus mejores recambios: Espartaco Reyes y Jaycee Carroll. El excelso center blanco se hizo un hueco en la pintura y cerró un tanto el grifo que habían abierto Bjelica y Lampe. En apenas dos minutos ya había hecho más que un Tomic de nuevo pasota, desnatado y errático. Sin embargo, desde el exterior no llegaban puntos para el Madrid, y los vitorianos acrecentaban las diferencias.

 

Por todo ello el primer parcial terminó con 14-24 y la sensación de que el Madrid todavía no había salido a cancha.

 

El Madrid remonta a base de ritmo

 

El el segundo cuarto la película dio un giro drástico de guión. Los dos Sergios se hicieron con los mandos de la nave nave blanca y rompieron el ritmo rival. A la buena intervención de los playmakers se sumó el gran trabajo de Velickovic (intenso y muy acertado como en toda la eliminatoria) y la inestimable ayuda del montenegrino Mirotic. El ala-pivot ya jugó algunos minutos en el partido anterior, pero todavía se mostró taciturno después de su esguince de tobillo. Tras dos nuevos días de recuperación y con mayor confianza, fue un factor clave del enorme parcial (llegó a ser de 23-8) que los madridistas impusieron en el electrónico.

 

Ivanovic pedía tiempo muerto e introducía las primeras rotaciones, como el capitán San Emeterio, fuera del quinteto titular por vez primera desde hace mucho tiempo. En los previos choques de ronda se había cargado de faltas, y por ello el entrenador de los Balcanes se lo reservó como una preciona bala en la recámara del baskonia.

 

Tras el ímpetu en la remontada de los blancos (que se llegaron a ponerse 6 puntos arriba), todo se volvió a igualar de manera extrema, para llegar al descanso con un 37-37 que era la expresión numérica de la inmensa paridad entre ambas franquicias.

 

Un cuarto para cada equipo y estadísticas repartidas. El Madrid estuvo ligeramente más acertado en los tiros de campo, pero el Caja Laboral dominó en los rebotes (19 por 13 del Madrid), cambiando la tónica de la eliminatoria, donde los blancos habían destacado en esta faceta. Factor importante para ello fue la reaparición del Chapu Nocioni (recuperado tras una pequeña rotura fibrilar). El imperioso argentino puso gran intensidad y motivó a los suyos para guerrear más en la pintura.

 

Sorprendente fue la ausencia durante toda la primera parte del gigante esloveno Begic. Después de ser elemento importante en muchas fases de la serie, e incluso foco principal de la polémica tras su expulsión por dos antideportivas en el tercer encuentro, el Madrid echó en falta su envergadura y capacidad intimidadora.

 

Se mantiene el pulso

 

Tras la reanudación los vitorianos volvieron a imponer su ritmo lento y marcas pegajosas. Ivanovic es un gran estratega y motivador nato, que lee a la perfección los partidos y no duda en soltar tremendas reprimendas en los descansos. Gracias a ello el Caja Laboral salió mordiendo y generando una pequeña ventaja de cinco puntos que mantuvo hasta el ecuador del parcial.

 

La absoluta igualdad en el electrónico fue instaurada de nuevo gracias a los triples consecutivos de Velickovic y Carroll. Aunque los tiradores blancos se están viendo maniatados en muchos momentos de la serie, la efectividad desde el perímetro sigue siendo una de las grandes armas del Madrid, factor clave en el triunfo del cuarto partido y de nuevo relevante en este quinto.

 

Tras varios minutos de zozobra anotadora y malos porcentajes de tiro, el marcador se reactivó con un carrusel de aciertos desde el 6.75, en el que participaron los activos Teletovic y Velickovic, y al que se apuntó a última hora el lituano Pocius.

 

Fuego cruzado y nuevo cuarto que se cerraba con tremenda igualdad (53-51), dejando toda la suerte de la serie en unos frenéticos diez minutos finales.

 

El Madrid a la final

 

El rocoso duelo se reanudó en la pintura. Los vitorianos quisieron exprimir la ausencia de Begic y cargaron el juego en Lampe y Milko Blejica, bajo el comando de hacer rápidos pick and roll e intentar asegurar canastas debajo del aro. La estrategia fue contrarrestada por la fuerza y calidad de Reyes. El eterno capitán se fajó y consiguió hasta tres rebotes consecutivos, con los que alcanzaba otra gran marca personal: ser el máximo reboteador de la historia de los playoffs, superando al inconmensurable Sabonis.

 

Los minutos iban transcurriendo ente cánticos y tensión en las gradas del Palacio. Una gran canasta tras robo de Prigioni era contestada por un lejano triple del Chacho Rodríguez. Así se llegaba al ecuador del último parcial, con 62-59 en el marcador y los principales hombres de ambos conjuntos calientes y conscientes de la trascendencia de mantener la cabeza fría.

 

El baskonia fue el primero en llegar al bonus, lo que provocó un instantáneo tiempo muerto de Ivanovic, que cambio las marcas y pasó a una defensa en zona 4-1 intentando evitar más personales en los enfrentamientos hombre a hombre. Pese a su afán, los vitorianos sufrieron ciertos desajustes perfectamente aprovechados por el Madrid. Con un triple del asesino Carroll y una buena bandeja tras robo del Chacho, los merengues se ponían ocho puntos por encima (67-59), lo que a estas alturas era una diferencia relevante, aunque no insalvable.

 

Conscientes de la carestía de tiempo, los vitorianos se centraron en jugadas demasiados individuales, con sus figuras haciendo la guerra por su cuenta y resquebrajando el balance entre ataque y defensa. Cuando se olía la sangre apareció la figura del tiburón Carroll, que enchufó desde el perímetro para aumentar las diferencias. El mormón hacía daño por fuera, mientras que Espartaco sellaba la zona cercenando definitivamente las esperanzas vascas.

 

Con un postrero mate del Aeroplano de Mahón se cerraba definitivamente el partido. El Madrid había ido de menos a más y ganado el partido (76-69) y la serie. Magnífica y trepidante eliminatoria, en la que el pundonor y la profundidad de banquillo de los blancos fueron los factores clave para meterles en la final. Allí se vivirá otro trepidante clásico contra el Regal Barcelona.

 

Los nombres del partido

 

El Madrid se llevó el definitivo duelo, y lo hizo gracias a la gran actuación generalizada de su plantilla. Entre ellos destacar a Felipe Reyes (12 puntos, 9 rebotes, 7 faltas recibidas, para una valoración de 21). El sempiterno Espartaco cubrió a la perfección la ausencia de Begic y se cargó el peso del equipo en la pintura. Trabajo incansable, colocación quirúrgica, intensidad en los rebotes y acierto en los tiros. Toda una lección de veteranía y saber estar del gran capitán.

 

Su trabajo estuvo perfectamente secundado por la brillante actuación del triunvirato formado por Velickovic (15 puntos), Mirotic (10 puntos, 5 rebotes) y Sergio Rodríguez (9 puntos, 8 asistencias, 4 robos). Los dos primeros serios baluartes en el puesto de falso cuatro que se movieron a la perfección por la chacha y se cambiaron las posiciones provocando desajustes defensivos del baskonia. Por su parte el Chacho dio un recital de visión de juego y tuvo unas manos muy largas con las que robó cual ladrón de guante blanco.

 

El Caja Laboral volvió a plantear un partido rocoso, táctico y muy peleado. Esta vez fue Mirza Teletovic (14 puntos con 3/4 en triples) fue su máximo anotador. Maciej Lampoe (10 puntos, 7 rebotes) y Brad Olesson (12 puntos) también estuvieron destacados en sus posiciones, pero demasiado erráticos en los compases finales, en los que notaron un evidente deterioro físico.

                                                                                                                                                                          

76 REAL MADRID (14+23+16+23): Sergio Llull (7), Kyle Singler (2), Carlos Suárez (-), Velickovic (15), Ante Tomic (-) -Quinteto inicial- Sergio Rodríguez (9), Felipe Reyes (12), Martynas Pocius (8), Jaycee Carroll (11), Mirotic (10), Begic (2). Entrenador: Pablo Laso.

 

69 CAJA LABORAL (24+13+14+18): Pablo Prigioni (8), Nemanja Bjelica (2), Andrés Nocioni (9), Mirza Teletovic (14), Maciej Lampe (10) -Quinteto inicial- Brad Olesson (12), Pau Rivas (2), San Emeterio (4), Eurtel (2), Milko Bjelica (6). Entrenador: Dusko Ivanovic.

 

ÁRBITROS: Daniel Hierrezuelo (5), Juan Carlos Arteaga (3), Antonio Conde (27). Sin eliminados por faltas.

 

PABELLÓN: Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid. 13.200 espectadores para un lleno rotundo en las gradas.

 

INCIDENCIAS: tercera y definitiva victoria del Real Madrid que cierra la serie 3-2 y pasa a la gran final contra el Regal Barcelona. Nikola Mirotic y Andrés Nocioni volvieron a jugar tras varios partidos de ausencia.