Golpe en la mesa del Madrid ante un gran Valencia

Intenso e igualado duelo en el Palacio, que se llevan los madridistas ratificando su liderato en solitario con 13-0. Los blancos dominaron la primera mitad, pero los taronja demostaron su potencia de fuego remontando el partido a base de calidad y convicción. Felipes Reyes (18 puntos, 9 rebotes) fue el gran protagonista de la victoria blanca, bien secundado por Llull y Mirotic. Los por pupilos de Perasovic destacaron Doellman y Dubljevic. Rudy se perdió el partido con problemas en la espalda.

Golpe en la mesa del Madrid ante un gran Valencia
REAL MADRID
87 84
VALENCIA BASKET
REAL MADRID: (21+21+17+29) Llull (14), Pocius (2), Carlos Suárez (4), Mirotic (16), Hettsheimeir (6) -Quinteto inicial- Sergio Rodríguez (3), Draper (2), Carroll (10), Begic (10), Reyes (18), Slaughter (2). Entrenador: Pablo Laso.
VALENCIA BASKET: (11+17+29+27) San Miguel (-), Kelati (7), Rafa Martínez (6), Dubljevic (21) Doellman (19) -Quinteto inicial- Markovic (5), Pau Rivas (5), Pietrus (3), Gelabale (11), Lauvergne (7). Entrenador: Velimir Perasovic.
ÁRBITRO: Juan Carlos García González (15), Carlos Peruga (31), David Soto (46). Draper, Dubljevic y Kelati fueron eliminados.
INCIDENCIAS: partido correspondiente a la decimotercera jornada de la Liga Endesa disputado en el Palacio de los Deportes de la CAM ante 9.500 espectadores. El Madrid se afianza como líder en solitario con 13-0.

Duelo en todo lo alto de la clasificación entre un Madrid líder invicto frente a un Valencia asentado en la segunda plaza y que venía de anotar la friolera de 107 puntos (mayor marca anotadora de la temporada ) en su último duelo liguero. Dinamita de lujo en un Palacio de los Deportes contagiado por el ambiente navideño.

Gran comienzo de partido de los blancos, que estuvieron acertados en los tiros de campo guiados por Mirotic y Hettsheimeir. Ello propició un parcial de 13-4 fomentado por la ceguera de los taronja en los lanzamientos a canasta (0 de 5). Perasovic pedía el primer tiempo muerto buscando nuevas opciones tácticas que frenaran el mal inicio valenciano. La mayor intensidad del Madrid en las transiciones propició una gran cantidad de faltas defensivas, por lo que el Valencia Basket llegó al bonus de manera prematura.

Ante la electrocución valenciana, su entrenador puso en pista al recientemente fichado Gelabale (ex del Madrid) que entró produciendo puntos y demostrando que es un acertado refuerzo. Las rotaciones fueron entrando en escena de manera paulatina, y también el Madrid ganó la guerra de los banquillos. Carroll sumaba puntos mientras que Begic marcaba la zona con sus tapones desde las alturas. Los tiros libres de Llull cerraron un primer parcial (21-11) claramente favorable para los merengues.

El Madrid enseña su pegada

El segundo cuarto comenzaba con un 2+1 de Espartaco Reyes marca de la casa. Los taronja incrementaban el ritmo ofensivo y daban mayor velocidad a las transiciones, pero ese es un hábitat natural en el que los pupilos de Laso se mueven como pez en agua. La distancias se mantenían en la barrera psicológica de los diez puntos, y Perasovic se veía obligado a volver a convocar a los suyos para nuevas directrices técnicas. Con el paso de los minutos se hacía patente el hecho de que Rudy causaría baja, de nuevo acuciado por sus problemas lumbares y fuerte carga de partidos.

Pese a la notable ausencia del escolta balear, el resto del equipo se mostraba correcto y saneado en el balance ataque-defensa. El ritmo anotador del duelo se frenó por una mala racha en los tiros, y el partido se convirtió en un desacierto coral durante varios minutos. La relajación fue quirúrgicamente aprovechada por el joven valor balcánico Dubljevic, que vio aro con clarividencia y puso a los taronja a cinco puntos. Laso un pidió tiempo en el que de manera aún relajada pero contundente exigió a los suyos un balance defensivo más serio.

En la vuelta a cancha Llull dio un golpe en la mesa conectando un misil desde la larga distancia. El asesino mormón Jaycee Carroll se apuntó a la fiesta del perímetro, y en un abrir y cerrar de ojos los blancos volvieron a distanciarse y poner la máxima diferencia en el marcador (41-28). Final de la primera parte y a vestuarios con la sensación de que el Madrid controlaba el partido, y pisando el acelerador a su antojo podía perderse en el horizonte sin problemas.

 

El Valencia devuelve los golpes

 

Inicio frenético de un tercer cuarto en el que ambos conjuntos se frieron a triples, como esos depredadores que marcan el territorio a base de intimidación. Rafa Martínez the rifleman, entraba en escena con su relampagueante mecánica de tiro, pero el Chacho Rodríguez no se amendrentaba y aceptaba el reto. Los valencianos ponían sus carta sobre la mesa y exigían al Madrid máxima concentración para mantener la ventaja.

 

El Valencia Basket tiene a una gran cantidad de killers entre sus filas, de esos que no siempre muestran la cara, pero que en momentos concretos te pueden saltar los tornillos. En esta fase del partido se gustaron e impusieron un tremendo parcial de 0-10 que les metía de pleno en el partido y exigía el tiempo muerto de Laso.

 

El duelo se volvió más físico y Hettsheimeir fue de las primeras víctimas, cosechando su tercera falta personal de manera prematura. El partido había cambiado de ritmo y dominio, la actividad de los jugadores valencianos era frenética, y su porcentaje de tiros libres un auténtico escándalo (13/13). El Madrid entraba en barrena, el parcial seguía creciendo (2-16), mientras que los depredadores taronja (como Doellman) olían la sangre y se apuntaba al festín anotador.

 

El Madrid se mostraba noqueado, y la distancia cosechada se le escapaba como arena entre los dedos. La defensa madridista se convirtió en un chiste por minutos, y el grifo anotador de los visitantes chorreaba puntos sin freno. El enorme cuarto de los valencianos se materializaba definitivamente con el triple del esquirol Gelabale. El cuarto acabó con 58-57, los taronja habían enchufado 29 puntos y aguardaban con el cuchillo entre los dientes.

 

Intenso último round

 

El Madrid encaró el último cuarto de manera más sobria. Sus ataques volvían a ser más directos y selectivos. Movimiento rápido de balones y frecuentes pick and roll que dejaban al gigante Begic en posiciones claras de tiro. Los blancos se iban ligeramente en el electrónico, pero los taronja respondían desde la larga distancia comandados por Dubljevic y the rifleman Martínez. Grandes momentos de baloncesto y tensión creciente que se vió materializada en la antideportiva de Slaughter, que empataba el duelo  70-70.

 

Ecuador del último cuarto y partido nuevo. Los momentos de la verdad en los que cada jugada cuenta. Espartaco Reyes metió un gancho de calidad y de paso Dubljevic quedaba elimiado por faltas. Tiempo muerto de Perasovic y gran trabajo del inmenso entrenador croata mentanlizando a los suyos. Ligera ventaja del Madrid y entrada en escena del Palacio. Los espectadores comenzaron a animar con intensidad y la temperatura subió en las gradas. Pese a ello, los valencianos se mostraron inquebrantables y volvieron a empatar el partido a base de casta.

 

Dos minutos para el final y carrusel de tiros libres donde el Madrid demostró su síndrome Gepeto (muñeca de madera) durante todo el encuentro. La calidad del partido aún aumentaba más con el triplazo de Llull respondido de manera magnífica por el tiro de Gelabale. Reto cara a cara entre grandes contendientes en un final inmenso, de la vieja escuela. Muchas faltas estratégicas, mientras los jugadores seguían cayendo eliminados por faltas. El duelo tuvo un final de 87-84 gracias a los dos últimos libres de Felipe Reyes. Gran batalla en el Palacio, el Valencia Basket demostró ser un temible rival. Remontaron en el tercer cuarto, pero finalmente se impuso la calidad y concentración de un Madrid que alcanza del 13-0. Más líder en solitario.

 

Protagonistas

 

Felipe Reyes (18 puntos, 9 rebotes, 2 robos para 26 de valoración) fue la piedra angular de la defensa blanca. Espartaco estuvo inmenso en los 26 minutos que se mantuvo en pista. Comandó la segunda unidad con puño de hierro y abrió la defensa valenciana en los momentos clave. Un luchador imperecedero que supo tomar el pulso a un partido importante.

 

Junto a él, Nikola Mirotic (16 puntos, 5 rebotes) y Sergio Llull (14 puntos, 6 asistencias) le dieron consistencia al equipo, y canastas de calidad que desequilibraron el duelo en los momentos clave. Ambos están en el top de los jugadores más valorados de la liga, y hoy se vió perfectamente el porqué. Begic y Carroll, aportando 10 puntos por cabeza, terminaron de completar el panorama ofensivo de los merengues.

 

Por el peligroso y completo Valencia destacó Justin Doellman (19 puntos, 4 rebotes) que que se mantuvo en las enormes medias que está sumando en los últimos cinco partidos. Dubljevic (21 puntos, 4/4 en triples) fue una torreta desde la larga distancía que asaeteó al Madrid sin piedad, pero fue eliminado prematuramente por faltas y no pudo aportar en los momentos finales. Finalmente, Gelabale (11 puntos, 4 rebotes) jugó minutos poco después de haber pasado el reconocimiento médico, demostrando que está en forma y puede ser un gran refuerzo para los taronja.