El BC Khimki acaba con el sueño del Valencia Basket (77-68)

El Khimki se proclamó campeón de la Eurocup, en una final muy disputada, en la que los arbitros fueron protagonistas, con algunas acciones polémicas que favorecieron a los locales.

El BC Khimki acaba con el sueño del Valencia Basket (77-68)
BC Khimki 77 - Valencia Basket 68

Llegaba el gran día, el Valencia Basket iba a disputar su segunda final de la Eurocup en dos años, la afición debía prepararse para un partido de infarto contra un gran equipo como era el Khimki donde jugaban dos antiguos conocidos para los valencianos, Kelati y Nielsen.

Un comienzo digno de una final

El partido comenzó con  poco ritmo y con las dos defensas muy fuertes e intensas en uno y otro lado, esto dificultó la anotación y el equipo valenciano anotaba principalmente desde la línea de tiros libres, los desajustes defensivos del Valencia Basket concedieron algunas canastas fáciles a los rivales y tiros librados que no lograban aprovechar para despegarse en el marcador.

El Khimki comienza a desengrasar el partido

En el segundo cuarto el Khimki entró dispuesto a meter una marcha más al partido y aprovechó la pasividad defensiva del Valencia para lograrlo. La referencia ofensiva del Valencia fue durante unos minutos Faverani que hizo lo que pudo ante otro gran pívot como es Loncar. El Khimki conseguía anotar con relativa facilidad, mientras que al Valencia trabajaba mucho las acciones ofensivas para anotar y a la vez impedir que los rusos se despegasen en el marcador. Pese a ir hasta 9 puntos por abajo en el marcador, el Valencia siguió trabajando en ataque y consiguió recortar la diferencia, pero cuando más cerca estaban del Khimki los errores defensivos les concedían canastas fáciles. Al final de la primera parte el Valencia Basket perdía por 7 puntos.

El Valencia Basket a rebufo

La dinámica no cambio en el tercer cuarto, el Khimki continuaba anotando, mientras el Valencia Basket se precipitaba y cometía pérdidas incomprensibles que daban ventaja al equipo ruso. Planinic era la principal baza ofensiva de los rusos , anotando con criterio a la vez que repartía juego a sus compañeros. Los valencianos no estaban acertados desde la línea de 3 puntos y tenían que atacar el aro con jugadas elaboradas que finalizaban en la pintura. A falta de 4 minutos para el final el Valencia consiguió adelantarse en el marcador y el mejor hombre de los rusos, Planinic se fue al banquillo por faltas personales, su técnico lo reservó para los minutos finales. El partido volvía a estar igualado, y los dos equipos jugaron durante a unos minutos a un gran nivel demostrando la gran igualdad que había sobre la cancha. Los árbitros decidieron tomar protagonismo en la final y con un par de decisiones, cuanto menos polémicas, el Khimki se volvió a ir en el marcador, 5 puntos  a falta de minuto y medio para el final del tercer cuarto. El periodo finalizó y pese a todo el Valencia solo perdía de 2 puntos. El partido quedaba totalmente abierto y se decidiría en el último periodo.

Un cuarto para soñar

El último cuarto comenzó con un triple de Victor Claver que daba esperanzas a los aficionados del Valencia Basket, pero el gran enemigo era Planinic que volvió a pista para jugar los minutos finales, todo el esfuerzo del conjunto “taronja” se deshacía con pérdidas infantiles en medio campo que aprovechaban los rusos para anotar. Dos grandes acciones de Victor Claver en el poste bajo provocó las dos faltas que le quedaban por cometer a Planinic y por lo tanto quedaba eliminado. Los nervios se hacían patente en los dos conjuntos y esto dificultó la anotación, pero cada equipo utilizaba sus recursos para anotar y los mejores jugadores salieron a relucir en los minutos finales ya que ningún equipo quería perder este gran partido, a falta de 3 minutos el Khimki ganaba de un punto, y el Valencia conforme pasaban los minutos se quitaba de encima los nervios iniciales del último periodo. Los triples de Caner Medley comenzaron a entrar pero rápidamente fueron contrarrestados por los rusos, y a falta de 1 minuto el Khimki ganaba por 3 puntos con disposición de 2 tiros libres. Un minuto en baloncesto es mucho tiempo y el Valencia Basket debía administrar bien y aprovechar las ocasiones ya que aún habían posibilidades de ganar. Los valencianos hicieron todo lo contrario y tras una mala decisión de Nando De Colo, el partido se puso muy cuesta arriba para ellos, el Khimki ganaba por 7 puntos a falta  de 40 segundos. Las opciones de ganar del Valencia Basket se desvanecieron tras unas malas acciones, los árbitros volvieron a tomar protagonismo con más acciones polémicas, los minutos transcurrieron y el partido murió. El Khimki se proclamó campeón de la Eurocup.