“MVP” Faverani

La sensación de la temporada y uno de los jugadores a tener en cuenta el próximo año. Viene pisando fuerte y en VAVEL.com no podemos olvidarlo, aquí está Vitor Faverani.

“MVP” Faverani
Taponando, una de las virtudes de Vitor.

Ha arrancado los gritos y aplausos de la Fonteta, ha sido el blanco de varias de las mejores jugadas del conjunto que defiende,  ha aparecido en los momentos importantes, entrando como una bestia desde el banquillo… Sí, señores, estamos hablando de Vitor Faverani.

El pívot de origen brasileño, pero con pasaporte español, es, ahora mismo, uno de los pívots más completos de la liga Endesa. Llegó sin pena ni gloria desde Murcia, donde el año pasado incurrió en unos promedios de 6.3 pts. por partido en 15

minutos de juego. Otro problema que se añadió durante su adaptación al club de la capital del Turia, fue su estado de forma. En concreto unos rumores de sobrepeso cuyos rasgos se vieron evidentes en los primeros partidos de liga.

A pesar de estos problemas, se le dio un voto de confianza que ha sabido aprovechar. Vitor fue adaptándose y de un chispazo se convirtió en un “5” capaz de anotar en la zona, ya sea posteando o bien atacando el aro, y exteriormente (aunque con un porcentaje bajo de un 19% en ACB). A medida que se le dieron minutos fue protagonizando jugadas que podrían formar parte del Top 7. Lo negativo fue la llegada de la plaga de lesiones que asoló al conjunto taronja y que también se llevo por delante a sus compañeros Víctor Claver, Ogilvy o Lischuck. Después de mantenerse unos meses en blanco, volvió a su mejor nivel para ayudar al equipo a llegar a la Final Four de Eurocup. Una Eurocup perdida con pelea y lucha en Moscú.

Faverani ha vuelto a demostrar en los últimos partidos que tiene calidad para poder jugar incluso en el quinteto titular, y que, con 22 años, le espera un gran futuro del cual esperemos que el Valencia Basket se aproveche.

Faverani se ha convertido en todo un ídolo aquí en Valencia, solo hay que ver como los aficionados, cada vez que mete una canasta, la celebran al grito de “¡MVP! ¡MVP!”. Y si lo hacen, es porque hay razones de sobra para ello, sin ninguna duda.