Los Celtics aleccionan a Miami en el American Airlines

El conjunto de Boston sudó al final, pero dio una lección de cómo defender a los Heat. Por 115 a 107, los Celtics cosecharon una victoria importante en casa del segundo de Este, que pareció empequeñecer en su estadio. Rondo destacó en el plano ofensivo con 18 puntos y 15 asistencias, como también Garnett (24 pts) y Pierce (27 pts). LeBron, pese a sus 36 puntos, no pudo saborear el triunfo en casa.

Los Celtics aleccionan a Miami en el American Airlines
Reacción de LeBron, tras una falta. Foto: Getty Images

Contra la potencia y el poderío físico, qué mejor que la voz de la experiencia de los veteranos Celtics. Visitando a uno de los conjuntos con más autoridad sobre el parqué, Doc Rivers necesitaba contar con Pierce y Garnett en su mejor forma. Ambos, conocedores de su importancia en el encuentro, fueron capaces de estar por encima del atrevimiento y la frescura heat,  y demostraron que aún falta para cerrar el ciclo de un equipo tan longevo como voraz.

Defensa y agresividad de Boston con sabor a triunfo

El conjunto de Boston puso toda la carne en el asador ya desde el comienzo del partido, cosa que pilló a los Heat desprevenidos, como acabados de levantar de una siesta que duraría todo un cuarto. Un cuarto que, gracias a la diferencia que dejaría en el marcador, daría el colchón necesario a los de Rivers para aflojar la marcha durante el resto de partido.

En el primer cuarto, los Celtics consiguieron 8 rebotes más que Miami

Con una defensa férrea (13 rebotes para Celtics, 5 para Heat) domesticaron la ofensiva de Miami, hasta convertirla en una marioneta capaz de anotar 22 puntos. Esta anotación no sería baja si, como fue el caso, Boston no hubiera anotado 33 tantos que serían clave para dejar establecida una distancia importante.

LeBron, que no entiende de títeres ni defensores, nadó a contracorriente anotando 8 puntos y dando 4 asistencias en la primera mitad, y resultó otra vez esencial para mantener a flote a un American Airlines Arena que parecía derrumbarse ya en los primeros 12 minutos.

James y Wade: tándem insuficiente frente a cinco

Su conexión en la pista es mágica, y su superioridad frente al resto de sus compañeros un hecho incontestable, pero “los jugadores ganan partidos, y los equipos ganan campeonatos”, como muy bien apunta un anuncio de la misma liga NBA.

Despertó el dúo ya en el segundo cuarto, anotando cada uno 10 puntos y ganando el segundo período, pero resultó apabullante el poderío del juego de transiciones de los Celtics, el movimiento de balón y las asistencias que Rondo iba dando a diestro y siniestro. Dwayne (20 pts) y LeBron (36 pts), aunque también mirando en ocasiones a Bosh (13 pts) y a Chalmers (20 pts), parecían dispuestos a ganar sólos un encuentro que no podían resolver sin la cohesión de un equipo completo.

LeBron anotó 36 puntos, por 27 del veterano Pierce. Rondo firmó 15 asistencias.

Con Garnett y Pierce como máximos anotadores de Boston, con 24 y 27 respectivamente, los de Rivers acabaron venciendo por 115 a 107, desempeñando en el tercer y último cuarto el papel defensivo del que tiene la tranquilidad de estar por delante en el marcador.

Estos Celtics, que promedian sólo 91 puntos por partido, han demostrado ser capaces de enfrentarse a conjuntos acostumbrados a anotaciones más altas y plantarles cara, sin dejar de jugar su estilo pero adaptándose al ritmo que requiera el rival. Sin duda, los veteranos del trébol deben tenerse muy en cuenta de cara a playoffs, donde darán guerra en unas elimiatorias en las que, al poder alargarse hasta 7 partidos, acaba pesando más la inteligencia del veterano que la potencia del killer.