Los Sixers se ganan el derecho a soñar

Sixers 82 (3)- Celtics 75 (3): Los de Philadelphia se imponen a sus rivales en el sexto partido de la conferencia y fuerzan el último partido. Jrue Holiday e Iguodala fueron los mejores de la noche

Los Sixers se ganan el derecho a soñar
Los Sixers se ganan el derecho a soñar

Noche de fe en el pabellón de Philadelphia. El público local se calentaba progresivamente merced al buen trabajo del equipo de marketing. Cuando los jugadores calentaban apareció en el parqué Allen Iverson vestido de arriba a abajo con motivos del equipo. Parecía recién salido de la tienda del estadio. A ese fervor también contribuyó de forma importante Kevin Garnett, con sus incendiarias declaraciones sobre la afición Philly, a la que la acusó de apoyar a su equipo sólo cuando las cosas le iban bien.

Aspectos extradeportivos aparte, el partido fue una verdadera demostración de efectividad y de defensa por parte de los Sixers. Espectacular trabajo defensivo del poste alto, con Brand a la cabeza (13 puntos, 10 rebotes) y Hawes (9 puntos) firmando unos procentajes muy altos. Pero sin duda el gran protagonista del encuentro fue Jrue Holiday. El pequeño base local marcó el ritmo de los suyos, lento y a pocos puntos, y tiró de forma responsable para firmar 20 puntos y 6 asistencias. Fue una noche de trabajo en equipo local, y todos tuvieron la oportunidad de sumar, destacando Turner (12 puntos, 6 9 rebotes), Iguodala (12 puntos, 6 rebotes) y Williams (11 puntos, 6 asistencias).

Boston no firmó una gran noche en el tiro. Allen y Rondo nunca acabaron de entrar en el partido. El escolta se vio realmente afectado por el nulo trabajo defensivo del banquillo y tuvo que hacer más faltas de las que habitua, acabando expulsado. Rondo firmó un pobre 4 de 14 en tiros de campo. Paul Piece no fue suficiente para salvar la faena: 24 puntos y 10 rebotes en un auténtico partidazo de 'The truth'. También fue notable el trabajo de Garnett, que firmó 20 puntos y 11 rebotes.

Malas posesiones de Boston

Los Celtics no parecieron cómodos en ningún momento del choque. Brandon Bass perdía su emparejamiento con Brand y la circulación de balón de los verdes no era efectiva. A ello se unió una pobre selección de tiro: 33% en tiros de campo frente al 46% de los Sixers. Además, perdieron 16 balones.

Si esto fuese poco, se añadió el factor banquillo. Lamentable aportación de la segunda línea Celtic. Sólo Pietrus anotó y sólo 5 puntos. Los Sixers, con uno de los suplente más dominantes de la liga, Lou Williams, aportaron 16 en total.

Todo o nada

El balón sigue en el tejado Celtic, ya que se jugarán en último partido en casa. Sin embargo, los Sixers irán al Garden sin nada que perder y con la oportunidad de hacer historia cuando nadie les esperaba. Excelente temporada de los de Doug Collins, que a pesar de presentar algún altibajo durante la temporada regular, han demostrado la verdadera capacidad ofensiva y defensiva de un equipo que no parará hasta que la bocina les mande a casa.

Por último, Doc Rivers deberá cambiar el criterio de minutaje ya que sólo cinco hombres, con alguna incursión de Bradley, Doolingo o Pietrus, no parecen suficientes para garantizar una victoria ante rosters tan completos como los de Indiana o Miami. Si vencen en el séptimo claro. La emoción está por todo lo alto. Es el mejor baloncesto del mundo.