Diez cosas que ver del cuarto partido de la Final de la NBA

Las claves del cuarto partido entre Miami Heat y Oklahoma City Thunder en la búsqueda por el título de la NBA

Diez cosas que ver del cuarto partido de la Final de la NBA
Diez cosas que ver del cuarto partido de la Final de la NBA

Esta madrugada (03:00 horas), en el American Airlines Arena de Miami, Miami Heat y Oklahoma City Thunder se medirán en el cuarto partido de la Final de la NBA. Tras las dos victorias consecutivas de los Heat, Oklahoma busca nivelar la serie y evitar que LeBron James y sus compañeros se queden a una sola victoria del título de campeones. Nadie se ha levantado de un 3-1 desde que las Finales se juegan con el formato 2-3-2. Estos son algunos de los aspectos en los que fijarse esta noche, tal y como se ha desarrollado la serie hasta la fecha:

  1. Lo que aporta LeBron James a un equipo de baloncesto. El MVP de la temporada regular está completando unos Playoffs simplemente históricos, no por sus alucinantes promedios (30.7 puntos, 9.7 rebotes, 5 asistencias), sino por todo lo que les está ofreciendo a los Heat. Es la principal amenaza ofensiva, el mayor argumento defensivo y se está dejando la piel en solucionar, con razonable éxito, las carencias interiores del equipo de Spoelstra. Postea, rebotea, dirige, reparte, defiende a Durant y anota. Nunca un equipo con tantas opciones de éxito había demandado tanto de un jugador, pero es que James no tiene precedente en el baloncesto.
     
  2. La defensa sobre LeBron James. Ante tal fenómeno es complicado encontrar respuesta. Oklahoma City ha emparejado a Thabo Sefolosha, Kevin Durant y James Harden con el 6 de Miami. Harden es una debilidad; LeBron abusa de él por tamaño y condiciones. Sefolosha es el mejor defensor de los Thunder, pero también lo necesitan sobre Dwyane Wade. Durant sufre en el poste pero lo hace aún más en el perímetro, donde su desplazamiento lateral no le permite seguir a LeBron, y además Oklahoma City le necesita lo más descansado posible para decidir en ataque; lo mismo que sucede con Westbrook si se le empareja con Wade para que Sefolosha coja a James. Hay quien empieza a sugerir soluciones novedosas, como probar a Serge Ibaka de la misma forma que hizo Boston con Brandon Bass 
     
  3. La agresividad de James y Wade. El ataque de Miami necesita que busquen el aro constantemente. LeBron conectó su versión más agresiva en el sexto partido de la serie contra Boston y no la ha desenchufado. Wade, probablemente por motivos físicos, ha estado irregular en este aspecto durante toda la postemporada, aunque en los dos últimos encuentros de la final ha tenido la determinación de sus mejores tiempos. Además estuvo brillante en el pick'n'roll, sobre todo asistiendo las continuaciones de Chris Bosh. No obstante, para penetrar y hacer daño, las dos superestrellas de Miami necesitan otra condición.
     
  4. El acierto exterior de los Heat. Miami abusó de Oklahoma City en la zona en el primer cuarto del tercer partido. Scott Brooks reaccionó cerrando muchísimo su defensa y concediendo todo el espacio del mundo a los Heat en la línea de tres. El resultado fue el tremendo atasco de Miami en el tercer cuarto, donde los Thunder consiguieron cómodas ventajas. Anotar triples abre la defensa de Oklahoma City y da espacios para que LeBron y Wade penetren. Miami necesita que Shane Battier mantenga como pueda su insostenible efectividad (73% en triples en esta serie), que Miller y James Jones den lo que puedan, pero, sobre todo, necesita el acierto de un jugador en concreto. 
     
  5. La aparición de Mario Chalmers. En la final de 2011, Mario Chalmers fue una agradable sorpresa para los Heat, con una solidez que no había lucido en todo el año, pese a la derrota de su equipo. En cambio, en esta final Chalmers está más cerca de representar un punto débil que una ventaja para Miami. El pasado domingo los Thunder prácticamente le ignoraron en defensa, permitiéndole tiros librados que fue incapaz de aprovechar. Si repiten estrategia, es clave para los Heat que pueda castigar a la defensa y fijar dar así más espacio a Wade y James.
     
  6. La defensa sobre el pick 'n' roll de los Thunder. Miami está realizando un gran trabajo sobre el ataque de los Thunder cuando ejecutan el bloqueo y continuación. La premisa principal es que el exterior que tiene el balón (sobre todo Westbrook y Harden) la suelte. Los Heat mandan a su interior a doblar al exterior y están creando muchos problemas a los Thunder en base a eso, porque las ayudas del lado débil molestan lo suficiente la continuación del pívot que bloquea. Aquí debe aparecer sobre todo Serge Ibaka, el interior de Oklahoma City más capacitado para amenazar en el tiro exterior y para acabar cerca del aro.
     
  7. Los interiores de Oklahoma City. Es habitual ver a los Thunder jugar con cuatro exteriores y un sólo interior, una fórmula aun más justificada en esta serie por los númerosos minutos en los que LeBron James ocupa la posición de cuatro. La cuestión es: ¿quién debe ser el jugador interior? Collison es el mejor defensor por conceptos, Perkins es el mejor defensor en uno contra uno e Ibaka es el mejor intimidador. En ataque, los bloqueos y la presencia de Perkins son su principal valor frente a la solvencia de Ibaka y la actividad de Collison.
     
  8. El rendimiento de James Harden. El Mejor Sexto Hombre del Año está completando unos Playoffs un poco más grises de lo esperado. Aunque ha tenido muchos momentos de brillantez, lleva toda la postemporada sufriendo en defensa. En esta serie, salvo por su grandísima primera parte en el segundo encuentro, ha estado nefasto y se ha convertido en el principal damnificado por la defensa de Miami. Oklahoma City le necesita creando ventajas y distribuyendo el balón para reencontrar su mejor ritmo ofensivo.
     
  9. El esperpento del último cuarto y sus posibles consecuencias. Lo que se vio en los últimos minutos el domingo no era baloncesto: era un juego con una pelota gorda y dos canastas que se parecía al peor sueño que tuvo Naismith a finales del siglo XIX. Un duelo de despropósitos indigno de la final de la NBA y especialmente inhabitual en los Thunder, que se han pasado todos los Playoffs ganando los partidos en los últimos minutos. Quizá esos nefastos minutos puedan hacer mella en la confianza de Oklahoma City, aunque hay que tener en cuenta que no perdieron el partido en ese tramo; simplemente rechazaron amablemente la oportunidad de igualarlo.
     
  10. El peso de la derrota. Un 3-1 no sería definitivo pero sí peligrosísimo. Oklahoma City sabe que una derrota esta noche le obligaría a no fallar en ninguno de los tres partidos siguientes. Perder hoy no sería tan doloroso para Miami: desaprovecharían una gran oportunidad, pero sus opciones en la serie pasarían por ganar dos de los tres siguientes, un objetivo complicado pero mucho más factible que las tres consecutivas. Este factor estará en el ambiente esta noche, especialmente en los últimos minutos, y de cómo reaccionen los equipos a él dependerá buena parte del resultado final.
Más noticias sobre

NBA