Tesoros escondidos en segunda ronda

El draft que se celebra este jueves 28 de Junio en el Prudential Center de Nueva Jersey también guarda algunos ‘tesoros’ escondidos más allá de los focos que iluminan a los jugadores llamados a ocupar las portadas de los periódicos del día siguiente. John Jenkins, Bernard James, Kevin Jones, Kris Joseph y Scott Machado podrían ser los tapados de este año. Los que aporten ese complemento tan necesario para rellenar los huecos que las estrellas NBA no llegan a cubrir

Tesoros escondidos en segunda ronda
John Jenkins, tirador de la Universidad de Vanderbilt

Ahí, en la segunda ronda, residen hombres que quizá han pasado más desapercibidos, pero cuyo talento y valía para un rol determinado puede resultar clave para una franquicia NBA. Ejemplos de robos en el draft son Manu Ginobili, que ocupó el puesto 57; Marc Gasol, en el 48; Paul Millsap y Maurice Williams, en el 47; Monta Ellis y Michael Redd, en el 40; Mehmet Okur, en el 38; Carlos Boozer, en el 34, o Gilbert Arenas, en el 31. Todos All-Star en alguna ocasión o muy cerca de serlo. Otros grandes jugadores que ni siquiera fueron drafteados nos suenan a todos: Brad Miller, Andrés Nocioni, José Manuel Calderón o Carlos Arroyo.

En la ceremonia de hoy, hay cinco jugadores que podrían sorprender a más de uno y a los que convendría que los ojeadores prestasen atención:

John Jenkins (Vanderbilt). Escolta junior que ha cumplido tres años en los Commodores. No muy alto, era una auténtica máquina de anotar en el instituto y ha mantenido su habilidad para encontrar el aro contrario. Mejor sexto hombre de la nación hace un par de años y elegido en varios quintentos All-Star, las predicciones le sitúan al comienzo de la segunda ronda, más arriba del 35. Un auténtico killer, gran tirador de media y larga distancia (43,8% desde la línea de 3) tanto a la salida de bloqueo como en el clutch time; también sabe penetrar, aunque su falta de potencia física (sin ser débil) le puede poner en problemas cuando toque defender. También necesita evitar pérdidas, pues acumula casi cuatro por encuentro. Este curso llevó a su equipo al título de su conferencia, la SEC, pero no repitieron ese buen papel en el March Madness. Ha promediado 19.9 puntos, 2.8 rebotes y 1.2 asistencias.

Bernard James (Florida State). Jugador de los Seminoles con una historia realmente curiosa. Tiene 27 años –algo que le podría haber sacado de primera ronda-, pero apenas ha pasado dos en el college. Se alistó en la Air Force con 18 abriles y estuvo durante seis allí. Ha llevado a su universidad a grandes cotas, pues han superado a conjuntos con un ranking mucho mejor que el suyo y se han mantenido entre los 25 mejores de la nación con frecuencia. Sus promedios no asustan, pero hablan de fiabilidad: 10.8 puntos, 8.1 rebotes y 2,3 tapones. Maduro mentalmente, tiene cuerpo y estatura para hacerse espacio en la pintura. Un déficit: los tiros libres, pues se queda en un triste 55%. También acusa poca consistencia en tiros de media distancia y en variedad ofensiva. Ahora bien, muy bueno defensivamente. Su posición en el draft varía mucho, hay quien le sitúa a comienzos de segunda ronda y otros a finales. Para aportar inmediatamente.

Kevin Jones (West Virginia). En los mocks aparece en torno al 40-45. Ha sostenido casi él solo a los Mountaineers este curso, tras la marcha a la NBA de Devin Ebanks, compañero de Pau en los Lakers, y de Darryl Bryant. Muy aprovechable en ataque (19.9 pts), donde puede anotar canastas muy seguidamente, juega bien al poste y tira bien de media distancia. Se faja muy bien en el rebote, cogiendo casi 11 por partido. Esta última temporada ha metido casi seis puntos más y su porcentaje en tiros libres ha crecido de un 60 a un 78%. Debe mejorar su promedio en asistencias y en tapones. Un 4 con gran cuerpo, pero ágil. Puede ser una gran pieza de banquillo de aporte casi inmediato, ya que ha pasado cuatro años en la universidad.

Kris Joseph (Syracuse). Junto a Dion Waiters, protagonista del buen año de los Orangemen. Más hombre de equipo que jugón, aporta en todos los aspectos del juego y su importancia ha crecido con el tiempo en el sistema de Jim Boeheim. Las predicciones le emplazan a mediados o finales de segunda ronda, aunque quizá sorprenda avanzando por su capacidad de adaptación. Alero al uso, cuatro años de universidad. Promedia 13.4 puntos y 4.7 rebotes. Este curso se ha convertido en un líder pero tendrá que sacar carácter en la NBA para aumentar sus promedios si no quiere quedarse en complemento. Buen defensor, quizá le falta cierto talento ofensivo.

Scott Machado (Iona). Base de los Gaels, atípico en los últimos tiempos de NCAA, donde el modelo de combo-guard ha condenado al ostracismo a los pocos playmakers que existen, aquellos que miran más al compañero que al aro. Quizá es el mejor jugador de estas características elegible hoy si no nos fijamos en Kendall Marshall. Ha completado su ciclo universitario y sus estadísticas han crecido exponencialmente; este año las ha colocado en 13.6 puntos, 9.9 asistencias y 4.9 rebotes –pese a su estatura-. Buen tirador, 40.5% desde la línea de 3 y 81.1% en tiros libres. Su debe, quizá una mayor complexión física, aunque tampoco es mal defensor. Saldrá bastante atrás en la segunda ronda.