El negocio está en la camiseta

El negocio está en la camiseta

La NBA, a través de su Consejo de Gobierno, ha aprobado, por primera vez en los 66 años de historia de la liga, la publicidad en las camisetas de juego de los equipos. La medida se implantará en la temporada 2013-2014 a través de parches de unos 6x6 cm que irán ubicados a la altura del corazón.

La medida anunciada por el comisionado David Stern rompre con la tradición del deporte profesional americano de no vender la camiseta del equipo al mejor postor. Ni tan siquiera el fabriacante, Adidas, podía poner su enblema. La pureza del jersey era un oasis no mercantilizado dentro del voraz modelo de negocio americano.  Ahora los aficionados de los Yankees podrán mirar por encima del hombro a sus colegas de los Knicks, vendidos a Taco Bell, Wal-Mart o KFC. La decisión llega la misma semana en que la revista Forbes ha publicado la lista de los cincuenta clubes deportivos más valiosos del mundo, que encabeza el Manchester United. Este top 50 ha podido escocer en las altas esferas de la NBA: sólo hay dos franquicias de basket, LA Lakers (puesto 35) y NY Knicks (43) y, sin embargo, ¡están los 32 equipos de la NFL!. Con la implantación de los parches publicitarios la liga pretende recaudar unos 100 millones de dólares (82 millones de euros) extra.  

Un parche de unos 6x6 cm parece poca cosa para un espectador europeo, acostumbrado a reclamos de mayor tamaño, con nombre de casas de apuestas y aerolíneas árabes, pero supone un punto de inflexión en la estrategia de marketing de la mejor liga de baloncesto. Desde 1946 se disputa la liga, a partir 2013 los equipos lucirán publicidad en su camiseta. Parece traumático pero nos acostumbraremos, como lo han hecho los hinchas del Athletic de Bilbao y del Barcelona. Siempre orgullosos de mantener la dignidad de su uniforme al margen de marcas, finalmente la necesidad de ingresos de los clubes terminaron por hacerles entrar en vereda. La directiva del Barça ideó una transición amable: primero unos años de Unicef y luego, como el que no quiere la cosa, Qatar Foundation. Esta entidad tan poco transparente aporta al presupuesto del club catalán 30 millones de euros al año.

Y he aquí la cuestión, la NBA recaudará unos 82 millones (a repartir entre 30 franquicias) cuando los grandes clubes europeos de fútbol, modelo en el se fija Stern, obtienen esa cantidad en unos tres años. Parece que el parche sólo será el principio, la liga quiere más franquicias en el top 50. ¿El futuro probable? publicidad de más tamaño, más cash, menos romanticismo.