Una cuestión de orgullo

Tras un mal año, los Mavericks quieren recuperar los valores que les hicieron campeones en 2011. Buenos movimientos en el mercado de agentes libres y una pesca muy productiva en el draft les colocan de nuevo entre los favoritos del Oeste.

Una cuestión de orgullo
Redimirse es una cuestión de orgullo para Nowitzki y los Mavs. Orgullo de campeón. (Getty Images)

En junio de 2011 los Dallas Mavericks se proclaman de la NBA por primera vez en sus entonces 20 años de historia. El panorama baloncestístico mundial se emociona con la redención de tipos como Jason Terry, Jason Kidd, Shawn Marion o Dirk Nowitzki, tipos que llevaban ya más de una década detrás del preciado anillo, y que al fin lo conseguían usando sus últimos cartuchos. Los chicos de Mark Cuban lucían radiantes, e incluso había quien soñaba con el 'back to back'. Sin embargo, una serie de infortunios, relacionados sobre todo con la finalización de los contratos de algunos de sus jugadores clave, y alguna que otra mala decisión, provocan los Mavs se queden sin la mitad de los componentes de ese róster campeón.

El resultado fue una temporada decepcionante. La temporada regular fue muy dura para ellos, y en primera ronda se emparejaron con Oklahoma. Durant, Westbrook y compañía terminaron por destrozarles. En los últimos 30 años han sido sólo cinco los campeones de la NBA que al año siguiente no han pasado de primera ronda.

Ahora, Nowitzki y sus hombres buscan poner de nuevo a Dallas en el mapa del salvaje Oeste y recuperar el honor perdido.  Para facilitar esa tarea, Donnie Nelson, General Manager y presidente de operaciones baloncestísticas del equipo, y el propio Cuban, se han encargado de hacer una serie de contrataciones que hacen que esta offseason deje a los Mavs soñando de nuevo con la élite. Son uno de los conjuntos más renovados de la competición, y hay mucho que analizar sobre ellos.

El desmantelamiento del campeón

En dos veranos se han marchado Tyson Chandler, Jason Terry, Caron Butler, Jason Kidd, Juan José Barea, DeShawn Stevenson, Brendan Haywood e Ian Mahinmi. Es decir, 8 de los 10 jugadores que más jugaron en esos Mavericks campeones de la NBA. Los únicos supervivientes de aquellas Finales ante Miami Heat son Shawn Marion y, cómo no, Dirk Nowitzki. Siendo más claros: además de estos dos, de aquella plantilla de la campaña 2010-2011 únicamente quedan Brian Cardinal, Rodrigue Beaubois y Dominique Jones.

El declive de Dirk Nowitzki

La edad del ala pívot germano alcanza ya los 34 años. Nadie tiene la menor duda de que Nowitzki continúa siendo uno de los mejores power forwards de la competición, pero los años pasan para todos, y el que ha sido el jugador franquicia de los Mavericks en los últimos 13 años podría notar un descenso en sus números, como ya ha sucedido, aunque ligeramente, en las últimas dos temporadas regulares. Pase lo que pase, contamos con que las opciones que tiene Dallas de volver a optar por el campeonato se reducen a esta campaña, y quizás la que viene. Todo depende de cómo vaya encajando el déficit de gasolina el cuerpo de Dirk.

¿Explotará de una vez OJ Mayo?

Deberíamos esperar un sí. Mayo encara ya su quinta temporada en la liga, y en principio, si no lo ha hecho ya, no habría que hacerse ilusiones, pero su traslado de Memphis a Dallas da razones para pensar en que llegue su catarsis. El escolta lleva dos temporadas saliendo desde el banquillo, prácticamente desde que Lionel Hollins llegó a la franquicia de Tennessee. Sin embargo, lo cierto es que los dos primeros años de este habilidoso escolta en los Grizzlies, invitan a pensar que la de Mark Cuban ha sido una próspera inversión.

    

Mayo llegaba a la NBA con sólo 20 añitos desde USC (Universidad de Carolina del Sur), y siendo uno de los prospectos más jugosos de aquel maravilloso draft del 2008. En sus primeras dos campañas como grizzlie, jugó como titular cada uno de los 82 partidos de ambas temporadas. Los resultados eran de ensueño: 18 puntos, 3’1 asistencias y casi 4 rebotes, en un un equipo, eso sí, descompuesto. Es el desparpajo que demostró aquellos dos años el que enamoró a media liga y el que hace pensar que, ahora, en unos Mavs que le darán mucho protagonismo dentro de su línea exterior, puede darse su explosión definitiva. Cuban ha movido ficha y ha hecho su apuesta, y en principio Rick Carlisle ya ha dejado entrever que quiere que Mayo sea la segunda opción en ataque del equipo.  Además aseguró en la presentación del escolta que “los mejores días de OJ Mayo están aún por llegar”.

La sociedad Kaman-Nowitzki

El aterrizaje del sobrio Chris Kaman supone una gran noticia para los de Carlisle. Además de ser un sólido center con una trayectoria larga y notable a sus espaldas, llega a Dallas con la ventaja de haber disputado bastantes minutos siendo la pareja de Dirk Nowitzki en la selección alemana. Nacionalizado en Julio de 2008, apoyándose en su ascendencia (abuela alemana) Kaman disputó con Alemania tanto los Juegos Olímpicos de Pekín como el Eurobasket de Lituania, donde se erigió como el mejor reboteador del torneo. Tras su breve y desapercibido paso por Nueva Orleans, tratará de reencontrarse con el nivel que le hizo ser AllStar en 2010. Motivado de nuevo, Kaman puede convertirse un gran complemento para Nowitzki. La sociedad que conformaron ambos en la selección funcionó y no hay motivos para pensar que el experimento fracase.

La difícil tarea de sustituir a Jason Kidd

Bendito fichaje el que han hecho los Knicks este verano. Jason Kidd pone rumbo a Nueva York, y en Dallas le van a echar de menos. A pesar de sus 39 años, no existen muchos bases en esta liga que te den la astucia y la seguridad que te da Kidd. Para intentar cubrir su hueco, Cuban y Nelson han traído a Darren Collison, de Indiana.

La llegada de Collison trae consigo ventajas y desventajas si lo ponemos en la pared, a compararlo con Kidd. El ex de UCLA puede anotar con mucha más facilidad que la que tenía ya en estos tiempos el prehistórico Kidd. Además, su explosividad y su habilidad para hacer el uno contra uno y penetrar crean ayudas en las defensas rivales, y en consecuencia, aumentan las posibilidades de doblar el balón a tiros abiertos. Esto puede ser un filón para gente como Vince Carter, OJ Mayo, Delonte West, o el propio Dirk Nowitzki. Por otro lado, hablamos de uno de los point-guards más veloces de la competición, y sus compañeros se pueden beneficiar muchísimo de su gran facultad para correr el contrataque.

En cuanto a desventajas, es obvio que Collison no tiene la experiencia de Kidd, que es más listo, más completo y mejor defensor que él. También cabe decir que el paulatino descenso de las condiciones físicas de Kidd le han hecho llevar su juego hacia otros terrenos y convertirse en una opción más que fiable en la línea de 3 puntos, algo que nunca ha sido la virtud de Collison.

Otro de los inconvenientes puede ser el de tener a dos bases del mismo corte, como son Collison y Rodrigue Beaubois. Los dos son bases de un estilo similar, ambos son muy anotadores. Kidd es un tipo más capaz de manejar el tempo (aunque cabe decir que Collison también es muy bueno en eso) y hacer lo mejor para el equipo en cada instante.

El debate que pueda surgir con el tema Beaubois es algo que también debería preocupar. El pequeño base francés ya demostró el año pasado de que pasta estaba hecho. Ha trabajado mucho en verano y está dispuesto, ahora que se ha marchado Kidd, a ponerle muy cara la titularidad a Collison. Rick Carlisle dijo la presentación de los nuevos fichajes, que “este es el año en el que Roddy va a poner las cosas en su sitio.”

Las incorporaciones de Elton Brand y Dahntay Jones

La contratación de Elton Brand es un aditivo más para ver cómo funcionan este año los Mavs en la pintura. Brand llega como agente libre después de cuatro años en Philadelphia, y llega desde un rol titular, aunque ya dijo en su presentación que no le importaría adpotar un papel secundario. Con casi toda seguridad partirá desde el banquillo con el fin de reforzar el trabajo de Kaman y Nowitzki. Su llegada supone además un gran aliciente, y es su más que probable entendimiento con Chris Kaman. Ambos compartieron cinco largas campañas en Los Ángeles Clippers, y en cuatro de ellas fueron la pareja interior titular.

                      

Brand todavía puede dar un gran rendimiento. La temporada pasada promedió 11 pts y 7’2 rebs para los Sixers en 28 minutos de juego. En Dallas jugará algo menos, pero cualquiera que conozca un poco esta liga sabe lo importante que es tener a un interior veterano de su nivel en tus filas.

El otro fichaje es el de Dahntay Jones. Jones, que viene en el mismo paquete que Collison, es un escolta de corte defensivo que ha jugado estos últimos tres años en Indiana Pacers, y aunque lleva ya nueve en la liga, nunca ha llegado a sobresalir demasiado. Pese a ello, Jones es un buen jugador de banquillo, y va aportar mucho en la faceta defensiva, algo que ya sabemos que Rick Carlisle valora muchísimo. En la conferencia de prensa de la presentación, el escolta dijo estar entusiasmado en jugar junto a Shawn Marion, otro referente defensivo. Carlisle, que ha puesto especial énfasis en mejorar la defensa este año, ha dicho que quiere que Jones juegue el papel que tuvo DeShawn Stevenson hace dos años.

Los rookies

La franquicia tejana también añadió a tres novatos al roster tras hacer movimientos en la noche del draft. Donnie Nelson decidió traspasar el pick 17 (Tyler Zeller), más el contrato de Kelenna Azubuike a Cleveland Cavaliers, además del número 55 a los Lakers, a cambio de los picks 24, 33 y 34.

En la elección 24, los Mavs sorprendieron escogiendo a Jared Cunningham, un escolta con gran manejo de balón y unas grandes dotes defensivas, pero que estaba proyectado para salir en segunda ronda. Ahora mismo está trabajando su tiro para ganarse unos minutos en el equipo de Carlisle.

                            

Con el pick 33 llega una curiosa y extraña historia. Bernard James, un 2’08 de 27 años, se presentaba al draft tras 6 años en las fuerzas armadas americanas, y tras “combatir” en Qatar,Afganistán e Irak. Maduro, intimidador, con presencia, y con un cuerpo plenamente preparado para NBA, James puede tener minutos para completar la rotación de la pintura.

Por último, con el 34, eligen a uno de los grandes candidatos a ser “el robo” de este draft. Jae Crowder, de Marquette, viene alavado por algunos especialistas como el mejor defensor del draft. Puede jugar tanto de 3 como de 4. En teoría los Mavs ya tiene cubiertas ambas posiciones, pero la descomunal intensidad y la dureza con la que juega este chico de 21 añitos son sorprendentes, y terminará por hacerse un sitio en el equipo. Se le compara mucho con Keneth Faried, de Denver, tanto por su enérgico juego como por su parecido físico.

Las conclusiones

Los Mavericks han estado muy activos este verano en todos los aspectos referentes a completar y bordear la plantilla. Después de perder a muchas piezas importantes, se han recompuesto y han conformado un roster preparado de nuevo para volver a la zona alta del Oeste. En principio deberíamos esperar un cinco inicial con Darren Collison, OJ Mayo, Dirk Nowitzki y Chris Kaman. El puesto de alero se lo disputarán entre Vince Carter y Shawn Marion, aunque ninguno de ellos debería preocuparle salir desde la banca. También cabe la posibilidad de que Carter sea el escolta titular y traslade a Mayo al rol de sexto hombre. En cualquier caso un buen quinteto reforzado por una segunda unidad que incluiría seguro a Roddy Beaubois, Delonte West y Elton Brand. De los rookies, probablemente Jae Crowder y Bernand James tendrán minutos tras una gran Summer League, en detrimento de Brandan Wright, entre otros. Dominique Jones también ha hecho un buen papel en Las Vegas, y esperará oportunidad.

               Redimirse es una cuestión de orgullo para Nowitzki y los Mavs. Orgullo de campeón.               

En general, el conjunto tejano sale del verano como uno de los equipos más mejorados de esta‘offseason’ y se les espera mucho más arriba que esta pasada campaña. No hay que esperar que estén a la altura de Lakers o Thunder, pero como dice Elton Brand dice: les gusta el papel de“underdogs”, algo así como “los tapados”, esa sensación que llevaban los de Dallas cuando ganaron el campeonato hace algo menos de año y medio. En definitiva, los Mavs van a emerger de nuevo, van a tratar de olvidar lo que pasó el año pasado, y serán un hueso para cualquiera en la postemporada. Rick Carlisle no dudó en soltar en la multitudinaria presentación de los nuevos fichajes: “Esto es Dallas. Aquí siempre vamos a por el campeonato”.