Royce White y el miedo a volar

Ser un deportista de élite y sufrir problemas de ansiedad no son una buena combinación. Es justamente lo que le ocurre a Royce White, que en su llegada a la NBA ha dado a conocer su historia al mundo.

Royce White y el miedo a volar
Fuente: bleacherreport.net

Royce White sufre un problema de ansiedad extremo, que le impide llevar su vida diaria con normalidad. A parte de un miedo terrible a volar, White es un hombre con rutinas marcadas, sin ellas está perdido en su mente y ahí es donde empiezan los problemas.  Además este estado acarrea pérdida de concentración y de sueño.

En la NCAA, con Minnesota y Iowa State ya tuvo esos problemas, que le llevaron a ausentarse de una gran cantidad de partidos, sobre todo en su primer año en Minnesota, su ciudad natal. En Iowa State, White dominó la competición, liderando a su equipo con unos promedios de 13.4 puntos, 9.3 rebotes, 5.0 asistencias, 1.2 robos y 0.9 tapones.

Los Houston Rockets confiaron en él y le seleccionaron con el número 16 del Draft 2012. Los Rockets ya conocían perfectamente lo que le pasaba y aún así quisieron apostar por él, White es un jugador que por talento podría haber sido un "top-5" sin problemas, contando con eso la apuesta sigue siendo arriesgada. Esa misma noche del draft, White fue incapaz de acudir al acto en el Madison Square Garden y tuvo que ver las elecciones por su cuenta junto a su familia y amigos. “Es como ver una manada de lobos”, decía White entre lagrimas ese día.

 “Para mi es una lucha diaria. Es una enfermedad mental. Es el pánico en estado puro, el peor miedo que puedes tener. Te sientes como si fueses a morir”, relataba el joven jugador. Una de las cosas que puede sorprender es el camino que ha tomado Royce al hablar sin tapujos sobre el tema, sabiendo que es el primer paso que debía hacer si quiere curarse de su problema. White quiere crear conciencia en la gente acerca de su enfermedad, para así poder ayudar a otras personas que pasen por el mismo bache que él. Ha compartido su historia a través de un documental y responde a través de las redes sociales a mensajes que le llegan de gente en la misma situacion, también ha sido protagonista de varios actos realizados con instituciones que se dedican a ayudar a niños con enfermedades mentales o trastornos de la conducta.

White se perdió el inicio del training camp y el “día de los medios” como se le llama en Estados Unidos a la presentación del equipo frente a los periodistas. Cuando el jugador se vio con fuerzas para incorporarse días después al entrenamiento, llegó fuera de ritmo de competición y no del todo centrado. De su fantástica actuación en las ligas de verano que se celebraron en agosto, ha pasado a jugar unos pocos minutos en los partidos de pretemporada en los que se le ve desdibujado y sin encontrar su sitio en el equipo. Una lastima.

La temporada comienza el 30 de octubre, y ya ha habido varias conversaciones entre White y la directiva para la posibilidad de hacer los desplazamientos a los partidos fuera de casa en coche, algo casi imposible debido a la extensión del país y a lo apretado que es el calendario de la NBA. Veremos a que solución pueden llegar y si Royce se ve capaz de subirse a un avión en algún momento.

El General Manager y el entrenador de los Rockets saben lo que deben hacer y es darle confianza y todo el tiempo que requiera el jugador, para evitar así crearle aun más ansiedad de la que tiene en estos momentos. El único que puede solucionar esa batalla es el mismo White. “Estamos comprometidos con el éxito a largo plazo de Royce, seguiremos apoyándole de ahora en adelante”, palabras tranquilizadoras de Daryl Morey, General Manager de Houston.

Esperamos que antes o después Royce White supere esta dura batalla que tiene por delante, y pueda brillar en la cancha y convertirse en lo que por talento debería ser: una de las estrellas de la NBA.