Bochorno en L.A.

Unos mermados Mavericks asaltaron el Staples Center con grandes facilidades de los Lakers en defensa. Dirigidos por un acertado Collison y los buenos minutos de hombres como Wright o Vince Carter los tejanos acabaron con unos Lakers lentos y sin ritmo que desilusionaron a su público en el estreno de la temporada.

Bochorno en L.A.
Los Lakers mantuvieron la línea mostrada en pretemporada y volvieron a perder.
L.A. Lakers
91 99
Dallas Mavericks
L.A. Lakers: Nash (7), Bryant (22), World Peace (3), Pau Gasol (23) y Howard (19) -Quinteto titular- Blake, Meeks (3), Jamison (5) y Hill (9).
Dallas Mavericks: Collison (17), Mayo (12), Marion (11), Brand (8) y B. Wright (14) -Quinteto titular- Carter (11), E. Curry (7), Crowder (8), Beaubois (11) y Dah. Jones.
MARCADOR: 29-25, 46-48 (17-23), 66-74 (20-26) y 91-99 (25-25)
ÁRBITRO: Scott Foster, Eric Dalen y Gary Zielinski.
INCIDENCIAS: Partido de Temporada Regular disputado en el Staples Center de Los Ángeles.

En un partido en el que a priori partían como favoritos para hacerse con el triunfo por las bajas significativas de Dirk Nowitzki y Chris Kaman en Dallas, los Lakers naufragaron en el estreno del nuevo proyecto, el cual más que ilusionar sigue decepcionando, contando con la pobre pretemporada que realizaron los pupilos de Mike Brown. Unos Lakers sin ritmo, sin gente competitiva en el banquillo y con un Dwight Howard muy por debajo de su nivel físico mostrado previamente a la operación de espalda, cayeron merecidamente ante unos Mavericks que sin su gran estrella supieron dar la cara y dirigidos por el base Darren Collison y sus 17 puntos se llevaron por 91-99 el triunfo de Hollywood.

Inicio favorable pero sin convencer

El partido comenzó con los Lakers por delante en el marcador en un primer cuarto en el que a pesar de los notables minutos de O.J. Mayo con 8 de sus 12 puntos en estos primeros minutos, al cuadro californiano le bastó con el acierto a trancas y barrancas de sus jugadores, siendo curiosamente los suplentes como Antawn Jamison o Jordan Hill, los que metiendo algo de ritmo al partido permitieran que la ventaja de 29-25 fuera a favor de los locales.

Con el paso de los minutos ese ritmo turbio y atascado de los Lakers en ataque empezó a tener consecuencias reales y junto con una gran pasividad defensiva, algo que fue aprovechado a la perfección por los Mavericks, el marcador empezaría a ponerse favorable a los visitantes en la noche de hoy. Collison empezó a tirar del carro de los hombres de Rick Carlisle y los positivos momentos en cancha de hombres como Joe Crowder o un recuperado Eddy Curry, piezas que podrían ser fundamentales para el futuro de los Mavs sin Nowitzki, permitieron que Dallas se marchara a los vestuarios con ligera ventaja en el luminoso (46-48).

Gasol y Bryant fueron insuficientes

A pesar del buen encuentro del español Pau Gasol, el cual acabó siendo el mejor de los de púrpura y oro con 23 puntos, 13 rebotes y 6 asistencias y de un Kobe Bryant (22 puntos) que llegaba sin haber entrenado en prácticamente una semana por las molestias en el pie, unos apáticos Lakers veían como poco a poco y sin poder hacer nada, el tiempo se esfumaba y la ventaja aumentaba hasta cotas muy por encima de los diez puntos que trasladaba los nervios y la impotencia a las gradas del feudo de la legendaria franquicia de Los Ángeles.

Mientras Darren Collison seguía manejando la situación a la perfección y hombres como Vince Carter o Brandan Wright se añadían al banquete de los Mavericks en Hollywood, los Lakers seguían atrancados ante una situación que les desbordaba sin tener nada con que solucionarlo y es que entre pérdidas, fallos, defensas permisivas y otras más situaciones negativas los de Mike Brown, se iban hundiendo cada vez más en el fango que les había empezado a tragar desde el segundo cuarto y que ya en la pretemporada les había avisado en forma de derrotas y juego poco convincente

Nash desaparecido y 'Superman' sin alas

Dos de los grandes refuerzos en esta nueva andadura de los Lakers, Steve Nash y Dwight Howard, dejaron sensaciones amargas y cierto vacío en el aficionado laker y al del baloncesto en general y es que mientras el base canadiense estuvo muy fallón y reflejando en su persona el bajo nivel defensivo del equipo californiano en su conjunto, Dwight Howard mostró que todavía no está al cien por cien a pesar de que los números de 19 puntos y 10 rebotes puedan llevar al engaño y es que al pívot ex de los Magic se le vio sin la fuerza ni la chispa que tenía antes de la operación de espalda a la que se sometió el pasado mes de abril.

Finalmente y como si ya nada importara los Lakers acabaron perdiendo el choque por un definitivo 91-99 que lleva la primera desilusión a los aficionados del equipo histórico de Los Ángeles, mientras que su rival de hoy, coge fuerza con este triunfo en casa ajena para afrontar el resto de semanas que su estrella Dirk Nowitzki esté ausente.

Ahora y sin prácticamente haber dejado atrás el primer tropiezo en la temporada regular, los Lakers viajan a Portland para enfrentarse a los Blazers los cuales estarán esperando para hacer más sangre en un proyecto que si sigue por el mismo camino y sin mejoras, la silla de Mike Brown en el banquillo angelino podría empezar a peligrar y la tensión podría entrar por la puerta grande en el vestuario de los de púrpura y oro.

Foto: Jae Hong | AP