El hambre de Irving y Varejao devora a los Wizards

La NBA dio el pistoletazo de salida a la temporada 2012-2013 en Cleveland, lejos de los grandes focos del día. En un partido bastante poco lucido, una racha de 14-0 de Washington en el último cuarto igualó el marcador, hasta que los rebotes de Varejao y los puntos de Kyrie Irving desnivelaron la balanza en favor de los locales. Primera alegría para los de amarillo, mientras los capitalinos esperan a Nené y a Wall como agua de mayo.

El hambre de Irving y Varejao devora a los Wizards
Cleveland Cavaliers
94
84
Washington Wizards
Washington y Cleveland abrieron la temporada. (Foto: David Liam | Getty Images)

Los Cavaliers decidieron afrontar la reconstrucción hace un par de temporadas, tras la salida de Lebron James hacia Miami. Washington lleva años  sin encontrar un bloque consolidado y en paz, con un estilo identificativo y donde el baloncesto sea lo primordial. Algo de esto se pudo ver sobre el parqué del Quicken Loans Arena en el estreno de la nueva temporada de la mejor liga del mundo.

Irving comienza mandando

Y con la ausencia de John Wall como líder de los del Distrito Federal, todos los focos apuntaban a Kyrie Irving. El mejor rookie del año pasado no decepcionó en cuanto a capacidad de anotación y de decisión, pero también demostró que le faltan un par de costuras por atar. 12 puntos suyos dieron lugar al primer arreón local, que situó la diferencia en siete al final del primer cuarto. Cleveland se movía con cierta soltura sobre la pista, mientras que los Wizards sumaban puntos de aquí y de allí para no descolgarse, habida cuenta de la falta de talento ofensivo de que adolece el equipo sin sus dos referencias. No arrancó mal Bradley Beal, el número 3 del pasado draft.

Los de Byron Scott llegaron a mediados del segundo cuarto con un porcentaje del 50% en tiros de campo y la segunda unidad presionó mejor que su análoga visitante. Donald Sloan sorprendió con rapidez y acierto en varias acciones y el aro se empezó a cerrar para Washington. Las estadísticas reflejaban claramente la deriva en que se adentraba el choque: el doble de puntos en la pintura para Cleveland, más rebotes y más robos. Un buen momento del novato Dion Waiters -interesante debut el del 4 en la lotería de junio- y de un Varejao que ya comenzaba a atrapar todo lo que repelían ambas cestas dejaron en quince la renta. Okafor tiró de orgullo y reaccionó comandando un pequeño parcial que situó en 11 la distancia al descanso. Por entonces, Tristan Thompson había acumulado más de 5 en puntos, rebotes y asistencias. El 33% en tiros de campo de los de Randy Wittman hablaba por sí mismo.

Varejao decide bajo el tablero

La segunda mitad siguió los mismos derroteros que el primer acto, aunque con un ritmo más rápido, pero mucho más caótico. Sin control ninguno, sin mesura ni detención cuando hacía falta, el partido se tornó un correcalles sin mucho sentido en el que cierta falta de calidad denotaba las aspiraciones de ambos. Solo la lucha de Varejao -enorme el brasileño- en ambos lados de la pista, daba para el comentario de la grada. Los Cavaliers se atascaron en ataque y, como el fuerte de Irving no reside en la dirección, esa obstrucción duró un rato largo. Los segundos espadas de Washington, como Trevor Ariza y un Jordan Crawford en alza en el encuentro, encontraron más resquicios en la dura defensa de los de amarillo y estabilizaron en cifra cercana a diez puntos el botín local. Por entonces, el pívot brasileño de Cleveland sumaba 22 rebotes y 7 asistencias.

Y los aficionados que disfrutaron del duelo debieron frotarse los ojos cuatro minutos más tarde. Un parcial de 0-14 para los Wizards, en base a un buen trabajo atrás y a una mejor gestión del balón, les pusieron arriba por primera vez desde el cuarto inicial. La buena labor del pívot suplente Earl Barron, la energía de Martell Webster y un par de aportes puntuales devolvieron la emoción al asunto. Simplemente, hasta que los Cavs se apretaron el cinturón y Kyrie Irving cogió el fusil y las ganas de resolver. Por si acaso, Waiters colaboró en la empresa. Se le hizo largo el partido a la visita, sobre todo cuando las castañas quemaban y llegó la hora de los grandes. Ahí el ex de Duke se mostró imparable. 29 puntos dan fe de su talento, así como el 9-23-9 de Varejao dice de su evolución en sus años de estancia en la NBA. Finalmente 94-84 para los locales, que se apuntan un triunfo importante si quieren aspirar a lograr una de las últimas plazas de playoff del Este.