Miami arrasa Dallas en un recital colectivo

Los de Spoelstra no dan opción a los Mavs, que acabaron sucumbiendo ante el gran juego y esfuerzo del Heat. El "big three" de Miami, 60 puntos entre James, Wade y Bosh. El penoso porcentaje en tiro terminó de apuntillar a Dallas.

Miami arrasa Dallas en un recital colectivo
Dallas Mavericks
95 110
Miami Heat
Dallas Mavericks: Jones (12), Marion (10), Kaman (8), Mayo (8), Collison (11) -quinteto titular- Carter (10), Jones (7), James (12), Crowder (15), Beaubois (2), Brand (-), Fisher (-), Wright (-)
Miami Heat: James (24), Haslem (5), Bosh (17), Wade (19), Chalmers (4) -quinteto titular- Battier (13), Anthony (2), Allen (10), Cole (6), Miller (6), Lewis (2), Pittman (2), Jones (0)
MARCADOR: 20-31, 22-27, 19-33, 34-19
ÁRBITRO: Tom Washington, Mark Lindsay y Courtney Kirkland
INCIDENCIAS: Partido disputado en el American Airlines Center de Dallas (Texas) frente a 20.160 espectadores.

El Heat de Miami consiguió una gran victoria en Texas frente a los Mavericks, en lo que fue una exhibición de juego tanto en ataque como en defensa de los pupilos de Erick Spoelstra. El recital no fue de principio a fin, porque al final los locales terminaron maquillando el marcador, que de no haber sido así pudo ser de escándalo -Miami llegó a ganar de 36 en el tercer cuarto-.

Miami mostró un gran juego colectivo, con un sorprendente movimiento de balón y rápidas transiciones para canastas rápidas, que hizo que cogieran buenas ventajas desde el comienzo del encuentro. Heat terminó superando a Mavericks en casi todas las facetas del juego, pero la que más puede llamar la atención es la de asistencias, por su juego más individualista. Los de Florida estaban tan metidos en el encuentro que hacían cosas como ésta:

Los Mavericks fueron totalmente impotentes ante el vendaval en ataque y las buenas ayudas en defensa de su contrincante, y sus hombres clave empezaron a desesperar. Malas selecciones de tiro y ataques mal construidos terminarían por reflejarse en las estadísticas, con un porcentaje que no llegaría al 40% en tiros de campo y un 13,6% (3/22) en tiros de tres al final del partido. O.J. Mayo, que era uno de los más destacados de la liga en el tiro de tres, se quedó en 0/5 (3/14 en TC).

El partido fue un monólogo de los sureños, cuyo mal llamado big three consiguió 60 puntos entre los tres, y donde además sus hombres de banquillo tampoco bajaron el nivel. Miller, Cole, Allen y compañía no desmerecieron el trabajo de sus compañeros, y todos ellos han conseguido una gran victoria por 15 puntos de diferencia. El marcador pudo ser más holgado, si no es por la aparición de dos jugadores jóvenes, Bernard James (12 puntos y 9 rebotes) -que fue uno de los que rozó el doble-doble junto a Kaman y LeBron James- y Jae Crawder (15 puntos). Miami se dio el lujo de poder poner a todos sus jugadores en cancha y repartir minutos, siendo James Jones el único que no pudo anotar de todos ellos.

Los Mavericks sólo terminaron recibiendo una buena noticia ayer, y fue el regreso a los entrenamientos de Dirk Nowitzki. Dallas tuvo tres bajas sensibles en este partido, con Fisher, Brand y Wright mirando los toros desde la barrera, algo que terminaría disculpando Spoelstra en la rueda de prensa posterior, de los que dijo que "están en una época de transición". Tanto es así que Shawn Marion fue el único vestido de corto que había jugado la final de 2011 contra Heat donde los Mavericks se proclamaron campeones.

Lo que viene

Con esta victoria, Miami se coloca con un balance de 17-6. Es su tercera victoria consecutiva y la 5ª en 6 partidos, pero a su vez es su primer triunfo fuera de casa en un mes. Por ello, Spoelstra hacía hincapié al final del partido en "coger ritmo fuera de casa".

Por su parte, los Mavericks se colocan con un récord de 12-14. Es la primera derrota de la temporada en Dallas frente a un equipo de la Conferencia Este. Su entrenador, Rick Carlisle, optó por tratar de hacer borrón y cuenta nueva y enfocarse en rivales como Grizzlies, Spurs o Thunder, a quienes visita próximamente.

Foto: AssociatedPress / LM Otero