Historia del All-Star Game: 2003, el adiós de Michael Jordan

El partido de las estrellas de 2003 será recordado por ser el último que disputó el que está considerado como mejor jugador de todos los tiempos, “su alteza real del aire”, Michael Jordan. El genio de los Bulls decía adiós a un All-Star en un final de partido que quedará grabado por mucho tiempo en la retina de los aficionados.

Historia del All-Star Game: 2003, el adiós de Michael Jordan
Jordan dijo adiós al All-Star haciendo historia (Foto: Bob Rosato | Getty Images).

El fin de semana de las estrellas del año 2003 tuvo lugar entre el 7 y el 9 de febrero en la ciudad de Atlanta, Georgia. Era la edición número 52 del evento más mediático del baloncesto americano y una de las citas de mayor repercusión de la temporada a nivel mundial.

El partido llegaba marcado principalmente por dos circunstancias. Por una parte, el pívot chino Yao Ming iba a ser el primer jugador asiático en disputar un All-Star, y además lo iba a hacer como titular. Gracias al apoyo de los aficionados chinos, iba a superar en la votación a Shaquille O’Neal por 250.000 votos de diferencia. El pívot de los Lakers, que había logrado tres anillos y tres MVP de las finales consecutivos (2000-2002), veía como un rookie le quitaba el puesto de titular por primera vez desde 1992.  Además, la NBA iba a recuperar las equipaciones de Este y Oeste después de varias ediciones en las que los jugadores saltaban a la cancha con las camisetas de sus respectivos equipos.

Foto: allposters.com

Por otra, y lo más importante, es que Michael Jordan iba a disputar el último partido de las estrellas de su carrera. El jugador de Brooklyn había anunciado que esa iba a ser su última temporada en activo y que lo dejaba definitivamente a final de temporada. El considerado como mejor jugador de todos los tiempos, se iba a despedir con un palmarés inigualable: además de los galardones individuales y colectivos con los Bulls, Jordan había disputado 13 All-Stars, en los que logró un total de tres títulos de MVP del partido.

También había logrado superar el récord de puntos en un partido de las estrellas de Kareem Abdul-Jabbar, aunque Kobe Bryant le quitó dicho honor el año pasado. En abril de 2003 jugó su último encuentro de la NBA,  luciendo el número 23 de los Wizards con unos promedios de 20 puntos, 6,1 rebotes y 3,8 asistencias por encuentro en su última temporada.

Jordan recibió, para la disputa de dicho All-Star, un total de 1.082.909 votos, terminando en tercer lugar en el apartado de guards de la Conferencia Este, por detrás de Tracy McGrady y Allen Iverson. El escolta de los Wizards iba a disputar su primer partido de las estrellas como suplente aunque tanto Iverson como McGrady le habían ofrecido el puesto de titular, algo que Jordan rechazó. Sin embargo, pocos días antes del choque, fue Vince Carter, forward más votado en el Este, quién le ofreció el puesto debido a la presión popular.  Jordan sí aceptó el sitio en esta ocasión, por lo que iba a llegar a su última cita con las estrellas, de nuevo como titular.

Gasol brilla en el Rookies vs Sophomores

El fin de semana de las estrellas comenzaba, como cada año, con el partido entre jugadores de primer año y jugadores de segundo año. Fue un partido muy especial para Pau Gasol, que repetía aparición en el All-Star, tras ser el primer español de la historia en participar en uno el año anterior como rookie. Este año acudió como integrante del equipo de los sophomores, que se llevaron el encuentro por 112 – 132 con Jason Richardson de MVP. El catalán firmó una buena actuación, con 17 puntos, 11 rebotes.

Foto: Mike Fratello.com

En el equipo de rookies destacaba la ausencia de Yao Ming, que disputaba directamente el partido entre Este y Oeste, y la presencia de jugadores como Caron Butler o Amar’e Stoudemire. También llama la atención la titularidad de Jay Williams, número 2 del draft de 2002, que abandonó la NBA de forma prematura tras sufrir un grave accidente de moto en junio de 2003. En los sophomores, destacan junto a Pau, futuras estrellas de la liga como Tony Parker o Gilbert Arenas.

Rookies 112: Jay Williams (9), Butler (23), Giricek (13), Boozer (11), Gooden (16), -Quinteto Inicial- Stoudemire (18), Wagner (12), Nené (6), Jaric (4).

Sophomores 132: Arenas (30), Jefferson (21), Kirilenko (13), Gasol (17), Murphy (2), -Quinteto Inicial- Richardson (31), Parker (8), Tinsley (6), Chandler (4).

Stojakovic y Richardson repiten triunfo en los concursos

Otra de las novedades que presentó la NBA al fin de semana de las estrellas fue el concurso de habilidades. En él, los mejores bases de la liga se batían entre sí para demostrar quién era el playmaker  con mejor dominio de balón. El primer vencedor fue el entonces base de los Nets, Jason Kidd. Otra prueba que se estrenó ese año fue un 3x3 entre Atlanta y Los Ángeles, en el que participaron leyendas como Wilkins y Magic Johnson, jugadoras de la WNBA como Lisa Leslie o jugadores de la liga en activo como Jason Terry y Corey Maggette, con victoria para el combinado californiano.

Mientras, el concurso de triples volvía a tener al mismo protagonista: Peja Stojakovic. El alero serbio de los Kings ganaba por segundo año consecutivo el torneo que corona al mejor lanzador de la liga desde la distancia. En la primera ronda, el serbio y Brent Barry, pasaban a la fase final junto con el escolta de los Grizzlies Wesley Person. En la final, Person y Stojakovic terminaban empatados a 20 puntos por 17 de Barry. Ambos jugadores debían disputar un desempate en el que acabó venciendo el de los Kings por 22-16.

Finalmente, cerraba la noche del sábado el concurso de mates. Al igual que con los triples, volvió a repetirse el resultado del año anterior, del 2002. El escolta de los Warriors, Jason Richardson, volvió a impresionar al jurado para convertirse en el primer jugador desde Michael Jordan en 1988 en revalidar título. Si el año anterior se llevó el galardón por unanimidad gracias a un espectacular “360º”, en la siguiente edición iba a superar al alero de los Sonics, Desmond Mason. Necesitaba 49 puntos para ganar el concurso en su último mate y lo hizo: logró el 50 con uno de los mejores mates de la historia, pasándose el balón por debajo de las piernas en pleno vuelo.

El emotivo homenaje

Llegaba el domingo y la cita más esperada del fin de semana, el partido entre Este y Oeste, la mayor concentración de estrellas del baloncesto que tiene lugar cada año durante un fin de semana de febrero. Jordan iba a convertirse en el segundo jugador de mayor edad en disputar un All-Star, con 39 años tras los 41 de Abdul-Jabbar. Iba a ser su último partido de las estrellas y no podía despedirse mejor.

Michael salió de titular en el puesto de alero en la Conferencia Este, con Iverson de base, McGrady de escolta, Jermaine O’Neal de cuatro y Ben Wallace en el puesto de pívot. Enfrente, Steve Francis, Kobe Bryant, Kevin Garnett, Tim Duncan y Yao Ming.

Era uno de los partidos que más expectación había levantado desde hacía muchos años, y gracias a la audiencia desde China por el "efecto Yao", se convirtió en el partido de las estrellas con mayor audiencia de la historia. La ovación que recibió “MJ” en la presentación fue abrumadora y una vez comenzado el encuentro, cada vez que recibía el balón, la grada aumentaba los decibelios del pabellón.

A pesar de fallar sus primeros lanzamientos, el equipo del Este no dejó de buscarlo, y Jordan anotó su primera canasta al séptimo intento, gracias a una asistencia de Jason Kidd que igualaba el encuentro a 16. Se llegaba al descanso con resultado favorable al Oeste por 55-52, gracias a los puntos de Shaquille O’Neal y Kevin Garnett.

En el tiempo de descanso, tuvo lugar uno de los actos más emotivos para Jordan del fin de semana, el homenaje que le rindió la cantante Mariah Carey, vestida con el uniforme de los Wizards con el número 23. Tras cantar su primer tema, Carey le cantó a Jordan el tema “Hero” (Héroe) y tras el mismo presentó a Michael con la habitual frase que le introducía en cada partido: “de la Universidad de Carolina del Norte, de los Chicago Bulls y de los Washington Wizards…Michael Jordan”, dijo la cantante. Jordan se dirigió al centro de la pista para agradecer el homenaje y dedicar unas palabras al público. Durante varios minutos, la grada y el resto de jugadores le ovaciononaron sin cesar, provocando las lágrimas de emoción de la leyenda del baloncesto.

Jordan dijo: “Quiero agradecer a todos por este homenaje, a mi familia por el apoyo que me han dado durante varios años, a mis amigos y a todos por estos maravillosos años. Ha llegado la hora de dar paso a las nuevas generaciones como alguna vez lo hicieron ‘Dr J.’ y Magic Johnson. Ellos son los encargados de seguir con la tradición…”.

Jordan se despide a lo grande

La segunda parte mantuvo la tónica general de igualdad en el marcador que se vivió en la primera y con el resultado muy parejo. Iverson y McGrady se combinaban a la perfección para liderar el juego ofensivo del Este, mientras que en el Oeste, O’Neal y Garnett dominaban el juego en la pintura. Sin embargo, a falta de minuto y medio, los del Este mandaban por 6 en el marcador (114-120), pero un parcial de 9-0 favorable al Oeste, puso el 120-120 en el electrónico a falta de 10 segundos. Jordan tuvo su primer lanzamiento para ganar, pero falló el tiro en suspensión, por lo que llegábamos a la primera prórroga.

El marcador siguió igualado, pero el encuentro nos iba a dejar un desenlace soñado. Era un final con un guión que parecía escrito por el mejor director de Hollywood. Con 136-136 en el marcador y 21 segundos para el final, el Este iba a disponer de una posesión para llevarse el partido. Jason Kidd amagó con lanzar tras una penetración, pero no lo hizo, consciente de que el último tiro tenía que ser para Jordan.

A pesar de haber fallado sus últimos lanzamientos, era el día del 23. Recibió el balón en la línea de tres, y después de tres botes, con Shawn Marion pegado a él, se levantó anotando tras un espectacular fade-away, poniendo el 136-138 en el marcador. Como en las grandes finales en las grandes citas, Dios bajó a la Tierra una vez más para vestirse de jugador de baloncesto, para desatar la locura en el Philips Arena de Atlanta.

Solo una falta infantil de Jermaine O’Neal sobre Kobe, que anotó los dos libres para llevar el encuentro a la segunda prórroga, evitó que aquella canasta le diera la victoria al Este. En el segundo tiempo extra, Garnett, MVP del partido con 37 puntos, le dio el trinfo al Oeste por 155-145.

Jordan decía adiós a un All-Star y lo hacía de la mejor manera posible. No se llevó el premio de MVP del partido, pero dejó para el recuerdo una de las mejores canastas de la historia del partido de las estrellas. Acabó con 20 puntos en 9/27 en tiros de campo.

Conferencia Oeste 155: Francis (20), Bryant (22), Garnett (37), Duncan (19), Yao (2), -Quinteto Inicial- S. O’Neal (19), Marion (8), Nash (2), Nowitzki (9), Payton (8), Marbury (4), Stojakovic (5).

Conferencia Este 145: Iverson (35), McGrady (29), Jordan (20), J. O’Neal (10), Wallace (2), -Quinteto Inicial- Kidd (11), Carter (9), Pierce (8), Miller (5), Mashburn (10), Walker (6), Ilgauskas (-).