Kevin Love, rey de la doble figura
En su cuarta temporada en la NBA, el ala-pívot es el segundo mejor reboteador de la liga y el cuarto en puntos por partido, por delante de Carmelo o Blake Griffin. Sus constantes dobles figuras le han hecho batir récords y su polivalencia les ha valido a muchos para considerarlo el jugador más completo del momento.
Que tras tan solo cuatro temporadas Kevin Love promedie 24.9 puntos y 13.8 rebotes hace esperar del joven de los Timberwolves un futuro prometedor. No brilla por su espectacularidad, no acostumbra a aparecer en los highlights ni es el más popular, pero seguramente sí desempeña mejor su trabajo que muchos de los que saldrán en los cincos iniciales del All-Star.
El ‘doble-doble’ se ha convertido para él en una costumbre, llegando a encadenar 51 seguidos el pasado año, equiparándose así con el mítico Moses Malone. Su versatilidad le permite ser garantía de triple y a la vez dominar en el poste bajo, por lo que su media anotadora ocupa la cuarta posición esta temporada, solo superado por Kobe, LeBron y Durant. Por si fuera poca su aportación, es también una de las referencias a nivel defensivo de la liga, segundo en promedio después de Howard.
Este año podría ser brillante como ya lo fue las pasadas temporadas, pero su nivel ha adquirido otra dimensión con la entrada de Ricky en Minnesota. No se trata de una opinión, se torna evidencia cuando ves sobre el campo a estos dos jugadores que, con el poco tiempo que llevan compartiendo cancha, han creado una conexión que ya se ha comparado con la que en su tiempo tuvieron los grandes Karl Malone y John Stockton. Ambos, jóvenes con mucha carrera por delante, han puesto la miel en los labios de los aficionados de unos Timberwolves con sed de triunfos.
La franquicia, que después de la marcha de Garnett se quedó sin estrellas, esperó tan solo un año para recibir a un Kevin Love que desde rookie ya demostró su facilidad para liderar el equipo, promediando en su primera temporada 11 puntos y 9 rebotes. Hijo de Stan Love, ex-jugador de los Lakers, el ala-pívot llegó a la NBA con muchas cosas que decir y las empezó a decir tal y como pisó el parqué. Es sin duda un jugador que promete, que ha conseguido ya grandes hazañas vistiendo la camiseta de Minnesota y que, con solo 23 años, tiene aún mucho camino que recorrer para completar una carrera que hará historia.




