Noche aciaga para los Grizzlies
San Antonio Spurs venció con mucha comodidad a unos Memphis (73 – 83) que realizaron uno de los peores partidos de la temporada. El equipo de Greg Popovich dio un recital defensivo desde el que cimentó su victoria. Mal partido de Marc Gasol que terminó con 7 puntos y 12 rebotes.
El primer cuarto fue el único que resultó igualado. El protagonismo lo llevaron los que habitualmente son actores secundarios en sus equipos. DeJuan Blair y Kawhi Leonard, en los Spurs. Marreese Speights destacaba en Grizzlies. Ninguna de las estrellas encontraba el camino al aro. Así, ni Marc Gasol, ni Rudy Gay, ni Tony Parker anotaron en los primeros 12 minutos. Tim Duncan hizo dos para una mínima ventaja de San Antonio (24 – 19).
A medida que empezaban a entrar los reservas, las diferencias crecían a favor de San Antonio, dejando en evidencia el poco nivel que tienen algunos suplentes de Memphis. Solo OJ Mayo, titular que sale desde el banquillo, anotaba en los locales. En el bando contrario, Matt Bonner alejaba en el marcador a su equipo con 3 triples que ponían un +12 para los Spurs.
Aunque tampoco los titulares parecían rendir ayer. En los primeros 24 minutos, Rudy Gay no anotó ni un punto. Marc, dos. Casi tenían que agradecer irse al descanso solo 10 puntos abajo (35-45). El bloqueo ofensivo era evidente. Y el mal partido de sus dos jugadores clave, también. Las dos faltas personales del pívot catalán ayudaban bastante para no tomar riesgos. Tiros abiertos, alejados del poste y defensas blandas. En los Spurs, como siempre, todos aportaban. Seis jugadores anotaron cinco puntos o más. El equipo de Greg Popovich dominaba pero había dejado escapar una oportunidad para matar el partido.
El tercer cuarto mantuvo la tónica vista hasta entonces. Los Spurs dominaban desde la defensa. Esto desesperó a su rival. Los ataques cada vez eran menos elaborados. Los errores se multiplicaron. Las pérdidas de balón sangraron a Memphis. Este sentimiento de desesperación se personificó en Rudy Gay que no paró de protestar y obligó a su entrenador, Lionel Hollins, a sentarlo en el banquillo por el riesgo a que fuera expulsado. A falta de 12 minutos para el final, 50-70 para los visitantes.
No es San Antonio un equipo al que se le remonte con facilidad. Hace pocos días, Miami Heat conseguía superar una desventaja de 18 puntos, pero aquella ocasión fue una excepción. Los Spurs son un conjunto experimentado, conocen el oficio y saben rentabilizar las ventajas como nadie. Cada vez que Memphis intentaba el milagro de remontar, San Antonio respondía con un triple, o con una recuperación, o con un tapón. Los esfuerzos locales fueron en balde, y los texanos se llevaron la victoria para colocarse en la octava posición de su conferencia. Los Grizzlies se alejan un poco de la lucha por los playoff.




