Lou Williams inutiliza el récord de Kobe y el partidazo de Bynum
Los Sixers confirmaron la buena línea que arrastran desde principios de curso con una victoria sobre los Lakers y se consolidan en el liderato de la división Central. Los angelinos, por su parte, acusaron en demasía la dependencia de sus tres estiletes: Pau Gasol, Kobe Bryant y Andrew Bynum. Suman su segunda derrota en tres partidos en la gira por el Este que les llevará a visitar Boston y Nueva York en los próximos días.
El Wells Fargo Center se vistió de gala para recibir al hijo pródigo, Kobe Bryant. El 24 angelino, que había estudiado en un instituto de la zona, batió al final de la primera mitad el récord de puntos de Shaquille O´Neal y se ha situado como el 5º máximo anotador de la historia de la NBA.
Los Lakers cogen ventaja
Como les suele ocurrir, los de Mike Brown –sancionado para este partido por un incidente con un árbitro el otro día en Utah- salieron a morder desde el principio. La superioridad física de Bynum y el modo ‘on fire’ de Kobe pusieron las diferencias iniciales en el electrónico. Un tiempo muerto oportuno de Doug Collins y el buen hacer de la segunda unidad de los 76ers igualaron la contienda. La mejor virtud del antiguo combinado de Julius Erving quizá es esa: siempre funcionan como un equipo, lo que les permite conservar una intensidad y un ritmo que deja al contrincante resollando si no posee profundidad de banquillo, como era el caso.
En el segundo cuarto, se mantuvo la tendencia. Aunque se jugaba al ritmo de los Lakers, con un partido a muchos puntos, Philadelphia aguantó estoicamente las embestidas de Bryant desde más allá del 7.25. Gasol y Bynum imponían su ley en el interior, pero solamente con el rendimiento del trío estrella no se ganan los partidos.
Los 76ers defienden y reaccionan
Tras el paso por vestuarios, el panorama cambió. Aparentemente no lo parecía, puesto que la distancia en puntos era mínima, pero las sensaciones empezaban a favorecer a Philadelphia. Un equipo que recibe menos de 90 puntos en todos los partidos –la mejor defensa de la competición- no debía dejar que su rival repitiera los 50 de los veinte minutos iniciales. Una pequeña racha de Goudelock, uno de los pocos suplentes que aporta algo en los californianos, mantuvo la esperanza, puesto que el banco ‘sixer’ triplicaba esa cifra.
Lou Williams decide
Cuando el balón quema, se nota quiénes son los jugadores de responsabilidad de cada equipo. El menudo base reserva de Philly lideró un parcial de 14-2 a falta de tres minutos que acabó por resultar definitivo. A Kobe se le apagó a luz -24 puntos al descanso con 8/13 en tiro, 28 al final con 10/26-, Pau Gasol no estuvo acertado en varias jugadas consecutivas y la enésima demostración de calidad de Bynum –un 20+20 que justifica su titularidad en el All Star- no bastó. En cambio, el aporte coral de todo Philadelphia, con Iguodala de escudero y Lou Williams al mando de las operaciones con 12 puntos en el momento clave, estiró la ventaja hasta hacerla insalvable.




