Festival de triples en Orlando a costa de Miami
Orlando Magic (16-10) 102- Miami Heat (19-7) 89.Victoria clave de magic ante un rival directo de la división en el Amway Center. La actuación de Howard y Anderson, junto al tiro exterior del equipo claves en la victoria.
El partido se recibía con optimismo reservado debido a las buenas sensaciones que transmitía el equipo en sus duelos anteriores en el centro de Orlando. Nelson venía de un gran partido ante los Clippers (15 p, 12 asist), después de permanecer cinco partido en el dique seco. Grandes sensaciones también las de Ryan Anderson, que sin duda se ha convertido en la revelación de este equipo y en mi opinión en el mayor candidato a recibir el premio al jugador con mayor progresión de este año.
El duelo de Miami ante sus vecinos era el primero de una gira de diez partidos fuera de casa. Los Heat recibieron un verdadero mazazo y si no se sobreponen, podrían perder aún más terreno ante sus rivales en la conferencia este, los Bulls. Miami probaba por primera vez a Norris Cole como titular ante la baja de Mario Chalmers por lesión. Mal día para estrenar nada. El rookie estuvo bastante discreto al igual que el resto de su equipo. Wade se salvó y con honores, y a medias, el luchador, aunque desafortunado, Lebron James. Gran primera parte (15 pt) pero espantosa segunda consiguiendo sólo dos puntos.
Empezaron muy mal las cosas para los visitantes. 7-0 de parcial y Erik Spoelstra pedía tiempo muerto ante lo que se le venía encima. Supremo Ryan Anderson con 7 puntos en sólo 3 minutos. El ala-pívot se iría hasta los 27 puntos y 11 rebotes al final del partido. Los Miami Heat intentaban aguantar el chaparrón con las rápidas transiciones que les caracterizan.
Orlando dio una verdadera lección de fundamentos durante todo el partido. Balones a la zona para que tanto Howard y Anderson como Glen Davis se hinchasen a puntos y sacaran balones exteriores. Los triples entraban uno tras otro. Se contaron 17, con un 40% de acierto. Récord absoluto de la franquicia. El mismo Anderson, JJ Redick, los Richardson (Quentin y Jason) y Duhon no tuvieron piedad alguna del irónicamente conocido como ‘Big three’.
El único que no parecía unirse a la fiesta era Hedo Turkoglu que se fue bien rápido al banquillo tras cometer dos faltas en el primer cuarto. Noche aciaga la del turco. Shane Battier disminuía la renta a 8 con un triple y nos íbamos al segundo cuarto. Parecía que podía haber partido.
Y así fue, al menos en la segunda parte. Orlando seguía a lo suyo, moviendo el balón espectacularmente para desgracia de los Heat, que no sabían cómo salir al paso. Juego ‘old-school’ el de los Magic, con pick n’ rolls que rompían los esquemas de Miami. Con más de ocho minutos por jugar en el segundo tiempo, los Magic ya estaban en 40 puntos y Anderson llevaba la friolera de cuatro triples. Sirva como referencia al espectacular trabajo de Howard el doble-doble que el pívot se llevó al descanso: 13 puntos, 12 rebotes. Casi nada.
Pero los Heat también hicieron de las suyas. Las diabluras de Wade y James, y el gran trabajo defensivo de Battier, que forzó tres pérdidas consecutivas, sirvieron a los visitantes para ponerse a sólo tres puntos. El marcador al descanso fue 53-50.
El tercer cuarto decidió el partido. Howard, Davis y Quentin Richardson fueron claves para que Magic lograra un parcial de 17-2 ante su rival. El resultado a final del cuarto era 77-61. Aún lo intentó Heat en el último cuarto con sendas canastas de Wade y Bosh que dejaron a los de Miami a +9. Pero el partido siempre fue de los locales, que se pegaron el gustazo de dar una buena lección de baloncesto a todos unos candidatos al anillo. Howard recibió el MVP con sus 25 puntos y 24 rebotes.




