Vyacheslav Senchenko puede con Ricky Hatton y una ciudad entera

El ucraniano se impuso a Ricky Hatton por la vía del KO en el 9º asalto y dejó por los suelos las ilusiones que tenían tanto Ricky como sus aficionados por la tan ansiada lucha por el cinturón mundial, que ahora sí, se ha quedado en nada.

Vyacheslav Senchenko puede con Ricky Hatton y una ciudad entera
Ricky Hatton, ayudado a ser levantado por su 'box'. Foto: Yahoo argentina.

Vi las caras de más de 20.000 aficionados romperse. Periodistas que llevan más de 30 años en la profesión y jóvenes de edades tempranas que apenas saben andar. Todos lo sufrimos ayer en el Manchester Arena. Cuando Senchenko enganchó un gancho al hígado del local del que no podría levantarse.

El combate fue el de un boxeador que regresa a su casa. Activo y agresivo, como siempre ha sido él, más fallón y como quedó demostrado, con menos guante. Tres años de lo más agitados no se controlan en 4 meses, parecíamos pensar todos los que salíamos de aquel estadio gritando su nombre entre aplausos y cánticos ingleses.

La velada dejó un buen sabor de boca, y es que el boxeo no está muerto, vive, y de qué manera. Grandes combates en esta noche que se han visto empañados por la derrota de Hatton. 

A nivel de detalles técnicos, el combate precisó de muchos errores de Hatton en ataque y, quizá, con algo menos de pegada respecto a otras ocasiones ya pasadas. Senchenko demostró estar en buena forma aguantando los palos que caían desde lo más profundo de Manchester, para luego soltar un gancho que acabó con él y con todas las ilusiones que iban tras su sombra.

Buenos combates se vivieron con los "derby" entre boxeadores como Buckland vs Stephen Foster Jr., la que se llevaría el primero tras provocar a su rival un corte en la cabeza que le obligaría, posteriormente, a parar el combate. Caso aparte volvió a ser la pelea que protagonizaron otros dos buenos boxeadores. Scott Quigg se veía las caras ante el siempre excedido Rendall Munroe, que parece, jamás conoció el término "normal". Fue este su mayor problema en el combate, puesto que Quigg dominó la contienda y se hizo con una merecida victoria. 

Será el tiempo el que decida si Ricky Hatton será el de antes o se quedará en el derrotado y abatido ser de anoche. Como muchas otras leyendas, hay que saber tomar las decisiones, y parece quedar claro que su mayor error no ha sido volver, fue retirarse.