Óscar Pereiro: "Pat McQuaid es el cáncer del ciclismo hoy en día"

Con 35 años a sus espaldas, Óscar Pereiro sigue siendo noticia allá por donde va. El ciclista gallego ha experimentado casi con todo y aún tiene una lista inmensa de cosas por hacer. Crítico como siempre y afable en su carácter, se destapa para VAVEL en una entrevista donde descubriremos sus sentimientos a lo largo de los capítulos de la historia de su vida.

Óscar Pereiro: "Pat McQuaid es el cáncer del ciclismo hoy en día"
Óscar Pereiro: "Pat McQuaid es el cáncer de ciclismo" (Foto: Xiana Cid | VAVEL)

Con una camisa verde de cuadros y una sonrisa permanente en su cara, Óscar Pereiro (Mos, 1977) recibe a VAVEL en Santiago de Compostela, una de las ciudades que este año fue protagonista de la Vuelta a España. Ya sin el maillot amarillo, sus dos teléfonos móviles desenmascaran a un "vividor", como el mismo se define. Desde que un día se puso líder del Tour de Francia, sus escapadas ya no son las mismas, ahora es uno de los deportistas gallegos más reconocidos y sus palabras tienen peso en las aguas revueltas del ciclismo. 

Contento a pesar de no lidiar con los Contadores y Puritos en las altas montañas, hace un recorrido por su vida con nosotros. Álvaro Pino le dio la primera gran oportunidad, consiguió ganar una etapa en el Tour, estuvo en el podio de los Campos Elíseos, pero no todo fue felicidad. En el año 2008 sufrió una caída que dio un giro por completo a su vida. Fue una de las causas por las que ahora no está pedaleando. Sin más, adentrémonos en su vida. Óscar Pereiro, al descubierto.

Pregunta: Empezó en Porta Ravessa en el año 2000 y a continuación se fue al Phonak de Álvaro Pino, ¿qué nos puede contar de esos años?

Respuesta: En el año 2000 me dan la oportunidad en Portugal de estar en un equipo regional. Uno cuando tiene la edad que yo tenía en aquel momento -veinte o veintiún años-, sin ganar nada, corrías por hacer un futuro como un estudiante normal y corriente y la verdad es que era muy complicado. En un mar de dudas que no sabía si seguir o dejarlo, creo que fue el único momento de mi vida que tuve un enfrentamiento con mis padres. Yo quería ser ciclista pero a la vez no veía un futuro, pero por fortuna salió ese contrato en Portugal.

"Me fui al Phonak con los ojos cerrados"

Allí estuve en 2000 y 2001, y en ese segundo año es cuando recibo la llamada de Álvaro Pino que me dice que va a dirigir un equipo muy importante en Suiza, el equipo Phonak, y la verdad es que fue muy fácil todo. Me llamó y le dije que a mí me daba igual el dinero, que lo que quería era tener oportunidad a nivel mundial. Me fui para allí con los ojos cerrados, sin saber el idioma, sin saber lo que me iba a encontrar, etc.

La verdad es que a Álvaro le debo eso, el haberme dado la oportunidad de poder mostrarme ante el mundo. Siempre le digo que estoy muy agradecido por esa oportunidad. Fue una etapa muy bonita.

P: ¿Qué siente al alzar los brazos en la 15ª etapa del Tour de Francia de 2005 cuando consigue su primera victoria en una grande?

R: La verdad es que eso es como culminar el éxito, el sueño desde pequeño. Yo creo que a nivel profesional uno va sintiendo tantas y tantas satisfacciones que la verdad es que ese día fue un poco a nivel deportivo el momento deportivo más importante de mi carrera hasta ese instante. ¿Por qué? Pues porque antes el debutar en profesional ya fue un momento muy  bonito, el debutar en la Vuelta a España también, la primera etapa que gano como profesional también es muy bonita, pero realmente cuando me dicen que estoy en el noveno puesto del Tour de Francia al nivel de Zülle y otros muchos, es la ‘repera’. Encima vas a la carrera, ves que te defiendes y que tienes realmente alguna opción de poder ganar algo en aquella carrera es fantástico.

¿El día que ganas? La palabra “rabia” no. Yo creo que es todo felicidad. Lo digo con toda la humildad del mundo, yo hay muchas veces que estaba en el alto del podio y digo “no me puedo creer que yo pueda estar aquí”, si esto es un sitio dónde estaban ‘Perico’, Indurain, mis ídolos de pequeño.

P: Pasamos a 2006. Veintiocho minutos de ventaja, una fuga con Jens Voigt y otro muchos, ¿qué se le pasa por la cabeza cuando le van diciendo por el ‘pinganillo’ que puede llegar a ser líder?

Mis cuentas daban que sí, pero cuando llevas tanta ventaja, un acelerón del pelotón en os últimos diez kilómetros cuando tú ya estás “duchado” prácticamente, te pueden arruinar todo.

Es cierto que yo ya estaba contento ese día porque el día anterior yo había perdido 29 minutos en la etapa, estaba defraudado. Yo creo que nunca lloré tanto tiempo seguido encima de una bicicleta. Para mí era un desastre. Preparar el Tour como lo había preparado en el año 2006 y ver que en una etapa de montaña pero que ni siquiera era la etapa reina del Tour, ver cómo se me escapaba el Tour fue muy duro.

Al día siguiente, de alguna manera, cuando veía que iba cogiendo 12, 13, 14, 15 minutos, yo no pensaba en ganar el Tour, pero me estaban dando la oportunidad de volver a luchar por la clasificación general que era realmente lo que yo quería en aquel momento. Pero poco a poco. La escapada de delante llevaba una calidad enorme, gente como Chavanel, Voigt, Quinziato, Grivko y yo mismo, en un día muy caluroso, le echamos un pulso al pelotón durante los primeros 80 kilómetros brutal.

Llegó el momento en el que el Phonak ‘reventó’ y un poco era como “el balón en el tejado de uno, el balón en el tejado del otro”. Nosotros fuimos abriendo camino y, realmente, hasta falta de 5 kilómetros para el final. Ahí es cuando les dije: “Yo no voy a disputar la etapa, voy a intentar sufrir hasta el final, pero no nos vamos a parar”. Cuando hay un grupo tan pequeño jugándose la etapa en un Tour, al final se escaquea todo el mundo. De alguna manera los convencí para seguir pedaleando hasta el final y poder lograr cumplir un sueño.

P: Campos Elíseos, segundo cajón del podio, está con su niño en los brazos, ¿a quién ve en el primer puesto?

R: Es que yo era tan feliz siendo segundo en el Tour de Francia… Yo no nací para ganar un Tour de Francia, y lo digo con toda la claridad del mundo. Yo creo que era un buen corredor pero no era un ‘crack’, no era bueno como podían ser otros corredores que ves de lejos que van a ganar una gran carrera. En mi caso no, era un corredor muy combativo, que tenía cualidades para algunas cosas, pero no era un corredor para ganar una gran vuelta.

"El podio de París fue lo más grande que me podía imaginar"

Para mí el podio de París era lo más de lo más que yo me podía imaginar en mi vida. Lo disfruté de una manera enorme. Aquel podio para mí lo es todo, yo no me imagino ganador del Tour de Francia aquel día, porque a mi izquierda estaba Floyd Landis y más a la izquierda todavía estaba Andreas Klöden, que para mí fue el podio de aquel día. Después sucedieron cosas, pero en aquel momento yo disfruté como nadie el segundo puesto en el Tour.

P: El 15 de octubre de 2007 le dan el maillot de campeón del Tour de 2006. ¿Cómo vive esos meses convulsos con la familia, con el equipo, etc.? ¿Hablan mucho del tema o se trata de una forma pasadera?

R: Lo recuerdo perfectamente. El martes justo después de acabar el Tour me llama un periodista que yo conocía y me dice: “Oye Óscar, acaba de dar positivo uno de los tres primeros del Tour”. Yo le digo: “Serán dos, porque yo no soy”. Y me dice: “No, no, tú no eres”. Ahí es cuando yo empecé a pensar: “Por favor que no sea Landis”. Más que nada por lo que me perdí de vivir si realmente es él. Entonces en ese momento yo quería que fuera mentira todo y que Floyd no diera positivo, que siguiéramos viviendo el con su primer puesto y yo con el segundo, y Andreas con el tercero, porque yo era feliz así.

Después cuando te enteras que es él, es cuando le empiezas a dar más vueltas. Empiezas a hablar con compañeros de equipo: “Lo que nos perdimos, el momento más bonito de nuestras carreras”. Sobre todo para todos, porque ‘Chente’ –García Acosta- había compartido esos momento con Indurain pero tampoco llegó a estar en París con él. Ese fue el momento para mí más duro, justo el martes después de acabar el Tour de Francia.

"Durante trece meses no llevé nada amarillo"

¿Un año más tarde? Tranquilidad. Fue un Tour del que se habló tanto en la prensa y en los periódicos que en ningún momento me sentía yo ganador del Tour. Todo el mundo decía “el virtual ganador”. Durante esos trece meses nunca nadie me vio con nada amarillo, jamás. Tenía miedo que la gente pensase que quería provocar a alguien o que yo me creía algo. Fueron tantas preguntas, tantas entrevistas, tanto agobio, tanto “virtual”, que llegó un momento que lo estaba pasando fatal con todo esto. Y el día que me dijeron realmente: “Mira, ganaste el Tour de Francia”, no me puse más contento, porque el Tour se gana en la carretera, pero para mí fue una tranquilidad muy grande.

P: Si le digo Le Monde, ¿qué me dice?

R: Es un periódico, ¿no? [risas]

P: Hablaron sobre usted algo de más, ¿no?

R: Sí, un poco más tarde también me llama otro periodista y me dice: “Oye Óscar, que diste positivo en el Tour”. Y le digo yo: “¿Cómo?”. Me dice: “Sí, con salbutamol”. Y le dije: “Ah, vale”. No, simplemente fui a donde mi alergólogo y le comenté mi problema. Esa misma noche presentaos toda la documentación que ya tenía la UCI y el propio organismo ya había presentado que yo tengo asma perenne inducida por el esfuerzo y por lo tanto, tenía permisos para tomar el ‘ventolín’ como el que toma todo el mundo, y no pasó nada. Creo que fue una artimaña un poco fea por parte de un periódico que dio una noticia sin estar realmente bien informado.

P: Y ya que hablamos de prensa francesa, todo el revuelo que hubo con los guiñoles, las acusaciones a Contador, Nadal, etc. ¿Cree que es una campaña en contra de los españoles?

R: Realmente, si le encontramos la explicación a todo esto… No creo que fuera una campaña. Yo, personalmente, puedo decir que salvo el pequeño detalle que tuve con Le Monde, yo me considero una persona muy querida en Francia. La afición me quiere mucho, yo trabajé cuatro años para una empresa que es de allí –Caisse d’Epargne- y por lo tanto yo no tengo nada en contra de Francia.

"Yo me considero una persona querida en Francia"

Sí es cierto que un poco lo bien que lo estamos haciendo en el deporte español los últimos años, puede hacer que en algún momento la gente pueda tener envidia sana o no sana, pero creo que es eso, un acto de impotencia, de ver como tu país vecino, el país rival de toda la vida, ver cómo estamos triunfando en todo. Asimilar el dopaje de Nadal o de la selección me parecen auténticas barbaridades como cuando lo dice un país donde el escándalo a mayor escala del ciclismo se produjo allí en el año 1998 –Caso Festina-.

P: Hablemos ahora un poco de comida, ¿le gustan las coles de Agnello?

R: [Risas] Me gustan las coles pero de Agnello no.

P: ¿Podría contarnos la experiencia de la caída y como lo recuerda ahora después de todo lo que ocurrió con Weylandt, Tondo, etc.?

R: Se me pone la piel de gallina cuando hablo de esto, todavía aún a día de hoy. Antes te decía que probablemente la victoria de 2005 fue el momento más importante de mi carrera deportiva, pero el día más importante de mi vida fue ese. Muy por encima del nacimiento de mi hijo, muy por encima de muchas cosas. Ahí realmente la vida me dio otra oportunidad. Yo fui consciente de cómo estaba, de dónde estaba cuando volví allí tres años después, al sitio justo donde me caí, y digo: “Es imposible que yo pueda estar vivo”.

Al principio me daba mucho miedo ver imágenes, fotos del sitio, ver cómo me estaba retorciendo de dolor y de cómo me evacuaban. Pero ahora, de verdad, son las típicas fotos que cuando estoy un poco de bajón, las veo y digo: “Qué ‘cojones’ hago yo pensando si me llevo mal con alguien, si me sale mal esto, si tengo la oportunidad de vivir y de luchar”. La verdad es que me considero afortunado, y sobre todo por lo que dices, lo que le ocurrió a Weylandt, a mi compañero Isaac Gálvez, que se muere en una pista. Lo normal es lo que me decían los médicos, que en el 99,9% de los accidentes como el mío estaría en el cementerio.

"Me dijeron que el 99,9% de casos como el mío acaban en muerte"

Por lo tanto, a vivir que son dos días. Es un lema que muchas veces no le gusta a la gente y yo siempre presumo de que soy un vividor y que lo seré mientras pueda y hasta que me muera. Yo no vivo para pensar si te va bien o va mal a ti, yo pienso mucho en mí. Soy egoísta hasta cierto punto. Yo me preocupo por la gente que me quiere y la gente que está conmigo. Me da igual que a ti te vaya muy bien o te vaya mal, si eres mi amigo me interesaré por ti. Ni te envidio cuando todo te va muy bien, ni me preocupo cuando todo te va mal. Yo creo que la vida solo se vive una vez, pasa tan rápido, y la mitad del tiempo la gente la pasa pensando más en la casa de vecino que en la suya misma. Un accidente como el que tuve yo te ayuda a pensar que vivas tu vida y te preocupes más de lo tuyo, porque esto se va.

P: Después de esto, no es piloto, pero se retira en Mónaco. ¿Cómo fue el fin de su carrera profesional?

R: [Risas] Como ciclista profesional mi carrera profesional se acabó en el col del Agnello, porque ya nunca volví a tener las sensaciones de ciclista que tenía antes. También por mi forma de ser, empecé a aprender cosas de la vida que antes no tenía como el disfrutar un poco más de ella, el descuidar un poco muchas veces mis entrenamientos. No tenía la ambición que tenía antes. Empecé a pensar mucho más en mi familia, en que de nada valía ganar dinero si después no tenía tiempo para disfrutarlo.

El 2009 para mí fue un año desastre. Después del 2008, del accidente, entrené un montón durante ese invierno para poder recuperar la forma. En el mes de febrero estaba sobre pasado de entrenamientos, después me mandaron descansar y no quería porque quería llegar bien a Tour. Fue todo un contrapié y la verdad que no fue la despedida ideal pero como uno tampoco escribe su muerte, fue una despedida sin más.

P: Muchas veces en su vida ha criticado a la Unión Ciclista Internacional (UCI)…

R: Y la sigo criticando.

P: ¿Cree que si se fuese Pat McQuaid cambiarían mucho las cosas o seguirá todo como está?

R: Cambiaría radicalmente, estoy convencido de que el cáncer del ciclismo hoy en día es él. Y las pruebas a día de hoy, con el tema de Armstrong y todas las noticias y filtraciones que siguen llegando están ahí. Y no digo cáncer en modo despectivo, hay algo que no funciona, que es una enfermedad y en este caso la enfermedad es él y el equipo que lo rodea. Primero, porque creo que es la única Unión a nivel internacional que no protege a sus deportistas, que es todo lo contrario, parece que está todo el día contra nosotros. Hay muchas cosas de ciclismo que sin él estarían solucionadas.

P: ¿Le gustaría que se crease una liga profesional paralela al UCI ProTour?

R: Mi respuesta siempre es la misma, no me pagan para pensar, ni para planificar cosas, para eso ya tenemos a auténticos ‘cracks’ intelectuales que lo tienen que hacer. Pero, aún teniendo la posibilidad de poder hacerla, todo está encauzado de una manera que sería imposible. No te dejarían montar una liga paralela porque ya se intentó en algún momento y las vetaciones y presiones te impiden montar cualquier cosa que sea paralela a la UCI.

P: Y siguiendo con el tema de la UCI, atendiendo al Caso Armstrong, ¿cuál es su opinión al respecto?

R: Evidentemente si todo esto es cierto y se justifica, es el palo más grande al deporte con diferencia y se le caería un mito a mucha gente y a mí entre otros. De momento lo único que tenemos es una acusación de unos corredores que estuvieron con él, que para mí tienen fiabilidad ya que todos coinciden en lo mismo, pero tienen para mí un error muy grave, la denuncia diez años después. Yo si realmente no estoy de acuerdo con algo, lo diría en el momento. Son gente que se enriqueció al lado de Lance durante muchísimos años, que vivieron la fortuna de ganar dinero al lado de él, el placer de sentirse los mejores del mundo, y a mí este arrepentimiento a última hora no me vale de nada. Para mí son unos ‘canallas’ con respecto a Lance.

"Espero que paguen todos exactamente por igual"

En esos mil folios hay informaciones que me dicen que ya no es solo Lance el que intento engañar si realmente se demuestra todo esto a la gente, que detrás también está también la UCI, y también organismo que deben de alguna manera pagar por todo esto. Repito, si se confirma todo esto, espero que paguen exactamente todos por igual y a la vez pienso que diez años después, no sé a qué ‘cojones’ sacan esta ‘mierda’ a la luz.

P: Viajamos a España, observamos que muchas vueltas han sido reducidas a tres días, la situación del Euskaltel y de otros equipos, ¿cree que alguna vez vamos a remontar?

Creo que en España el ciclismo está en paralelo con la crisis del país, está muy complicado. Yo a nivel personal veo al ciclismo español de muchísima calidad en cuanto a corredores pero podrido en cuanto a equipos. Tenemos a Euskaltel que prácticamente es la primera vez que van a fichar a corredores que no son vascos y son extranjeros, no van a ser de España. El Movistar es el único equipo a nivel mundial que está compitiendo y tiene poco más de viente licencias porque no puede tener más. Equipos como Caja Rural o Andalucía hacen lo que pueden pero no te dan para vivir del ciclismo. Y yo creo que, o se soluciona la crisis de este país, o el ciclismo va a tener el mismo problema que tienen otros deportes, que no haya dinero para hacer un equipo de ciclismo profesional.

P: ¿Cree que pudo afectar esto a que este año solo hubiese un español en el top-10 del Tour –Haimar Zubeldia-, mientras que en 2007 cuando estaba usted hubo hasta seis? Además de que se redujese el número de españoles en el Tour.

R: Sí porque en el 2007 pues igual salíamos en el Tour más de sesenta españoles y ahora mismo no llegan a veinte. Por lo tanto, sí que limita absolutamente todo. En el caso del Tour de Francia, Valverde no tuvo un Tour brillante aunque ganase una etapa, Samuel Sánchez tuvo que volver a casa, Contador no lo pudo correr. Yo creo que calidad para disputar el Tour de Francia tenemos, lo que pasa es que este año se dieron unas cuantas circunstancias que hicieron que las cosas no salieran bien.

P: Hace unos días salió la noticia de que la Vuelta a España 2013 saldrá de Vilanova de Arousa de una batea y de que habrá de 4 a 6 etapas en tierras gallega. ¿Cómo se relaciona esto con el hecho de que solo haya habido un ciclista gallego en la última Vuelta –Gustavo César Veloso- y que no haya equipo gallego por ahora?

R: Pienso que no deberíamos mezclar una cosa con la otra. El equipo gallego tuvo su oportunidad, yo creo que no se dirigió bien desde un primer momento, pasaron cosas como la deuda la crisis, que ayudó a todo eso, pero es verdad que yo no puedo criticar absolutamente a nadie que invierta en el deporte que a mí me gusta y que lo tengamos en casa. Pero igual no es el momento adecuado de gastar tanto dinero en una Vuelta a España cuando puede que no salga ningún corredor gallego en toda la Vuelta.

"Hay que invertir más dinero en la base del ciclismo"

De todas formas, estoy contento porque la Vuelta es una carrera que a mí desde pequeñito me gustaba. Galicia es mi tierra, y por lo tanto sé que aquí hay mucha afición, pero también se que a la gente le gustaría tener ciclistas gallegos aquí. Hay que invertir más dinero en la base si queremos tener la hornada que teníamos cuando estábamos ahí Vidal, Serrano, Ezequiel, David Blanco, etc.

P: Volviendo a su vida, jugó en el Coruxo, es piloto de rallies, comentarista de ciclismo en la COPE y participa en Punto Pelota. Le gusta vivir mucho todo, ¿no?

R: [Risas] Sí, soy una persona muy inquieta, a la que le gusta hacer absolutamente de todo y a veces incluso hago demasiadas cosas porque no tengo tiempo ni para mí. No sé, me gusta estar siempre enganchado a algo en la vida y por fortuna en mi carrera profesional fui conociendo a gente. Soy un tío demasiado dinámico, no puedo estar quieto en mi casa nunca.

P: Me gustaría también que nos hablase de la Fundación Óscar Pereiro para que así la conozca mejor la gente.

R: La Fundación es de los proyectos más bonitos que pude haber hecho en mi vida. Es una manera de ayudar a muchos niños cuyos padres no tienen los medios necesarios para poder hacer deporte y el lema que yo siempre digo es que no quiero decir a ningún niño que no quiere hacer deporte porque no tiene dinero. Pero, es cierto que la Fundación está probablemente en el momento más bajo desde que empezó todo esto. La falta de recursos, ayudas económicas y las deudas por parte de las organizaciones están haciendo que se nos esté haciendo muy cuesta arriba pasar todo esto. Me duele en el alma ver la situación en la que está pero probablemente este año sea el último de vida de la Fundación. Sé que hay muchos niños que van a quedar sin esa oportunidad pero cuando vas en un barco tan grande y solo remas tú, es muy complicado llevarlo a puerto.

P: Para acabar, ¿qué me dice sobre el Celta-Dépor?

R: Yo es que siempre fui tan competitivo y tan amigo de mis amigos, que yo siempre quiero al Celta y al Deportivo en Primera División, siempre. Quiero aficiones amigas, rivales pero amigas. Ver un partido, reñirnos, gritarnos y después tomar unas cervezas todos juntos. Odio la violencia y el no respeto en el fútbol.

"Jamás desearé que el Dépor baje a Segunda"

Como celtista yo quiero que gane al Dépor y que quedemos por encima de ellos pero jamás desearé que el Dépor baje a Segunda División. Sobre todo eso, que haya mucho respeto. De hecho, yo en mi casa tengo una camiseta del Deportivo firmada por todos los jugadores con el número 1, y la tengo enmarcada junto al resto de camisetas que me regaló todo el mundo. Por eso no tengo ese odio que pueda tener mucha gente.

A mí Coruña me encanta y muchas veces en Vigo me dicen que un celtista no puede decir lo que digo de Coruña y les respondo que yo digo lo que siento y no lo que quieren escuchar. Es una ciudad en la que me encuentro muy a gusto y en la que tengo muchos amigos. Yo no me voy a alegrar cuando el Dépor gane copas, pero en el fondo pienso que es un equipo gallego y me gusta que esté arriba junto al Celta. Pero evidentemente entre uno y otro, soy del Celta.

Fotos: Xiana Cid | VAVEL

Agradecimientos: Hotel AC Palacio del Carmen (Santiago de Compostela)