Tour de Francia 2013, centenario en las alturas

La esperada edición número cien de la carrera de carreras ha sido presentada hoy en París. Será una ronda muy visual e indicada principalmente para escaladores, pero es víctima de la ya habitual descompensación entre crono y montaña en los recorridos actuales.

Tour de Francia 2013, centenario en las alturas
Por primera vez, el Tour incluye dos pasos por Alpe d'Huez en la misma etapa.

El trazado del Tour 2013, el del centenario, ya ha sido presentado al mundo. Es por ello que los franceses han decidido vestir con uno de sus mejores trajes a su ‘niña bonita’, símbolo de identidad del pueblo galo y símbolo también del ciclismo, su historia, su presente y su futuro. Un conjunto que se ha adornado con un recorrido muy visual, con marcada intención mediática, que discurre al completo por territorio francés, terminando, y ésta es la gran exclusiva para esta edición, con una llegada crepuscular en los Campos Elíseos, con la intención de coronar al campeón bajo los destellos nocturnos de la ciudad de la luz.

Una presentación que llega bajo el enrarecido ambiente de la sanción a Lance Armstrong, hasta antes de ayer el recordman de victorias del Tour. En un principio parecía que no iba a haber alusiones al tema durante el acto desarrollado esta mañana en el Palacio de Congresos de París. Pero, tanto el presidente de ASO (empresa organizadora), Jean-Etienne Amaury, como el director de la carrera, Christian Prudhomme, han condenado, mediante mensajes indirectos, sin ninguna alusión directa, al corredor norteamericano.

En su discurso, Prudhomme ha ensalzado los valores de la carrera que el verano que viene cumplirá cien ediciones de vida, llegando a afirmar que “el Tour de Francia es mucho más fuerte que el dopaje”. Además, ha pedido a todos los equipos un compromiso más duro en la lucha contra el doping, mencionando el MPCC francés (Movimiento Por un Ciclismo Creíble), que postula el despido sistemático de quien incurra en este tipo de conductas y la no contratación a quien haya cumplido o esté relacionado con cuestiones de dopaje.

Contador se frota las manos

Tras estas inevitables declaraciones y los montajes audiovisuales de rigor, se procedió al momento más esperado del acto: la presentación oficial de un trazado que se preveía espectacular pero que, tras desvelarse los detalles, tiene bastantes cosas que objetar. Atentos estaban en las butacas, entre otros, Bradley Wiggins (ganador vigente), Chris Froome (segundo), Cadel Evans, Tejay van Garderen, Philippe Gilbert, Andy Schleck y Alberto Contador. Este último sonreía tras conocer la naturaleza de las 21 etapas, que se adaptan perfectamente a sus condiciones, al igual que a Froome o Andy Schleck.  

El Tour del centenario será una ronda eminentemente montañosa, que posee dosis de originalidad, diversidad y no abusa de los finales en alto. Ya es el segundo año que ASO rescata los finales tras descenso (etapas 9ª y 19ª), rompiendo con la tendencia ‘monopuerto’ de los últimos años, aunque de este último perfil existen un par de ejemplos.

Pero lo que iba para una edición espectacular y exigente, puede convertirse, si la inspiración de los corredores no acompaña, en un Tour más. Y eso, para el significado de la ronda que ha universalizado el ciclismo, no es suficiente. Para empezar, es un trazado diverso, pero no completo, con poco bagaje fondista, favoreciendo a escaladores explosivos que, si poseen un buen equipo, no van a tener demasiada competencia. La descompensación crono-montaña es notoria, algo que impide los imprevistos y los vuelcos en la general, esencia de toda gran vuelta que se precie. No hay etapa prólogo, la contrarreloj individual llana, tras el primer bloque de montaña, con final en la célebre fortaleza de Mont Saint-Michel, tiene 33 km., insuficientes a priori si los especialistas desean conseguir un colchón de minutos para afrontar la montaña con garantías. Por otro lado, habrá otra crono mixta en la tercera semana, antes de comenzar el tríptico alpino, muy al estilo, recabando ejemplos cercanos, de la vivida en Pontevedra en la pasada Vuelta a España. La ración de cronómetro se culmina con una por equipos corta en Niza, de 20 km., que se prevé intrascendente.

La montaña, por el contrario, presenta buenos escenarios, pero para una edición centenaria del Tour de Francia, donde siempre se exige algo especial, se queda algo fría. Las primeras etapas (29, 30 y 31 de junio), que transcurrirán por Córcega, territorio inédito en la ronda gala, alternan jornadas llanas con media montaña, pero con el transcurso de las semanas esa media montaña se va diluyendo. A falta de conocer todos los perfiles de las etapas, ya que en la presentación sólo se han desvelado las de alta montaña, parece que habrá pocas oportunidades de emboscadas y fugas bidón. Sólo se presenta una jornada clave para este tipo de situaciones, camino de Gap (16ª).

Los finales en Bagnères de Bigorre (9ª) y Alpe d'Huez (18ª) se postulan como etapas más exigentes

Los platos fuertes se concentran en la segunda jornada pirenaica (novena etapa), la a priori etapa reina, con Aspet, Menté, Peyresourde, Azet y la Hourquette d’Ancizan, sobre 165 km., la etapa unipuerto con final en el mítico Mont-Ventoux (15ª) y la jornada central del tríptico alpino, con un doble paso por Alpe d’Huez. La ración se completa, un día después, con la llegada a Le Gran Bornand, previo paso por Glandon, Madeleine, los suaves Tamie y Épine y la Croix Fry, para culminar, el sábado antes del final en París, con una etapa demasiado corta (125 km.), con salida en Annecy y llegada al Col de Semnoz, un puerto de primera inédito que sentenciará la general.

Paseo triunfal bajo las estrellas de París

Como guinda, la organización se ha sacado de la manga un final que no dejará indiferente a nadie. El pelotón rodará por las calles de la capital francesa atardeciendo, se bordeará el Arco del Triunfo y el campeón será coronado bajo la siempre bella iluminación de los Campos Elíseos, de noche, como colofón a 21 días de sol, lluvia, viento, llanos y montañas y, de paso, a 100 años de gestas, mitos y leyendas. El Tour se hace mayor, se hace eterno. Sólo queda esperar que los protagonistas, los corredores, regalen grandes momentos de ciclismo.  

Recorrido del Tour de Francia 2013 (3.360 km.)

· Sábado, 29 de junio. 1ª. Porto Vecchio – Bastia. 200 km. (Llana)

· Domingo, 30 de junio. 2ª. Bastia – Ajaccio. 155 km. (Media montaña)

· Lunes, 1 de julio. 3ª. Alaccio –Calvi. 145 km. (Media montaña)

· Martes, 2 de julio. 4ª. Niza-Niza. 25 km. (Contrarreloj por equipos)

· Miércoles, 3 de julio. 5ª. Cagnes-Sur-Mer – Marsella. 219 km. (Llana)

· Jueves, 4 de julio. 6ª. Aix-en-Provence – Montpellier. 176 km. (Llana)

· Viernes, 5 de julio. 7ª. Montpellier – Albi. 205 km. (Llana)

· Sábado, 6 de julio. 8ª. Castres – Ax 3 Domaines. 194 km. (Alta montaña: Pailheres, Ax 3 Domaines)

· Domingo, 7 de julio. 9ª. Saint-Girons – Bagnères de Bigorre. 165 km. (Alta montaña: Portet s’Aspet, Menté, Peyresourde, Val Louron-Azet, Hourquette d’Ancizan)

Lunes, 8 de julio. DESCANSO

· Martes, 9 de julio. 10ª. Saint-Gildas-des-Bois – Saint-Malo. 193 km. (Llana)

· Miércoles, 10 de julio. 11ª. Avranches – Mont Saint-Michel. 33 km. (Contrarreloj individual)

· Jueves, 11 de julio. 12ª. Fougères – Tours. 218 km. (Llana)

· Viernes, 12 de julio. 13ª. Tours – Saint-Amand-Monrond. 173 km. (Llana)

· Sábado, 13 de julio. 14ª. Saint-Pourçan-sur-Sioule – Lyon. 191 km. (Llana)

· Domingo, 14 de julio. 15ª. Givors – Mont Ventoux. 242 km. (Montaña. Monopuerto)

Lunes, 15 de julio. DESCANSO

· Martes, 16 de julio. 16ª. Vaison-la-Romaine – Gap. 168 km. (Media montaña)

· Miércoles, 17 de julio. 17ª. Embrun – Chorges. 32 km. (Contrarreloj individual)

· Jueves, 18 de julio. 18ª. Gap – Alpe d’Huez. 168 km. (Alta montaña: Manse, Ornon, Alpe d’Huez-Sarenne, Alpe d’Huez)

· Viernes, 19 de julio. 19ª. Le Bourg d'Oisans - Le Grand Bornand. (Alta montaña: Glandon, Madeleine, Tamié, Epine, Croix Fry)

· Sábado, 20 de julio. 20ª. Annecy – Semnoz. 125 km. (Montaña: Mont Revard, Semnoz)

· Domingo, 21 de julio. 21ª. Versalles – París. 118 km. (Llana)