Economía y fútbol mundial: fábula

En esta fábula intervienen cinco clubes de fútbol, de todas las partes del mundo, sin tener nada que ver el uno con el otro: el Porthampton es un club inglés, que salió a bolsa en 1997 pero que tuvo que retirar sus acciones poco después. Hace poco lo compró un millonario de un país exportador de petróleo, y ha empezado un proyecto para ganar la Champions League, invirtiendo más que ningún equipo del mundo. El Atlético Quijotero es un equipo español, cuya propiedad es de un inversor local que quiere vender el equipo. Posee un estadio de 50.000 personas y sólo asisten unos 5.000 espectadores de media, además la afición está en rebeldía. El Spartak de Yashin es el tradicional equipo del ejército de un país del Este. Con una tradición intachable, hoy en día tiene jugadores de 15 nacionalidades distintas, lo posee el magnate del gas local, en su liga arrasa en cada encuentro, pero todavía está lejos del nivel competitivo europeo. El Club Atlético 29 de Febrero es un conjunto latinoamericano. Con jugadores jovencísimos que apenas llegan a la mayoría de edad, se ve obligado a vender cada vez que saca un buen jugador, para cubrir las pérdidas. Con escasos ingresos por publicidad debido a que las grandes empresas no quieren identificarse con los “barras bravas” y por el poco movimiento económico y las pocas audiencias televisivas, vive de los jóvenes talentos que exporta. Los Winnipeg Jaguars son una franquicia de la liga de fútbol de Estados Unidos. Un magnate de origen latino los compró, y aunque atraen a un número correcto de público, la falta de jugadores y la falta de aspiraciones del equipo al estar en una liga cerrada y pequeña hace que se mantenga en un plano muy alejado de la élite.

Porthampton FC: de los estudiantes de medicina al petróleo

El Porthampton fue fundado por estudiantes de la facultad de medicina de la localidad en 1890, pero cuando no hubo dinero para mantener el alquiler del campo ni los gastos, fue comprado por inversores locales en 1902, desapareciendo el poder de los jugadores y socios, que ahora sólo pagaban por ver los partidos, no por tener voz y voto en las decisiones, cosa que pertenecía al grupo local. Cuando éstos hubieran agotado los recursos, tras una fuerte crisis económica, fue vendido a un grupo de inversores de la zona. Tras la crisis, el fuerte crecimiento económico hizo que el club, teniendo unos beneficios extraordinarios, saliera a bolsa. Y así fue como en 1990 salió a bolsa. Diez años De un grupo de estudiantes al magnate del petróleo, es la historia del Porthamptondespués sus acciones desaparecieron debido a no poder mantener el ritmo deportivo y económico, y hace cinco años fue comprado por un magnate del petróleo, quien posee el 98 % de las acciones, lo que le da poder absoluto en el club. Caracterizado por una cultura de juego inglesa y por tener algunos internacionales, el nuevo dueño decidió que traería un entrenador italiano con un director deportivo holandés, fichando jugadores españoles, argentinos y brasileños. De la nada, había conseguido una plantilla para ganar la Champions. El dilema de los aficionados acerca del nuevo modelo desapareció cuando el equipo consiguió ganar el campeonato local y europeo. Ya nadie cuestiona la autoridad del inversor, ha conseguido su objetivo tras años de inversiones y dinero perdido. Nadie cree que volver al origen sea la solución, sólo se preocupan de quien ficharán la temporada que viene... Hasta que el inversor desaparezca.

Su situación financiera es buena a ojos de todo el mundo pero ojo, tiene la deuda más grande del mundo en cuanto a cantidad, pero la puede soportar debido a sus amplios ingresos y capitales. El Porthampton jugaba en un estadio en el centro de la ciudad, incrustado en un barrio, pero recientemente se ha mudado a las afueras, en un estadio adjunto a un centro comercial, con restaurantes, patrocinado por la línea aérea del país del propietario, que casualmente es el dueño también de la empresa. El estadio provee de ingresos extras al club, y el precio de las entradas oscila entre las 70 y las 150 libras, en una ciudad donde la renta por cápita se sitúa en 42.000 libras anuales. Su presupuesto ronda los 325 millones de libras y sus salarios rondan los 4.5 millones de libras de media por jugador anual.

Atlético Quijotero: el retorno a los orígenes

Fundado por un grupo de trabajadores ingleses en 1898, el Atlético Quijotero es un histórico club que no vive su mejor momento económico, pero en cambio vive el mejor momento deportivo de su historia. Es un club respetado, que durante los años 90 fue propiedad de un despiadado constructor quien invirtió gran dinero en construir un equipo que ganaría múltiples trofeos nacionales, pero nunca llegó a triunfar en Europa. Poco después el constructor fue imputado y encarcelado, teniendo que dejar el club y dejando el club en la ruina. Eso hizo que el equipo bajara a segunda división. Este descenso provocó que el club confiara en los jugadores de casa a falta de efectivo para fichar los millonarios fichajes que le habían llevado durante los 90 a la gloria. El reencuentro con la identidad original trajo un enorme éxito y ahora es uno de los mejores equipos de Europa. A diferencia del Porthampton, la cohesión social ha sido muy complicada a causa de las rivalidades para hacerse con el club por parte de las diferentes familias.

El cambio a Sociedad Anónima Deportiva trajo cierta estabilidad económica momentánea, pero llevó al caos social. ¿Por qué alguien quisiera ser presidente o propietario de una SAD cuando no genera beneficios y el desgaste es máximo? ¿Poder? ¿Sueños de infancia? ¿Ayuda al prójimo mediante contratos favorables? ¿Negocio?

Su actual propietario no quiere invertir un euro más en el equipo por poca rentabilidad. Su estadio está vacío en los partidos de su liga, donde hay muchos equipos en su situación. El precio de las entradas oscilan entre los 25 euros y los 80 en un partido corriente de liga, que asciende a los 150 euros en un partido ante los dos líderes, en una ciudad con una renta por cápita de 19.000 euros anuales. Su presupuesto es de 100 millones de euros aproximadamente, y sus salarios rondan los 40 millones de euros en total de la plantilla por año.

Spartak Yashin: El contraste. De Rusia a Brasil, de la austeridad al despilfarro

El Spartak Yashin fue fundado como equipo del ejército magenta en los años 30. Comenzó como equipo amateur, y disputaba partidos ante el equipo de las fábricas de trenes, motores y manufacturas. Los jugadores no cobraban, simplemente se libraban de guardias nocturnas a cambio de jugar para el equipo. En los años 60 la calidad fue subiendo y el equipo se convirtió en profesional. Basado en unos grandes valores de disciplina, compromismo y patriotismo, era la base de la selección que maravilló Europa durante los años 60 y 70. La caída de la UnióDel equipo del recto ejército rojo, a la multiculturalidad existenten Soviética trajo una gran desbandada de jugadores hacia el exterior, así como la pérdida de la cohesión del club a causa de las oligarquías que dominaban el aspecto político y económico. Hace unos tres años un magnate del gas compró el equipo, y comenzó a fichar a jugadores de todas las nacionalidades, sin tener en cuenta factores de adaptación (clima, aspectos de convivencia con el ocio y demás). Los jugadores tenían únicamente el incentivo económico, ya que el campeonato era limitado y la trayectoria europea del equipo era de corta duración.

La pérdida de las antiguas características del club (disciplina, austeridad), no han afectado al plano deportivo, donde el equipo llega más lejos que nunca en Europa y donde su aportación a la selección nacional no ha remitido, pero le ha hecho perder la mística y la sensación de carácter férreo que disfrutó en años. Su estadio, el Olímpico de Yashin, cuenta con 80.000 espectadores de media y juegan ahí los partidos importantes de competición europea. Los partidos de liga los disputan en un estadio municipal de 20.000 espectadores. Las entradas cuestan entre 50 y 150 dólares, en un país con una tremenda desigualdad económica, con una renta per cápita media de 16.700 dólares, teniendo en cuenta las enormes desigualdades que hay. Su presupuesto ronda los 45 millones de euros, y los salarios son de 27 millones aproximadamente.

Club Atlético 29 de Febrero

En un pequeño barrio obrero de una gran capital latinoamericana, un grupo de jóvenes amigos estudiantes se reunieron. Fue en ese encuentro cuando salió la idea de fundar un club de fútbol. A partir de los años 30 algunos jugadores comenzaron a emigrar a Italia, y a cambiar de selección. Lleno de mitos, se ha nutrido siempre de sus equipos bases, hasta que en los años 80 y 90, los altos traspasos pagados por equipos europeos por sus jugadores les hicieron iniciar una expansión, incluso fichando algún jugador japonés. Sin embargo, el club vio una pequeña parte de los traspasos multimillonarios ya que representantes, intermediarios y empresas se quedaban con todo el dinero de las operaciones, volcando al club en una profunda crisis económica y social. El presidente ocupa el cargo desde los años 70 y no tiene la intención de abandonar el cargo. A parte de la crisis económica, los “barras bravas” ejercen mucha presión sobre jugadores y directiva, y controlan el club a nivel social, haciendo imposible cualquier transición en este aspecto. Los precios de las entradas oscilan entre los 8 dólares y los 170, en un país en que el PIB per cápita se sitúa en los 17.000 dólares. Tras dos temporadas de excesivo gasto, han decidido una política austera de muchos recortes, y el presupuesto queda situado en unos 30 millones de dólares, a pesar de la falta de transparencia que ofrece el club en la información.

Winnipeg Jaguars

Es una franquicia de la MLS estadounidense, fundada hace tres temporadas. Su fin es exclusivamente económico, es el fútbol negocio llevado al máximo exponente. Al estar en una liga cerrada, no hay peligro de descenso ni desaparición si se lleva a cabo correctamente la parte financiera. El tope salarial de la liga ha hecho que siempre esté en beneficios, a pesar de quedar en las últimas posiciones de la liga y que el nivel de su fútbol sea realmente bajo. Lo único importante son las finanzas, y ahí el club es solvente. Con un gasto de salarios limitado a 13 millones de dólares y con los traspasos limitados como mucho a 350.000 dólares por jugador, con sólo dos jugadores cobrando por encima de un tope, y jugando en un estadio de primer nivel y última tecnología, el club es un auténtico buen negocio, pero a nivel deportivo deja mucho que desear.

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