Análisis GP de Mónaco: Webber oposita al título en la victoria moral de Alonso

Mark Webber ha subido a lo más alto del podio en el GP de Mónaco tras una carrera perfecta en la que seis pilotos han peleado hasta el final por inscribir su nombre en el palmarés. La lluvia apareció al final del Gran Premio convirtiendo el circuito en una pista de patinaje. Aunque el ganador oficial sea Webber, Alonso es el vencedor moral de la épica batalla de Mónaco. El piloto de Ferrari es líder en solitario 26 Grandes Premios después.

Análisis GP de Mónaco: Webber oposita al título en la victoria moral de Alonso
Análisis GP de Mónaco: Webber oposita al título en la victoria moral de Alonso

Cuenta la leyenda que la década de los años 80 fue la época dorada de la Fórmula 1, cuando los pilotos se subían a unos monoplazas con una potencia desbocada y sin apenas seguridad para jugarse literalmente la vida. Con la disputa de este GP de Mónaco, el espectáculo vivido sobre el trazado del Principado, el más clásico de todo el calendario, ha fundido el recuerdo a aquellas leyendas con la pasión de los pilotos actuales, quienes han reinventado, por la extrema igualdad que separa al primero del último, la competición, que ahora sí, vuelve a ser el máximo exponente del automovilismo mundial.

Mark Webber ha conseguido una más que merecida victoria al aguantar la presión de tener hasta cinco pilotos detrás separados por escasas décimas esperando el error del piloto australiano. Pero si hay algo que ha sorprendido, es que el GP de Mónaco será recordado por el lugar donde la Fórmula 1 ha pulverizado el último de sus récords. Seis pilotos diferentes han obtenido la victoria en las seis primeras citas de la temporada, algo jamás visto en los 62 años de historia de la competición.

Webber, el ‘canguro’ más rápido del planeta

Mark Webber ha logrado la octava victoria de su vida deportiva en el GP de Mónaco al hacer válida la pole position de la clasificación y no cometer un solo error en las 78 vueltas de las que constaba la carrera. El piloto australiano ha vuelto a subir al primer escalón del podio, algo que no sucedía desde el GP de Brasil 2011, cuando Sebastian Vettel le cedió la victoria.

La escudería Red Bull es la primera en obtener dos victorias en una temporada marcada por la igualdad y las dificultades por ser competitivo de forma constante en cada uno de los Grandes Premios. Webber, sí ha conseguido esta última premisa, y aunque es la primera ocasión que pisa el podio, ocupa la tercera posición del campeonato a escasos tres puntos del líder, Fernando Alonso.

En este 2012, Webber quiere discutir el sobrenombre de ‘canguro más rápido del planeta’ al otro piloto australiano que vuela por los circuitos, Casey Stoner. Jamás este país peleó por los dos títulos mundiales en las dos competiciones que son la máxima expresión del motor, la Fórmula 1 y Moto GP. Habrá que esperar unos meses para observar quien de estas dos ‘bestias’ de sus respectivas disciplinas se convierte en el más veloz de los autralianos.

Tras perder hasta un total de ocho posiciones en la salida en los primeros cinco Grandes Premiso de la temporada, Webber al fin han conseguido templar sus nervios y mantener a raya a la lista de campeones del mundo que acechaban su liderato por detrás. Fue al final del Gran Premio, con la aparición de la lluvia cuando se vio al mejor Webber, el piloto que en 2010 luchó por el campeonato hasta la última cita de Abu Dhabi. Un nuevo piloto se une a la enorme lista de candidatos a coronarse campeón en 2012. Dicen que los viejos rockeros nunca mueren, y Mark Webber es uno de ellos.

Alonso, el vencedor moral de la batalla en el Principado

El otro gran protagonista del fin de semana en Mónaco ha sido Fernando Alonso,  pese a tener que contentarse con una tercera posición que sabe a victoria. El piloto asturiano, que fue un reloj durante las 78 vueltas de Gran Premio, y la extraordinaria estrategia de Ferrari, le permitieron recuperar dos posiciones para convertirse en líder en solitario del campeonato 26 Grandes Premios después de que sucediera la debacle del GP de Abu Dhabi 2010.

Aunque Alonso fue líder tras su victoria en el GP de Malasia, ese liderato no era más que testimonial. Ahora, con más de una cuarta parte del calendario celebrado, si existe un término para calificar la actuación de Fernando a los mandos del F2012, ese es mágica. El bicampeón del mundo se encuentra más motivado que nunca, con un pilotaje que roza la perfección y con una única misión en su cabeza: devolver a Ferrari a la gloria.

Por lo visto en el GP de Mónaco, Ferrari vuelve a ser un rival terrible. La escudería italiana ha confirmado el salto cualitativo de prestaciones dado en el GP de España y amenaza con introducir nuevas mejoras en cada una de las carreras. Las ganas de trabajar son tal, que todo el equipo desplazado a Mónaco ya trabaja en la sede de Maranello buscando mejorar un F2012 que nada tiene que ver con el monoplaza que arrancó la temporada. Si a ello se le suma el talento de Alonso y unas estrategias brillantes en circuitos donde es imposible adelantar en pista, el resultado es que Fernando Alonso va a pelear por un campeonato que parece llevar escrito su nombre.

Seis Grandes Premios, seis ganadores diferentes

Nunca antes desde que la Fórmula 1 arrancase en 1950 se ha había dado que la competición deparase seis ganadores diferentes en los primeros seis Grandes Premios de la temporada. El registro de 1982 se igualó en el pasado GP de España, pero ha sido en Mónaco donde se ha pulverizado con la victoria de Mark Webber. La temporada 2012 es posiblemente la más abierta de la historia, porque más allá de que las victorias se encuentren repartidas entre seis pilotos, ninguno de ellos ha ocupado posiciones delanteras en cada una de las pruebas disputadas, lo que todavía iguala más la clasificación actual del campeonato.

Aunque Red Bull ha sido la primera escudería en vencer con sus dos pilotos, todavía hay dos pilotos de esta terna de favoritos que no han saboreado la victoria. Se trata de Lewis Hamilton y Kimi Räikkönen, pero ambos quieren unirse a la fiesta en el próximo GP de Cánada, prueba donde ya han obtenido la victoria en dos (2007 y 2010) y una ocasión (2005), respectivamente, pero en la que siempre se han mostrado veloces y competitivos, con varias vueltas rápidas de carrera en el haber de cada uno. El séptimo ganador es más posible que nunca, y qué mejor escenario que el circuito Gilles Villeneuve para ello.

La igualdad hasta el momento es tal que el líder del Mundial tras cinco Grandes Premios es Fernando Alonso con 76 puntos, con tres más que sus dos inmediatos perseguidores, ‘los Hombres de Newey’, Webber y Vettel. Por detrás, y hasta la séptima posición que ocupa un errático Jenson Button, todos se han postulado como claros candidatos al título mundial.

En apenas dos semanas la Fórmula 1 viajará al circuito Gilles Villeneuve de Canadá para la disputa del séptimo Gran Premio de la temporada. Allí volverán a fundirse ese aroma a clásico al recordar a otro de esos pilotos que un día volaron por los circuitos, con la modernidad de la Fórmula 1 actual. Gilles Villeneuve se dejó la vida compitiendo y jamás fue campeón del mundo, pero su amor por la velocidad ayudó a convertir la Fórmula 1 lo que es a día de hoy, el mayor espectáculo automovilístico del planeta con una igualdad que no se recordaba jamás.