Análisis GP de Bélgica: Button se reencuentra con la victoria en el primer abandono de Alonso

Análisis GP de Bélgica: Button se reencuentra con la victoria en el primer abandono de Alonso

Indiscutible victoria del piloto británico tras lograr la 'pole' y liderar el GP de Bélgica de principio a fin. Button sale favorecido de la 'guerra interna' de McLaren ante un Hamilton que no pasó de la primera curva, víctima de un múltiple accidente en el también que se vieron involucrados Alonso y Grosjean. Vettel reduce en 18 puntos la diferencia con el asturiano, por lo que el campeonato se aprieta en su fase decisiva.

La Fórmula1 volvía tras más de un mes de vacaciones debido al parón estival y lo hacía en uno de los circuitos más míticos del calendario, el trazado belga de Spa-Francorchamps, con Fernando Alonso como líder destacado de clasificación, por lo que una buena carrera del binomio formado por el asturiano y su máquina, el F2012, podría dilucidar de forma casi definitiva el campeonato justo antes de llegar dentro de una semana al templo de la velocidad y territorio Ferrari por antonomasia, Monza.

Pero esta competición ha vuelto ha mostrarse impredecible y nada de lo explicado anteriormente se ha dado así. El campeonato se aprieta debido al primer abandono del líder, Alonso, que no pasó de la primera curva tras ser literalmente embestido por el francés Romain Grosjean y el británico Lewis Hamilton, y el segundo puesto de un Sebastian Vettel que hizo una memorable remontada desde la segunda posición, gracias en gran medida a la estrategia de una única parada.

Sin embargo, el gran protagonista del fin de semana ha sido Jenson Button, que se ha reencontrado a sí mismo después de una temporada mediocre y en la que la 'guerra interna' en el seno de la escudería McLaren-Mercedes parece no haber hecho más que comenzar. Mención especial para el buen rendimiento de las escuderías 'medias', (se merecen un apartado concreto pero el Gran Premio dio demasiado de sí) como Force India (Hulkenberg), Williams (Senna) y Toro Rosso (Ricciardo y Vergne), junto a un valiente Michael Schumacher en su Gran Premio 300 y la sorpresa positiva del otro Ferrari sobre la pista, y es que esta vez sí Felipe Massa hizo labor de equipo, siendo capaz de restar puntos a Mark Webber al acabar en quinta posición justo por delante del piloto australiano de Red Bull.

Button, sobre raíles por primera vez desde Albert Park

Jenson Button ha encontrado la fórmula mágica en el GP de Bélgica para volver a ser un piloto fino, fiable y consistente, cualidades que le hicieron vencer en el Gran Premio inaugural de la temporada celebrado en el circuito australiano de Albert Park y que había perdido durante el resto de la temporada, tiempo en el que ha sucumbido ante rivales menores fruto de las dificultades por comprender el funcionamiento de los neumáticos Pirelli, por las complicaciones en encontrar un 'set-up' adecuado en su monoplaza y por la pérdida de prestaciones del McLaren MP4-27, que parecía el gran favorito al título en los primeros compases de 2012.

Sin embargo, los astros, o también el ya famoso alerón trasero de la discordia entre Button y Hamilton, han servido para que el piloto británico se haya reencontrado a sí mismo, algo que le ha permitido dominar calificación y carrera del GP de Bélgica con mano de hierro, como pocas veces se había visto (Brawn GP y su alegalidad son otra historia) en el campeón del mundo de 2009.

Las 44 vueltas al circuito de Spa-Fracorchamps fueron lideradas únicamente por Jenson Button, siendo la primera vez que sucede en esta temporada que un piloto ocupa la primera posición durante todo el Gran Premio, lo que demuestra la rapidez del británico y confirma que cuando las cosas están en su sitio es un serio aspirante a lo máximo. A 63 puntos de Alonso y descartado de la lucha por el mundial, Button se perfila como uno de esos pilotos que no van a ganar el campeonato pero que sí pueden ayudar a perderlo a algunos de sus rivales.

Guerra interna en McLaren, retroceso al año 2007

Cuenta la leyenda, entre la que se puede incluir la prensa británica, que Lewis Hamilton está amenazando a McLaren con no renovar si no es el primer piloto de la escudería 'por contrato'. Sea cierto o no este rumor que circula por el 'paddock', lo que sí es tangible es la ruptura del buen 'feeling' existente entre Hamilton y Button, en una situación algo similar a la ocurrida entre el propio Hamilton y Fernando Alonso en la temporada 2007, pero un tanto a la inversa.

En el GP de Bélgica la red social Twitter ha sido la protagonista de la batalla, aunque Hamilton borrase sus comentarios minutos después de realizarlos. La 'tragicomedia', si así se puede llamar a la 'guerra interna' de McLaren, se produjo minutos después de la calificación, cuando el campeón de 2008 se quejó abiertamente de que Jenson portase un nuevo alerón trasero y él no, algo que le hacía perder “cuatro décimas por vuelta”, situación que se agravó cuando Hamilton hizo públicos los datos de la telemetría de ambos pilotos para ‘cargarse de razón’ en relación a sus propias palabras.

El renacer de Button ha ocasionado esta batalla por parte de un Lewis que para estar tranquilo y dar lo mejor de sí debe tener a su compañero de equipo lo más alejado posible y sentir que todas las miradas de su escudería se centran en él. De lo contrario, como sucedió la temporada pasada cuando Button le superaba constantemente convirtiéndose en la primera pieza de McLaren en la búsqueda del subcampeonato, Hamilton se bloquea y deja ver poco del gran piloto que lleva dentro, situación que se demuestra con los únicamente 29 puntos logrados en los últimos cinco Grandes Premios. El GP de Bélgica no iba a ser una excepción y, aunque haya sido pura mala suerte, el bueno de Lewis se vio envuelto en el caos de la primera curva del Gran Premio (curva de Le Source) donde tres pilotos, tras un accidente o ‘locura’ provocada por Grosjean, acabaron chocando contra el Ferrari número 5 de Fernando Alonso estando a punto de ocasionarle un impacto en el casco.

Remontada de Vettel, ¿hacia el campeonato?

Sebastian Vettel ha recuperado gran parte de la desventaja con el líder del mundial, Alonso, después de remontar de forma brillante desde la décima a la segunda posición en uno de los circuitos más complejos de todo el calendario, pero al mismo tiempo ha pasado a ser el primer piloto de Red Bull en la clasificación, algo que sin duda puede hacer que todos los esfuerzos de la escudería de Milton Keynes se dirijan hacia 'Baby Schumi' en su búsqueda del tricampeonato.

Con un monoplaza, el RB8, en el que la velocidad pura brilla por su ausencia, Vettel ha comenzado su ataque en un circuito en el que presumiblemente debería haber sufrido, algo que sucedió en calificación pero no en carrera, debido al buen rendimiento de los neumáticos Pirelli, que aguantaron lo suficiente como para hacer una única parada en 'boxes', por las dos de sus rivales más cercanos. De este modo, y salvo que Kimi Räikkonen, Mark Webber, o incluso Lewis Hamilton, digan lo contrario, el mundial puede estar en una lucha entre dos hombres que poseen cuatro títulos si se sumasen los conseguidos por ambos pilotos.

Por su parte, Webber ha tenido un gris GP de Bélgica, en el que primero la sustitución de la caja de cambios, que le hizo perder cinco posiciones en parrilla, y después el buen hacer, esta vez sí, de un competitivo Felipe Massa, le han impedido aprovecharse (únicamente recupera 8 puntos) del abandono de Alonso, por lo que suma 16 puntos en los últimos tres Grandes Premios, cifras que no se puede permitir un aspirante a campeón del mundo.

Räikkönen, la regularidad por bandera

Kimi Räikkönen ha subido al podio de Spa-Francorchamps al terminar en tercera posición, logrando así su sexto podio de la temporada, lo que le convierte en el piloto que más veces ha pisado el 'cajón' junto a Fernando Alonso, y en el único de los favoritos que no ha abandonado ningún Gran Premio (no puntuó en el GP de China). Esta regularidad ha catapultado a 'Iceman' hasta la cuarta posición del campeonato, y aunque todavía le falta una victoria para considerarle un verdadero aspirante al título, su vuelta a la Fórmula 1 es vista como un acierto dentro y fuera de la escudería Lotus.

Además, Räikkönen es de esos pilotos que dan frescura a la competición, de esos pilotos 'desobedientes' a los que únicamente les gusta pisar a fondo el pedal del acelerador y en su 'casa', ya que ha ganado cuatro veces en Bélgica, no iba a ser menos. Su adelantamiento a Michael Schumacher justo en el inicio de la subida de Eau Rouge es de los que quita el hipo a cualquiera y que solo son aptos de realizar pilotos 'elegidos' que no sienten la presión y no piensan que el otro piloto puede taparles el único espacio disponible, lo que podría tener consecuencias fatales.

Pero también lo es por el 'otro' Kimi; ese piloto que le encanta la fiesta, que es capaz de tomarse un helado en bermudas mientras un Gran Premio está suspendido o aquel cuyas respuestas por radio dejan sin palabras a sus ingenieros, como ha sucedido en Bélgica con un “pues dame más potencia” que respondía a las indicaciones desde 'boxes' para que buscara los límites de su E20. Éste es Räikkönen, y lo mejor es que está en plenitud de condiciones después de su aventura infructuosa por el Mundial de Rallies y las dudas planteadas sobre su rendimiento en su regreso a la Fórmula 1.

Alonso, el abandono de la alegría

Nunca antes un abandono, salvo la excepción de Brasil 2003, del piloto asturiano había puesto en vilo a todo el ‘paddock’ y a los millones de aficionados que disfrutan del pilotaje de Alonso. Jamás se había visto al Ferrari salir volando por los aires, pero lo que es más grave, mientras esto ocurría el Lotus de Romain Grosjean hacía lo mismo pero de un modo más salvaje por encima del F2012. Dantesca imagen en la curva Le Source con el neumático del piloto francés pasando a escasos centímetros del casco de Fernando Alonso. De ahí el abandono de la alegría, por lo que pudo suceder y se quedó meramente en un susto que terminó con el líder del campeonato haciendo una visita de rigor a la clínica instalada en el circuito belga de Spa-Francorchamps.

Más allá del infortunio de Alonso, que veía como se desvanecía la posibilidad de igualar a Michael Schumacher con 24 Grandes Premios puntuando de forma consecutiva, y todo los símbolos que ello habría supuesto, lo mejor en Ferrari es pasar página y centrarse en la defensa, y por qué no, en el ataque y consiguiente aumento de esos 24 puntos de diferencia que le separan de Vettel.

En el GP de Bélgica se ha podido ver al mejor Felipe Massa de la temporada, por lo que cuando al piloto brasileño le van bien las cosas significa que el F2012 está en condiciones de pelear por todo en las manos de Alonso. Lamentarse ya no vale de nada, el potencial (salvo las dificultades en calificación) en carrera del Ferrari es la gran baza desde Maranello y Fernando ha demostrado este año ser el piloto más consistente.

Así termina el GP de BélGica celebrado en el mítico circuito de Spa-Francorchamps, pero la Fórmula 1 no descansa y se traslada inmediatamente a Monza para la disputa del GP de Italia el próximo domingo. Monza es velocidad, motor y uno de los templos del automovilismo, pero también es pasión, sentimiento y sobre todo es territorio ‘rojo’ de Ferrari. Sin embargo, y después del embudo creado en Le Source, Monza es esa primera variante del Rettifilo en la que todas las miradas estarán pendientes cuando se apague el semáforo por si alguno de los favoritos no pasa esa siempre complicada primera ‘prueba’ escasos segundos después de que arranque el Gran Premio. Les espera otra historia apasionante.