La carrera que Ferrari pudo pero no quiso ganar

La carrera que Ferrari pudo pero no quiso ganar

El equipo italiano echó a perder una gran oportunidad para ganar la carrera del principado al parar a Alonso cuando mejor ritmo tenia éste.

Quizá el conservadurismo de Ferrari sea el que a la postre le dé el campeonato a Fernando Alonso o el que le prive de su tercer cetro mundial. El equipo italiano lleva una progresión excepcional, y la prueba mas evidente de ello es el sexto puesto de Felipe Massa.

Pero todo sería muy diferente, si Ferrari no hubiese decidido meter a Fernando a boxes justo una vuelta después de que lo hiciera Lewis Hamilton. Probablemente ahora estaríamos analizando la victoria del asturiano y como el equipo italiano con gran maestría mantuvo a Alonso en pista durante el tiempo necesario para superar a todos sus rivales.

Desde la introducción de los neumaticos Pirelli en la Fórmula 1, la dogma es bien sencilla; el que para primero tiene todas las papeletas para adelantar a su inmediato perseguidor. Ya lo decía Marc Gené en la retransmisión de hoy, "esto me recuerda a la carrera de Abu Dhabi 2010". Al igual que hoy, entonces Marc Webber paró temprano obligando a Alonso a defenderse de éste, comprometiendo toda su carrera y a la postre el mundial. En la carrera de hoy fue Nico Rosberg quien abrió la veda de las paradas, obligando a los principales candidatos a la victoria a parar acto seguido y defenderse del Alemán. Sin embargo ésta podría haber sido la excepción que confirmase la regla.

Fernando rodaba en cuarta posición, haciendo gala de su sangre fría, ya que se había pasado 20 vueltas conservando neumáticos haciéndonos creer que estaba falto de ritmo. El español se acercó a Hamilton al intuir la cercanía de las paradas en boxes. Con la amenaza de la lluvia en el horizonte era Nico Rosberg, el primero en parar en la vuelta 28, acto seguido en la vuelta 29 entraban Webber y Hamilton. Era en este preciso instante cuando el de Ferrari teñía de color púrpura todos los sectores en el monitor de tiempos. La magia de Fernando comenzaba a diluir las opciones de victoria de sus competidores, pero el equipo italiano no quiso arriesgar el podio ni el liderato en pos de una más que posible victoria. El posible 'safety car' y el miedo a la excesiva degradación de los neumáticos hacía recular a los italianos y llamar a boxes a su primer espada. La vuelta 'mágica' del español era suficiente para sobrepasar al inglés pero insuficiente para conseguir la gloria.

En otro tiempo y con otros personajes en el muro de Ferrari, esto no hubiese pasado. Sí, estoy hablando de Ross Brawn. La ambición de la 'scuderia' lleva cohibida mucho tiempo, la falta de resultados en estos últimos tiempos imposibilita tales "riesgos" estratégicos por parte de la casa roja. En el recuerdo perdura el GP de Francia de 2004 donde un joven Alonso (entonces en Renault) conseguía la pole por delante de un tal Michael Schumacher. En carrera ante la imposibilidad de adelantar al asturiano, Ross Brawn decidió parar al alemán cuatro veces en boxes, ganado la carrera y dando toda una lección de estrategia.

Es por esto que hoy Ferrari, ha dejado escapar una gran oportunidad para demostrar que sigue siendo lo que un día fue.