Kimi Raikkonen y su calculadora apuntan a Alonso y Hamilton

El Finlandés está ahí, nunca dejó de estarlo. Sus resultados y su regularidad hacen que el 'Iceman' vuelva a generar miedo y dudas a sus rivales, algo que ya sucedió en 2007 cuando Kimi sorprendió al ganar el mundial ante estos dos pilotos.

Kimi Raikkonen y su calculadora apuntan a Alonso y Hamilton
Kimi Raikkonen y su calculadora apuntan a Alonso y Hamilton

Aunque os parezca mentira, la regularidad y Kimi Raikkonen vuelven a ir de la mano. Aquel piloto de Finlandia acusado de rompemotores ha vuelto al mundial, y parece que decía la verdad cuando contaba que tenía ganas de hacer algo grande de nuevo. Ese Lotus Renault que a nadie parece meterle miedo está tercero en el mundial, y un vehículo pilotado por Kimi es imprevisible. Pese a tener con diferencia, el peor coche entre los líderes, no pierde comba nunca respecto a Hamilton o Fernando, llegando a superar ya a Vettel y Webber.

Sin haber conseguido lograr una victoria esta temporada, pero con 6 podiums, Raikkonen con su peculiar modo de ver las cosas, ha declarado creerse capaz de ganar el mundial, y viendo los antecedentes, cualquiera le dice que no. Durante toda la temporada se han escuchado lloros y lamentos por el Ferrari, e incluso con Fernando Alonso de líder, se sigue criticando al coche. Que raro resulta esto cuando uno de sus rivales lleva un coche claramente inferior. Mclaren sin embargo tiene otro problema, Lewis Hamilton tan pronto hace una carrera de esas en las que te quitas el sombrero como de golpe decide borrarse él solito.
 
Todos recordarán en 2007, cuando la gente decidió dar este mundial a Fernando Alonso o Lewis Hamilton, diciendo aquello de "Kimi es irregular, no ganará". Pues bien, esos expertos acabaron en Brasil por decir que "Este mundial sería de Alonso, pero la culpa es de Mclaren" o "Este mundial era de Hamilton, la culpa es de Alonso". La culpa, es de Kimi. Regularidad y un fin de temporada para enmarcar. Ni un sólo lamento por su parte del coche, eso no va con él. 
 
En esta ocasión, vuelven a ser los mismos rivales. Fernando Alonso conduciendo el Ferrari al que Kimi hizo campeón, Hamilton mientras tanto sigue a los mandos de su Mclaren. La inferioridad de Kimi en pista no está suponiendo un problema para él, aunque bien es cierto que, si este Raikkonen tuviera un Ferrari, quizá estaríamos hablando de un mundial distinto.
 
Su regreso a la Formula 1 parece haber sido todo un éxito hasta el momento. Sus ganas de velocidad y de pilotar no murieron jamás, y buena muestra es su adelantamiento en Eau Rouge, sin duda alguna, uno de los mejores de la temporada. La velocidad y Kimi siempre van de la mano, y de seguir así, quien sabe si en España e Inglaterra no volverán a lamentarse después de ver como el hombre de hielo celebra, con su escueta sonrisa, su segunda corona mundial.