Williams se rencuentra con la senda de la victoria en Montmeló

La escudería inglesa consigue una increíble victoria en el Gran Premio de España, donde se impuso a un genial Fernando Alonso, que a punto estuvo de aguar la fiesta de cumpleaños del patrón del equipo británico. Ocho años, ciento treinta y una carreras y once pilotos han tenido que pasar por la escudería de Sir Frank Williams para volver a ganar un gran premio de Fórmula 1, lo que constituye su peor época.

Williams se rencuentra con la senda de la victoria en Montmeló
Alonso y Räikkönen alzan a un eufórico Maldonado

La Fórmula 1 ha saldado hoy una cuenta pendiente con la tercera escudería más laureada de todos los tiempos al concederle la victoria a Pastor Maldonado, que ha devuelto al camino del triunfo a Williams. Todo empezó a fraguarse en la tarde de ayer, cuando Lewis Hamilton era sancionado y la pole le era concedida al segundo clasificado hasta el momento, el piloto venezolano. Maldonado no ha fallado a la estadística y ha cumplido la máxima que dice que en Montmeló quien sale desde la pole tiene la victoria en su mano, pues tan solo en cinco ocasiones el ganador no salió desde la pole.

Para que este momento llegara, Williams ha tenido que atravesar un inmenso desierto de resultados. Ya en 2004 había sufrido una gran pérdida de competitividad con respecto al año anterior, pues sólo lograron una victoria in extremis en la última carrera, el GP de Brasil. La temporada siguiente, con Webber y Heidfeld (y Pizzonia sustituyendo al alemán a final de temporada), ahondó la, por entonces, momentánea crisis de Williams, pues fue incapaz de conseguir una victoria, siendo el bagaje cuatro podios.

La ruptura con su motorizador, BMW, al término de la temporada 2005, fue una conmoción para la escudería británica y, seguramente, haya sido la causa primera de la larga travesía por el desierto. Cosworth entró en sustitución de la casa alemana en 2006, pero, aunque, en un primer momento, los Williams demostraron gran competitividad, pronto se vio que su poca fiabilidad y potencia acabarían lastrando a Webber y Rosberg. Lo mejor de aquella temporada fue una vuelta rápida lograda por Nico en la carrera inaugural, Bahréin. Por primera vez en toda la historia, Williams acababa una temporada sin conseguir, al menos, un tercer puesto.

El año 2007, con Wurz en sustitución de Webber, no hubiera sido mucho mejor de no ser por el podio logrado por el austriaco en la carrera loca de Canadá. Wurz salía desde la penúltima línea de la parrilla, pero se vio beneficiado de los abundantes incidentes de aquel gran premio, incluyendo el brutal accidente de Robert Kubica. El tercer puesto logrado por Alex fue solo maquillaje, siendo el balance de la temporada, prácticamente, igual de desastroso que el de la anterior.

La temporada 2008 fue casi un calco de la anterior. Nico consiguió dos podios en Australia y Singapur, pero el Williams seguía mostrando una tremenda falta de competitividad. El compañero del alemán, Nakajima, apenas logró 9 puntos aquel año.

El año 2009 trajo consigo a tres equipos que apostaron por el famoso doble difusor aprovechándose de un resquicio en la reglamentación de la FIA; entre ellos Williams. Rosberg supo sacar buen provecho de esta ventaja y fue un asiduo a la zona de puntos durante toda la temporada, consiguiendo en total 34,5 unidades; casi el 50% de sus puntos en Fórmula 1. Mientras, su compañero, fue incapaz siquiera de sumar uno. A pesar del auge en la competitividad, no logró ningún podio.

Este aumento de prestaciones continuó la temporada siguiente, con Barrichello y Hülkenberg como pilotos oficiales. Entre ambos fueron capaces de sumar 69 puntos, logrando puntuar de forma asidua. Pero, de nuevo, estas buenas actuaciones no se vieron refrendadas con ningún podio. El debutante Hülkenberg sí que consiguió una pole, curiosamente en Brasil, algo que Williams no conseguía desde el GP de Europa de 2005, cuando lo hizo Heidfeld.

Sin duda, el año pasado fue un bache tremendo en la progresiva recuperación que venía mostrando Williams desde hacía unos años, pues 2011 constituyó el peor año del equipo inglés en toda su historia. Sus dos pilotos, Barrichello y Maldonado, fueron incapaces de conseguir más que 5 puntos, siendo los mejores puestos dos novenas posiciones del brasileño.

La temporada 2012 se presentaba como una forma de volver a la fórmula de éxitos pasados: la unión con Renault. De esta forma, el nombre Williams-Renault volvía a la parrilla de Fórmula 1, un nombre mítico, legendario, con el que tantos pilotos históricos lograron triunfos imposibles y míticos: Mansell, Prost, Piquet, Villeneuve, Hill y, sobre todo, Senna. Esta alianza fue la que dominó durante más de una década en la máxima categoría del automovilismo. Los elegidos para recuperar la gloria perdida han sido Pastor Maldonado y Bruno Senna. Tan sólo cinco carreras después del retorno de esta unión, ha logrado vencer, acabando con la larga travesía de Williams por el limbo y devolviéndola a los puestos nobles.

Hoy, tras la carrera de España, la Fórmula 1 se viste de gala para celebrar el regreso de un equipo histórico y, ¿por qué no decirlo?, por su renacimiento.