Celebración accidentada en el box de Williams

Mientras todo el equipo Williams y algunos periodistas estaban inmersos en la celebración del triunfo de Pastor Maldonado se produjo una deflagración en la parte trasera del box, donde un mecánico derramó gasolina, que se prendió con una chispa

Celebración accidentada en el box de Williams
Un mecánico de Caterham es atentido fuera del box de Williams

Todo eran risas y celebraciones en el equipo Williams, que celebraba su primera victoria tras ocho años de sequía. Todo se torció cuando, en pleno discurso de Sir Frank Williams, una llamarada surgió para interrumpirle. En pocos segundos, los boxes 36, 37 y 38 del Circuito de Montmeló se convirtieron en un infierno del que, por suerte, consiguieron escapar todos los asistentes a la celebración. La desgracia pudo ser mayor, pues se encontraban dos disminuidos físicos: el patrón, Sir Frank Williams, en silla de ruedas, y el primo de Pastor Maldonado. Mientras unos aupaban a su patrón, el ganador emergía de entre la nube de humo con su primo a hombros. Justo cuando todos hubieron terminado de evacuar el box, parte de la estructura superior se vino abajo. Sin duda, de no haber sido por la rapidez de reacción  innata en los miembros que integran la Fórmula 1, podríamos haber asistido a una catástrofe difícil de explicar.

Los miembros del resto de escuderías dieron un ejemplo de hermandad al acudir ipso facto al lugar de los hechos para ayudar en lo posible, no dudando en adentrarse en lo desconocido con el objetivo de sofocar las llamas y comprobar que ningún rezagado se había quedado dentro. Los primeros fueron los de Caterham y Force India, colindantes con el equipo Williams, sufriendo heridas en su colaboración.

El total de afectados ascendió a 31 personas, todos por pequeñas intoxicaciones por inhalación de humo y por quemaduras. El más grave es un mecánico de Williams que sufre quemaduras en el 15% de su cuerpo, aunque, según han informado fuentes hospitalarias, evoluciona favorablemente de sus heridas. El resto ha sido dado de alta.

El domingo, por un momento, volvimos a recordar lo peligroso que es el deporte de motor y, especialmente, la Fórmula 1.