Triman quiere pero no puede
10/03/2012 - 12:32.Un espeso Triman pierde por 1-2 contra OID Talavera, un conjunto muy ordenado y buen defensor y paga caro sus dos errores en defensa. Jesús Herrero fue elegido mejor jugador del partido.
Triman Navarra
1
2
OID Talavera
Triman Navarra: Juanito; Araça, Mimi, Rafa Usín, Ximbinha (cinco inicial), Javi Eseverri, Jesulito, Roberto, Isi, Juanra, Carlitos.
OID Talavera: Jesús; Dantas, Chico, Justo Cáceres, Kel (cinco inicial), Sepe, Chispa, Nando y Daniel
MARCADOR: 0-1 13' Dantas
1-1 22' Rafa Usín
1-2 34' Sepe
ÁRBITRO: Peña Díaz y Peña Gómez
INCIDENCIAS: 3000 personas en el Palacio de los Deportes de La Rioja
En los primeros compases de partido apretaba más Triman Navarra, pero tampoco lo hacía mal Talavera defendiendo con uñas y dientes. OID ofrecía todo el peligro en las contras, atento a las pérdidas de Triman Navarra. En una de éstas Dante, solo en la frontal del área materializaba el 1-0 con un duro chut.
Triman solo ofrecía peligro con tiros lejanos ya que la defensa talaverana no dejaba un hueco por el que los navarros pudieran penetrar, pese a ello Navarra siguió insistiendo desde lejos y antes finalizar la primera parte puso en serios aprietos a Jesús Herrero.
A la reanudación, Triman no dejaba respirar a OID Talavera. La primera presión de Rafa Usin surge efecto, roba y marca el empate a 1. Esta inyección de moral hizo que Triman adelantase líneas buscando el segundo gol, pero a la contra algo de peligro creaban los talaveranos. Las ocasiones clarísimas de Triman las atajaba perfectamente Jesus Herrero, muy atento siempre también a los balones largos.
Pese al constante asedio de tiros por parte de los verdes, Talavera forzo un córner que a la postre sería el 1-2. Sepe desmarcado en la frontal del área remataba un balón raso, error clamoroso de la defensa de Triman que sirvió para que los nervios se apoderasen de éstos y el marcador se quedase así.
Incluso ni con portero jugador, técnica que Triman domina a la perfección se supo igualar el marcador, la mala suerte mas la tensión de ir por debajo dejaban que jugando relajados se consiguiese. Y así se llego a los minutos finales, los navarros destrozados y apesadumbrados y los talaveranos que rezumaban júbilo y alegría.
